Una lectura de la primera estrofa del poema latino de Garcilaso de la Vega a Johan Alexander Brassicanus (Oda V)
Résumés
Cet article se concentre sur l'un des deux poèmes latins de Garcilaso de la Vega découverts en 2022 par Maria Czepiel, à savoir l'Ode V, adressée à Johan Alexander Brassicanus. Je commente d'abord une correction proposée dans le deuxième vers, puis j’apporte une lecture différente de la première strophe, notamment à la lumière des circonstances dans lesquelles le poème a été écrit et des données biographiques des deux auteurs, et je développe l'interprétation du reste qu'elle implique.
Entrées d’index
Mots-clés :
Garcilaso de la Vega, Johan Alexander Brassicanus, ode latine, critique textuelle, Charles Quint, RatisbonnePalabras claves:
Garcilaso de la Vega, Johan Alexander Brassicanus, oda latina, crítica textual, Carlos V, RatisbonaKeywords:
Garcilaso de la Vega, Johan Alexander Brassicanus, Latin ode, textual criticism, Charles V, RatisbonTexte intégral
Introducción
- 1 Maria CZEPIEL, «Two Newly Discovered Poems by Garcilaso de la Vega», Bulletin of Spanish Studies, 9 (...)
- 2 París: Nicolas le Riche, s. d., pero 1547 según la biblioteca. Otras bibliotecas lo datan en 1545.
- 3 Quizá el ejemplar ya venía irregularmente así, pero por el número de folios no parece probable. En (...)
- 4 Eugenia FOSALBA, «La carta de Bembo a Garcilaso», Ínsula: revista de letras y ciencias humanas, 862 (...)
- 5 Maria CZEPIEL, «Horacio y Sannazaro en las dos odas inéditas de Garcilaso de la Vega», Bulletin his (...)
- 6 Enrique MORALES, «Los dos nuevos poemas latinos de Garcilaso (Garcil IV y Garcil V): propuesta de t (...)
- 7 Ahora hay una edición de referencia y fácil acceso en línea en «Soledad Amena». Edición crítica y d (...)
1En 2022 Maria Czepiel descubrió en la Biblioteca Nacional de la República Checa - Národní knihovna České republiky (NKP) dos poemas en latín de Garcilaso de la Vega desconocidos hasta entonces y los editó y tradujo a inglés, con un primer estudio1. Se encuentran en un ejemplar de Doctissimorum nostra aetate Italorum epigrammata2, signatura E IX 000001. Alguien no tuvo escrúpulos para mutilar el último poema de esta colección (Supplicatio ad diuos Petrum & Paulum, pro Ecclesiae & urbis Romae calamitate, de autor desconocido) y encuadernar a continuación unos 18 folios en blanco en los que copió a mano algunos poemas más3. El primero es M. Curtius, de Jacopo Sadoleto, en 348 hexámetros, y ocupa los primeros seis de estos folios; a continuación hay cinco de Garcilaso, tres ya conocidos y dos nuevos. De estos nuevos, ya teníamos noticias de uno de ellos, Oda IV (en lo que podríamos numerar como f. 78v°-80r° si prolongáramos la numeración impresa): su destinatario, el humanista veneciano Pietro Bembo, habla de él en dos cartas4; el otro, Oda V (80r°-80v°), dirigido al humanista alemán Johan Alexander Kohl (más conocido por la latinización de su apellido, Brassicanus), era una novedad. Unos meses después, Czepiel profundizó en el estudio de ambos y los tradujo a español5. A finales de 2023 apareció un artículo mío en el que profundicé en el análisis de ambos poemas y presenté una traducción alternativa en la que procuré darle al español un vocabulario más o menos garcilasiano6. Tomé como referencia el texto establecido por Czepiel, retocando solo el nombre del alemán, que siempre se ha escrito con doble ese7. Ella había introducido una corrección con respecto al manuscrito original en la primera estrofa del poema a Brassicanus, objeto de este trabajo (uso cursiva para desarrollar abreviaturas y P de Praga para el original en el aparato crítico, e incluyo la traducción de Czepiel):
[V] Ejusdem ad Brassicanum Germanum
Brassicane meis iure sodalibus
in primis habite, indissociabili
Lasso lege revincte
vitae tempora ad ultima,
- 8 M. CZEPIEL, «Horacio y Sannazaro en las dos odas…», p. 40. En la edición en línea «Soledad Amena», (...)
