1Oaxaca tiene una superficie de 93 000 km2. Por su ubicación, orografía y territorio se traduce en una gran variedad de climas y suelo, elementos que contribuyen a ser la entidad con mayor diversidad biológica y cultural de México. De acuerdo a la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y el Gobierno del Estado de Oaxaca (2022) en el territorio se reportan 10 208 especies, agrupadas en 391 órdenes, 1259 familias y 4779 géneros. Del total de especies, 5.7% se encuentran en alguna categoría de riesgo. La geomorfología de Oaxaca es compleja y los terrenos son heterogéneos, encontrándose relieves muy bajos, pies de monte sin diferenciación de niveles, montañas bajas hasta montañas altas; es decir, desde 200 msnm a 5000 msnm. Los ecosistemas de Estado son nueve, los que presentan más cobertura son las selvas caducifolias y subcaducifolias, los bosques de pino-encino, las selvas perennifolias y subperennifolias, bosque mesófilo de montaña, selva alta perennifolia, mediana subperennifolia, baja caducifolia, y chaparrera. La biodiversidad de Oaxaca también incluye una alta diversidad genética, en su territorio se registran poblaciones de especies de amplia distribución o endémicas con un acervo genético único de diferentes grupos taxonómicos, en especial los artrópodos.
2Unas de las razones por lo que los insectos son apreciados en la cultura oaxaqueña son porque algunas especies pueden ser útiles para el hombre al ser consumidas como alimento. Por ejemplo, en Oaxaca, los pobladores consumen chapulines (orthópteros), hormigas chicatanas (Atta mexicana), gusanos de maguey (Acentrocneme hesperiaris), jumiles o chinches del monte (Atisis taxcoensis), miel de abeja, escamoles (Liometopum apiculatum) y grana cochinilla (Dactylopius coccus). Estos insectos proporcionan a la dieta sabores, colores, nutrición e ingresos para las familias recolectoras (Ramos & Pino, 2001; Costa-Neto & Aparicio, 2018; Ramírez, et al., 2022).
3Se conocen como grana cochinilla del nopal a varias especies del género Dactylopius, insectos parásitos que viven sobre las pencas (cladodios) de varias especies de nopal (Opuntia ficus). Estos insectos tienen un ciclo de vida de 70 a 90 días, donde la hembra nunca realiza metamorfosis y pasa toda su vida en una forma de aspecto similar a las ninfas, fijada por su estilete a la superficie de la planta succionando la savia para alimentarse. El macho pasa por varias etapas y a los 45 días, sale del capullo en forma de palomita que fecunda a las hembras. Las hembras tienen un período de gestación, durante el cual en el interior de su cuerpo se producen los huevos, los cuales se desarrollan en ninfas "bebés" en un período de aproximadamente 45 días. A partir de los cuerpos desecados del insecto hembra se obtiene el colorante rojo llamado carmín utilizado para teñir y colorear textiles, cosméticos, obras de arte y alimentos.
4La grana cochinilla es uno de los insectos de mayor relevancia histórica, biológica y cultural en México durante siglos. Por lo que han surgido diversas publicaciones que dedican algún capítulo a la historia de este insecto, destacándolo como mercadería y preciado tinte. Este trabajo tiene como objetivo explorar relatos y leyendas sobre la grana cochinilla más relevantes desde una perspectiva interdisciplinaria, que vincule su impacto cultural y narrativo en la literatura, el arte y las tradiciones, ofreciendo un enfoque novedoso que conjugue historia, ciencia y humanidades, con el fin de contribuir a preservar el patrimonio cultural de las comunidades oaxaqueñas que han interactuado con este insecto como símbolo identitario y narrativo.
5Se realizó una búsqueda de materiales de publicaciones relevantes sobre la grana cochinilla, desde tiempos prehispánicos, principalmente sobre alguna referencia que describiera al insecto desde el punto de vista biológico, como producto mercantil o tinte, ya que es inherente la historia cultural de la grana y la literatura contemporánea. Posteriormente, se buscó literatura reciente del siglo XIX y XX, especialmente relatos, leyendas, poesía, y que tuviera un artículo o capítulo dedicado a la historia de la misma. Se localizaron algunos libros que abordan el tema de la grana cochinilla, de su hábitat y origen. Así también se aborda el trabajo actual de preservación que realizan sobre el insecto en México y cómo se siembra en las nuevas generaciones de México el amor por el arte, la naturaleza y la historia, permitiéndoles crear un vínculo profundo y duradero con su cultura.
6En la época precolombina, los antiguos habitantes de México fueron profundos conocedores de la naturaleza, al percibir las propiedades de este pigmento extraído de la grana, seleccionaron la cepa o especie de mayor calidad (la grana fina) y descubrieron su utilidad para teñir telas, cosméticos y pinturas para los códices. Los aztecas llamaron a la grana, “nocheztli”, que en náhuatl significa “sangre de la nopal o sangre de la tierra”. En la cosmovisión de los aztecas, el color rojo representaba la sangre, los rayos del sol, el fuego, por lo que este colorante fue de gran importancia para teñir prendas, colorear alimentos como tamales y el necuatolli y para pintar códices.
7Los códices prehispánicos de Mesoamérica estaban llenos de elementos pictográficos muy coloridos que representaban divinidades, actividades cotidianas o eventos históricos. Es precisamente en un códice se encuentra la primera referencia a la grana cochinilla como un producto. El códice Moctezuma o “Matrícula de Tributos” fue elaborado entre 1511 y 1541, este es un documento consta de 16 hojas de papel de amate, en el que transmite de forma pictográfica el saber de la administración pública, el de los tequiámatl (papeles o registros de tributos) (INAH 2023) de las 394 poblaciones contribuyentes y la relación de los tributos en especie que realizaban a la Triple Alianza.
8La Triple Alianza, conformada por los pueblos más poderosos de aquella época, Tenochtitlán, Tezcoco y Tlacopan recibían de tributo oro, mantas, productos agrícolas como maíz, frijol, amaranto, piedras preciosas, pieles, plumas y talegas (costales) de cochinilla de los pueblos zapotecos y mixtecos (que pertenecen al actual Estado de Oaxaca). La grana cochinilla se representaba con un costal con puntos rojos, algunas poblaciones entregaban 40 talegas, mientras que otras aportaban 20.
9El descubrimiento del Nuevo Mundo atrajo a numerosos exploradores europeos motivados por la curiosidad de conocer nuevas tierras, recursos y culturas. Esto impulso la creación de estudios científicos y la recopilación de datos que ayudaron al conocimiento en diversos campos como la botánica, zoología, biología y el desarrollo de diversas expresiones literarias, tanto científicas como documentales e históricas. La grana cochinilla utilizada para producir uno de los tintes más apreciados en el mundo, llamó la atención de estos exploradores historiadores y botánicos, quienes escribieron o estudiaron su biología, uso y cultivo del insecto, la llamaron “grana nocheztli”, y posteriormente, grana cochinilla.
10En 1523 comenzó su comercialización en Europa, con tanto éxito que se convirtió en el segundo producto de exportación de la Nueva España, después de la plata.
F1. Mural representación de comunidad oaxaqueña dedicada al cultivo de la grana cochinilla.
Fuente: Juárez, Claudia. Mural en Nocheztlicalli. Artista katalina Manzano, 2011.
11Una de las primeras descripciones del uso de la grana del siglo XVI, se encuentra en la obra Historia General de las Cosas de la Nueva España, escrita por fray Bernardino de Sahagún en 1577. Esta obra que es el texto del códice florentino, se organizó en 12 libros, cada uno con capítulos y párrafos; los temas eran variados: divinidades, cuerpos celestes, seres humanos, animales, plantas, minerales, agua y tierra, documentando la riqueza cultural de los antiguos pobladores. En el capítulo 11 del libro undécimo, que trata del bosque, del jardín, vergel de lengua mexicana, se describe el insecto (llamado gusano) y se distinguen dos tipos de cochinilla: la fina y la silvestre.
Al color con que se tiñe con la grana que llaman nocheztli, quiere decir sangre de tunas, porque en cierto género de tunas se crían unos gusanos que llaman cochinillas apegados a las hojas, y aquellos gusanos tienen una sangre muy colorada; ésta es la grana fina. Esta grana es conocida en esta tierra y fuera de ella, y hay grandes tratos de ella; llega hasta la China y hasta Turquía, casi por todo el mundo es preciada y tenida en mucho.
A la grana que ya está purificada y hecha en panecitos, llaman grana recia, o fina; véndenla en los tianguis hecha en panes para que la compren los pintores y tintoreros. Hay otra manera de grana baja, o mezclada, que llaman tlapanechtli, que quiere decir grana cenicienta, y es porque la mezclan con greda o con harina; también hay una grana falsa que también se cría en las hojas de la tuna o ixquimiliuhqui, que daña a las cochinillas de la buena grana y seca las hojas de las tunas donde se pone; también ésta la cogen para envolverla en la buena grana, para venderla, lo cual es grande engaño.
(Sahagún, 1989)
12En la obra Historia Antigua de México escrita entre 1780 y 1781 por Francisco Javier Clavijero, menciona la transcendencia de la crianza de la grana. Otro importante estudio, del siglo XVIII, es Memoria sobre la naturaleza, cultura y beneficio de la grana realizado por José Antonio de Álzate y Ramírez en 1777, que fue realizado a petición de virrey Antonio María Bucareli. Es considerado como el primer estudio científico sobre el cultivo-cosecha de la grana cochinilla, desde su crianza hasta su preparación como pigmento y uno de los primeros en distinguir el insecto hembra y el macho.
13Así también destaca la expedición del botánico Joseph Thiery de Menonville con su obra “Tratado del cultivo del nopal y de la crianza de la cochinilla, precedido de un viaje a Guaxaca” que narra sus aventuras para llevar la grana a Francia, y “Ensayo político sobre el reino de la Nueva España”, escrita en 1822 por Humboldt que menciona que la cría de la cochinilla (grana nocheztli) en la Nueva España remonta a la más alta antigüedad.
F2. Indio que recoge la cochinilla, plancha 7.
Fuente: Álzate y Ramírez, José Antonio de. Memoria sobre la naturaleza, cultura y beneficio de la grana 1770.
14En los dos últimos siglos, esta fascinación por el tinte se extendió a otros campos, con novelistas, poetas e historiadores que exploraron el simbolismo de la grana y su tinte rojo en diferentes culturas. La cochinilla en la literatura es variada: naturaleza, historia, aventuras y arte, mostrando su influencia duradera en el imaginario colectivo.
15La novela histórica Azteca de Gary Jennings (1980) cuenta la vida de Mixtli (personaje principal), un hombre anciano indígena mexica que narra su vida y las costumbres de su pueblo antes y durante la conquista, ofreciendo una visión rica en detalles de la cultura, religión, política y vida de los aztecas y otras civilizaciones mesoamericanas (mayas, zapotecos, mixtecos). En la sexta parte, el protagonista cuenta que realizó un viaje a la tierra llamada Uaxyácac (actualmente conocida como Oaxaca), y menciona: “es una tierra donde toda la gente era bien parecida y sus maneras tan brillantes como sus vestidos. El gusto de los tzapotecas por los colores brillantes era fácilmente comprensible, ya que esa nación producía los más finos colorantes”.
16Mas adelante, Mixtli narra:
Ustedes llaman a ese colorante cochinilla y quizás sepan que se obtiene de cierto insecto, el nocheztli. Estos insectos viven por millones en inmensas plantaciones de una variedad especial de nopali, cactos, de los que se alimentan. Todos los insectos maduran en la misma estación y sus cultivadores la toman de los cactos y los introducen en bolsas para luego matarlos, ya sea metiendo la bolsa en agua hirviendo, colgándolas en las casas de vapor o dejándolas secar al sol. Los insectos se secan hasta que quedan como semillas arrugadas y entonces son vendidos por su peso. El color que se desprende de ellos, depende de la forma en que hayan sido matados- cocidos, por vapor o asados- y cuando han sido aplastados su colorante puede ser jacinto, amarillo-rojo o escarlata brillante o un carmín particularmente luminoso, que no se puede obtener de ninguna otra fuente.
17Recientemente, una novela que presenta la historia de la grana cochinilla, con un enfoque de aventura es A Perfect Red: Empire. Espionage and the Quest for the Colour of Desire (Butler-Greenfield, 2006), la autora revela como este tinte rojo legendario fue uno de los recursos más valiosos y codiciados del mundo, impulsando a piratas, exploradores, alquimistas, científicos y espías. En Color, historia de la paleta cromática de Victoria Finlay, la autora narra un viaje para desentrañar cómo surgen los colores que han determinado la historia, y nos presenta el rojo. El bicho del Nuevo Continente marca la moda. Los europeos ricos exigieron que sus ropas y cosméticos se hicieran con ese rojo profundo llamado grana.
18Oaxaca, una tierra abundante en pueblos y tradiciones, también es un espacio fértil en leyendas y mitos que reflejan la profunda sabiduría y el sentir de su gente. Estos relatos, transmitidos de generación en generación, no solo evocan el pasado, sino que nutren la identidad de sus comunidades. Existen tres relatos sobre el origen del insecto.
19El primero menciona que hace siglos, en las montañas del sur de México, aparecieron un dios llamado Ciervo y una diosa llamada Culebra Tigre. Juntos construyeron un magnífico palacio sobre una peña que denominaron Apoala: el lugar de los hombres de nube, en la región mixteca de Oaxaca. Allí convocaron a los sabios de las cuentas del tiempo, la música y las artes. En este espléndido reino, emergió el diminuto insecto que se nutre de las pencas del nopal (Del Rio y Dueñas, 2006).
20Este texto tiene algunas imprecisiones, posiblemente al haberse inspirado o adaptado incorrectamente del mito el origen del hombre Mixteco de Apola, un mito que no se menciona a los sabios, ni a los insectos de la grana cochinilla:
Antes que hubiese días, ni años, estando el mundo en grande obscuridad, que todo era un caos, y confusión, estaba la tierra cubierta de agua, sólo había lama y agua sobre la faz de la tierra. En aquel tiempo, aparecieron un Dios, que tuvo por nombre un Ciervo, y por sobrenombre Culebra de León; y una Diosa muy linda y hermosa que su nombre fue un Ciervo, y por sobrenombre Culebra de Tigre. Estos dos dioses dicen haber sido principio de los demás dioses que los indios tuvieron. [ ... ] con su omnipotencia y sabiduría hicieron y fundaron una grande peña, sobre la cual edificaron unos muy suntuosos palacios, hechos con grandísimo artificio, adonde fue su asiento y morada en la tierra. Y encima de lo más alto de la casa y habitación de estos dioses, estaba un hacha de cobre, el corte hacia arriba, sobre la cual estaba el cielo [ ... ] tuvieron dos hijos varones muy hermosos, discretos y sabios en todas las artes. El primero se llamó Viento de nueve Culebras, que era nombre, tomado del día en que nació. El segundo se llamó Viento de nueve Cavernas ...
(Olivier & Graulich, 2004).
21Continúa el relato con la mención que, la creación de estos dos nuevos dioses llenos de abundancia y felicidad; se dispusieron a hacer un jardín con muchos árboles y plantas de gran belleza con olores exquisitos que provenían de flores, frutas deliciosas y yerbas aromáticas de una gran gama de colores preciosos. Se dice que ese lugar hoy es Apoala en la Mixteca Alta.
22Un segundo relato narra que, en tiempos antiguos, dos de los dioses más poderosos y valientes se enfrentaron en una feroz batalla por el dominio de un extenso sembradío de nopales. La lucha fue tan sangrienta que ambos cayeron muertos, y su sangre se esparció, convirtiéndose en grana. Los demás dioses, que observaron el duelo desde el cielo, no quisieron dejar los cuerpos maltrechos de sus hermanos en el suelo. Por ello, enviaron nubes suaves para llevarlos y las cubrieron con un manto blanco, el cual aún perdura en los nopales (Del Rio y Dueñas, 2006). No se encontró ningún otro documento o leyenda que haga referencia a este relato.
23Un tercer relato sobre el origen de la grana fue escrito en el año 2009, por la maestra Catalina Yolanda López Márquez: la sangre de mi tierra, para el concurso nacional “Historia oral elaborada por una mujer indígena mexicana”. En el marco del Bicentenario de la independencia de México y Centenario de la Revolución Mexicana. En el que obtuvo una mención Honorifica en la Categoría “A”, y trata de aspectos relacionados de sus antepasados y su relación con este pequeño insecto.
24Heinrich Berlin (1957) señala que en el año 1653, el cura del pueblo de San Miguel Sola (hoy Sola de Vega) Gonzalo de Balsalobre descubre que en su congregación había supervivencia de creencias paganas (aun cuando lleva el clero 125 años intentando convertir al credo católico a los habitantes de Oaxaca), estos rituales seguían viviendo en los corazones y mentes de los indígenas oaxaqueños. Balsalobre comenzó averiguar y anotar las declaraciones de los inculpados. Estas declaraciones se imprimieron en un libro Relación auténtica de las idolatrías, supersticiones, vanas observaciones de los indios del obispado de Oaxaca en 1656. A partir de estas declaraciones, principalmente del indígena Diego Luis, un anciano de 80 años, se puede conocer la vida, costumbres y creencias de los habitantes a mediados del siglo XVII. En las declaraciones del indígena Diego Luis se menciona la existencia de trece dioses: Liraaquitzino, Licuicha Niyoa, Coqueelaa, Loçucui, Leraa Huila, Nohuichana, Lexee, Nonachi, Loçio, Xonatzi Huilia, Cosana, Leraa, y Liraa cuee.
25El tercer dios Coqueelaa cuyas variantes en zapoteco son: Coque(e)laa; Coquiela(a); Coquelao, es el dios de las riquezas, llamado también “abogado de la grana”, e interviene siempre cuando se trata de plantar nopaleras o de recoger la grana. Su ofrenda típica es una gallina blanca de la tierra, o sea una guajolota blanca. Los mercaderes la sacrificaban para tener ventura y para ganar mucho dinero y emprendían sus viajes precisamente el día que él gobernaba. Michel Robert Oudijk (2021) realiza una anotación: “el uso de este dios es bastante más amplio. En caso de enfermedades, cuando Coquelaa hacía justicia, se tendía sacrificar una guajolota blanca, bañarse 3 o 4 mañanas y llevar 1, 3 o 5 candelas a la iglesia en el día que gobernaba el dios. En las declaraciones no se refieren al tipo de enfermedades relacionado con Coquelaa”. Una variante de la costumbre del sacrificio, es la que se realizaba en el cercano pueblo de San Sebastián (Fustes). El ritual podía hacerse al dios Losio (de la lluvia o del rayo) para tener buena cosecha para el cultivo de nopales, y al dios de la riquezas, Coqueelaa tanto para asemillar la nopalera, como al recolectar la grana, era el mismo: sacrificar una gallina blanca de la tierra en el día que gobernaba, tomar los baños acostumbrados (casi siempre tres o cuatro) y ofrendas de velas. El sacrificio de la guajolota tuvo se hacía en el lugar donde se iba a plantar la nueva nopalera, y en el de la cosecha, en la casa del propietario.
26Durante tres siglos, la industria de la grana cochinilla vivió un esplendor (Dahlgren de Jordan, 1963). Se utilizó el carmín de la cochinilla para teñir los ropajes de la nobleza, del clero, chaquetas del ejército británico y otros textiles, así también para crear obras de arte. Sin embargo, el declive de este cultivo se debió a dos factores principales: la Guerra de Independencia de México en 1810, cuando los indígenas agotados por la explotación de la corona española, quemaron las nopaleras. A mitad del siglo XIX, la invención y el desarrollo de los colorantes químicos le dio un golpe devastador a la producción de la grana en México.
27Después de casi 200 años del declive del comercio de la grana, a finales de 1960, una compañía alemana solicitó al gobierno de México 50 toneladas de grana debido al descubrimiento que los colorantes sintéticos causaban enfermedades, alergias e incluso cáncer. Sin embargo, los habitantes de México, de la mitad del siglo XX, desconocían el cultivo de la grana, historia y su uso.
28En 1970 solo existían 3 familias oaxaqueñas que conservaban el insecto Dacytlopius coccus Costa, por lo que surge un programa gubernamental en el que la joven Catalina Yolanda López Márquez comenzó a promover y fomentar la cría del insecto en las comunidades oaxaqueñas (Santa Ana del Valle, Villa de Diaz Ordaz, San Juan Guelavia, San Pedro Quiatoni, Magdalena Teitipac, San Miguel del Valle, entre otros), con el apoyo del programa paraestatal de la Comisión Nacional de Fruticultura y la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (CONAFRUT-SARH), se logró recuperar una tradición que estaba prácticamente perdida.
29En la década de los ochenta, Catalina Yolanda por iniciativa propia comienza a preservar el insecto vivo. Inicialmente, su labor se centraba en unos pocos nopales, los cuales obtenía de la región mixteca. Entre 1983-1985, diseñó el primer invernadero rústico para la crianza de este insecto. Con el tiempo, este invernadero fue objeto de modificaciones y transformado en lo que ella llamó "nopaloteca", un espacio diseñado para preservar el pie de cría vivo y provisión o banco de pie de cría de cochinilla a las comunidades del estado de Oaxaca, y finalmente como centro capacitador. Su enfoque innovador de cultivo fue replicado con éxito en otros estados de la República Mexicana. Por esta labor y contribución al fomento de la fauna y la conservación fue galardonada con el Premio Mérito Nacional Forestal y de Vida Silvestre en 1994, por la extinta Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH).
30En la actualidad, los esfuerzos por preservar la grana cochinilla en México continúan, especialmente en Oaxaca. La maestra Catalina y sus hijos fundaron el Museo Nocheztlicalli en Santa Lucía del Camino, Oaxaca, para seguir preservando el insecto vivo y difundir la ciencia, arte y cultura de este legado ancestral. A través de esta iniciativa, hacen posible que la tradición milenaria siga viva y se transmita a las nuevas generaciones (Cabral & Maldonado, 2019; Briseño, 2016).
31Dentro de las actividades que se realizan en el museo, se encuentra la visita guiada para estudiantes, donde se presentan tres elementos que se vuelven inseparables: la información histórico-cultural, la formación científica y la práctica artística. En las visitas guiadas, los niños y jóvenes aprenden la importancia sobre la grana cochinilla, su profunda conexión con las culturas prehispánicas, su relevancia histórica como uno de los productos más valiosos de México y su impacto en la economía mundial durante siglos (Fernández, 2016); posteriormente, aprenden el ciclo de vida del insecto y la forma de extracción de pigmento natural y, en la parte artística se fomenta la creatividad en pintura o textil.
32La visita guiada se adecúa al nivel escolarizado, se fomenta la curiosidad y la creatividad en los participantes a través de una experiencia integral que une la ciencia, el arte y la historia. Los participantes aprenden historia, biología, química y ecología de manera interdisciplinaria. Descubren el ciclo de vida del insecto Dactylopius coccus Costa, responsable de producir el colorante rojo, y cómo su cultivo ha sido parte fundamental de los ecosistemas agrícolas en México desde tiempos prehispánicos.
33La magia de la grana cochinilla se revela cuando los estudiantes tienen la oportunidad de experimentar de primera mano su vibrante color rojo, que ha fascinado a artistas y artesanos durante generaciones. Los niños colorean tarjetas con dibujos prehispánicos de insectos, animales y otros elementos simbólicos, utilizando tanto la cochinilla como otros tintes naturales como cúrcuma, cempasúchil, granada, añil y palo de campeche. Este proceso les permite descubrir y comprender el origen de los colores, su aplicación y cómo interactúan con diferentes materiales. A través de este acto de creación, los niños y jóvenes adquieren saberes estéticos y técnicos relacionados con el color, la sombra y la forma, mientras que exploran su propia capacidad creativa. Los estudiantes seleccionan su tarjeta, pincel y tintes, desarrollan su sentido de identidad y expresan su visión personal del arte. En el contexto textil, realizan técnicas de reserva con amarres, canicas, ligas para teñir con el tinte de la grana. Explorando los procesos químicos detrás de la extracción y aplicación, promoviendo una comprensión científica que complementa su experiencia creativa.
34En los libros o textos escolares de nivel básico (primaria y secundaria) que proporciona la Secretaría de Educación Pública (SEP), se abordaba el tema de la grana cochinilla, aunque de manera superficial y limitado. Escuelas y profesores buscan una comprensión más profunda de su importancia cultural y económica, por lo que este museo de ciencias es importante para coadyuvar con la educación de los estudiantes.
F3. Dibujos coloreados por niños con el pigmento de la cochinilla
Créditos: Juárez, Claudia 2024.
35La poesía es una forma de acercarse a los jóvenes, explorando emociones, ideas y experiencias de manera creativa, cuestionando y reflexionando el mundo que los rodea, abordando temas de identidad, pertenencia, amor, angustia que son temas comunes durante la adolescencia. Poetas contemporáneos tratan temas actuales, diversidad cultural, medio ambiente, animales e insectos, como la cochinilla.
36Diversos poetas se han inspirado en el color, el ciclo de vida o la reproducción de la cochinilla para escribir poesía, como lo hizo la poeta estadounidense Emily Dickinson, una de las figuras más importantes de la literatura en lengua inglesa del siglo XIX. Ella escribió por lo menos cuatro poemas mencionando el rojo de la cochinilla. En A Route of Evanescence, (1489) (Dickinson, 1998) las líneas del poema describen los colores vibrantes que aparecen fugazmente en la escena: el verde esmeralda y el rojo cochinilla, "a rush of cochineal" se emplea para describir el vuelo de un colibrí. La cochinilla hace referencia al insecto del que se obtiene el tinte rojo, lo que añade una capa de riqueza al simbolismo del color. En otros de sus poemas, Sang from the Heart, Sire 1059; Like her the Saints retire; I found the phrase to every thought; y Autumn—overlooked my Knitting, la palabra cochinilla (cochineal) parece referirse al color rojo intenso o carmesí que se obtiene del insecto cochinilla, utilizado históricamente como tinte (Dickinson, 1998; Fontana, 2004).
37En la actualidad, el insecto sigue inspirando para la creación de obras artísticas, la poeta Juliette Morton, quien reflexiona sobre la vida de la cochinilla sobre el nopal, en Lifecycle of the Cochineal Beetle, c.1788 (Ciclo de vida del insecto cochinilla, c.1788):
Lifecycle of the Cochineal Beetle, c.1788
An egg breaks on the pad of a prickly pear somewhere
in Oaxaca where the scale insects’ livid bodies
mass and crackle in the sun. Emerging, a crawler nymph
clusters with the softness of her siblings
to feed in the downy blanket − explorers edging
to the brink of the known world.
Nymph throws out a long wisp of wax,
a thread to catch a ride on the wind, lifting and
landing on the terra incognita of a new cactus pad.
Her claim is staked with a stab of her beak.
Cochineal sups the juices, sees off predators
– lacewings, ladybirds, ants – with the bright surprise
of her body. Fat, fierce and full of poison. She
has detached her wings. Has no need of legs.
Holding her colour quietly in trust − she waits
for the male to eat his fill, to mate and die.
Scraped away at ninety days, her body is laid out
to dry then pulverised. Destined for dominion.
(Morton, 2022).
38Otra destacada poeta y escritora es Natalia Toledo. Reconocida por su labor en la preservación y promoción de la lengua zapoteca a través de la literatura. Se inspira en la sangre del insecto como elemento principal de su poema “Naxiñá’ rini”, ofreciendo una simbolización y homenaje del teñido con la grana, el tema del sacrificio desde una perspectiva cultural y religiosa.
Naxiñá’ rini/Grana cochinilla
Rini sti’ guichi bia gueta
guie naxiñá’ naguichi daabi lugia’ beela ró manichuga.
Batana’ Diuxi guyu biní,
ruuna ni ridiee ne bidaani’
racu ca gunaa gule Lula’.
Sangre del nopal
rubí de espinas sobre la carne de los insectos
Mano de Cristo sembrada,
llora la tinta
que visten las oaxaqueñas.
(Toledo, 2005)
39La literatura sobre la grana cochinilla es amplia. La mayoría de los textos sobre la grana suelen ser técnicos o académicos, enfocados en aspectos históricos, biológicos y económicos. Sin embargo, las publicaciones dirigidas a un público infantil y juvenil son limitadas en comparación con otros temas relacionados con la naturaleza y la ciencia.
40A lo largo de este estudio, se ha evidenciado como la literatura, desde tiempos remotos hasta nuestros días, constituye un pilar en la construcción y transmisión de la identidad cultural. La literatura existente sobre la grana tiene una gran importancia ecológica y simbólica que trasciende las palabras. Ya que se considera esta especie profundamente arraigada en las tradiciones y cosmovisiones de los pueblos originarios y ocupa un espacio muy especial en la historia de México. Su pequeño tamaño contrasta con su inmenso valor cultural.
41Las antiguas narrativas plasman al nocheztli como un producto. Los relatos de su origen y sacrificios, para obtener una buena cosecha, reflejan la importancia y cosmovisión de las culturas originarias hacia estos insectos. Esta visión transcendió durante siglos, por lo que el insecto y su color han sido fuente de inspiración no solo para artesanos del textil y artistas plásticos, sino también para científicos, novelistas y poetas, que han generado distintos géneros de literatura. Científicos han descrito su biología, hábitat y fragilidad de su ecosistema; antropólogos e historiadores han explorado su impacto socioeconómico en las comunidades; novelistas y poetas han capturado su mística, aventuras y simbolismo en sus obras, dejando una huella en la historia y en el imaginario cultural de México y del mundo.
42Sin embargo, es innegable el trabajo tangible de iniciativas privadas como el museo Nocheztlicalli, ya que, gracias a esta labor se puede apreciar y conocer en la actualidad, el ecosistema del insecto vivo. Que de otra forma quizás solo se conocería la cochinilla en las obras de arte, quedando su presencia tintórea relegada a los pasillos de un museo, fotografías, o en páginas de algún libro. Las especies extintas dejan tras de sí un vacío imposible de llenar por más literatura fascinante que se escriban de ellas.