Tit Brassicanum Morales, Brasicanû P 1 Brassicane Morales, Brasicane P 2 habite, indissociabili Czepiel, habite et dissociabili P
Brassicanus, a quien con razón considero entre los primeros de mis compañeros, unido con ley indisoluble a Laso hasta el fin de mi vida...8
2Se trata de habite, indissociabili, verso 2. Cuando leemos este pasaje lo más natural es esperar que Garcilaso confirme las primeras palabras reforzando la idea de «atado «con un inquebrantable compromiso, acepción esta última perfectamente posible y atestiguada para lex, lēgis (no olvidemos su origen etimológico relacionado con ligare y otras raíces indoeuropeas de similares significado y forma). De ahí la opción indissociabili, además de una coma para yuxtaponer los sintagmas de los dos vocativos habite y revincte: «por indisoluble ley atado».
3La conjetura, sin embargo, presenta problemas, relacionados con la cesura y la elisión (o sinalefa). En cuanto a la primera cuestión, al tratarse de un asclepiadeo menor, la cesura cae tras la sexta sílaba. En el original no hay problema:
in primis habite et || dissociabili
4Pero en la conjetura tenemos que cortar la nueva palabra:
in primis habite, in||dissociabili
- 9 Y el discutido Hor carm 4, 8, 17, non incendia Kar||thaginis inpiae.
- 10 M. CZEPIEL, «Two Newly Discovered Poems…», p. 755; id., «Horacio y Sannazaro en las dos odas…», p. (...)
5Si tenemos en cuenta el fenómeno de la tmesis, bien conocido en época clásica, no es problema justificar una cesura tras prefijo (o dentro de palabras compuestas, o con elisión, e incluso ante sufijo). Los ejemplos son numerosos, sobre todo en poesía hexamétrica, pero también en la lírica. Sin ir más lejos, el mismo Horacio, inspiración principal de Garcilaso en sus poemas latinos, presenta uno9; además en el mismo esquema métrico, asclepiadeo menor. Está en el primer verso (25) de la última estrofa de una oda (Hor carm 2, 12) dirigida, como tantas otras, a Mecenas, en la que trata uno de sus temas favoritos, la recusatio literaria, la renuncia a escribir épica. Este tópico no es nada ajeno al poeta toledano; de hecho, es el tema de este poema a Brassicanus10, luego veremos de qué manera. La negrita es mía:
cum flagrantia de||torquet ad oscula
cervicem aut facili saevitia negat
quae poscente magis gaudeat eripi,
interdum rapere occupet?
- 11 Sannazaro no usó asclepiadeos, pero sí endecasílabos sáficos. En su Epigrammaton liber podemos enco (...)
- 12 Jacopo SANNAZARO, Latin poetry, Michael C. J. PUTNAM (trad.), Cambridge (MA): Harvard University Pr (...)
6En el Renacimiento el recurso era bien conocido y aplicado, en palabras con prefijo, en palabras compuestas, con elisión e incluso en palabras con sufijo, igual que en la antigüedad. Ya que hemos visto un ejemplo de la mayor influencia clásica en la poesía latina de Garcilaso, digamos que hay varios en el autor de su época que quizá le influyó más, Jacopo Sannazaro11. Destaco este, que es similar al de la conjetura por presentar elisión y tmesis de prefijo12:
2, 51, 34 Hymnus ad Divum Nazarium
Nunc in ignotis vagor ecce campis,
regis heu cari ex||silium secutus,
dum fides et fas et amor piusque
me rapit ardor.
7En cualquier caso, este tipo de cesura, aunque atestiguado en época clásica, era más excepción que regla, y podemos decir que su uso desluce el verso, salvo que se trate de un efecto buscado y bien logrado, y su abuso puede revelar una cierta deficiencia en la habilidad métrica. Sería, además, el único caso en la obra de Garcilaso, quien era hábil versificador.
8Como sabemos, hay otra anomalía: la sinalefa (o elisión) en habite, indissociabili (o en habite, haud dissociabili, conjetura de Reed en Soledad amena, caso más problemático por la participación de un diptongo). Si suprimimos el et original, tenemos que estipular una yuxtaposición o una pausa entre los sintagmas de los dos vocativos, expresadas gráficamente por Czepiel con una coma. Pero la elisión elimina esta necesaria pausa soldando ambos sintagmas. En el original esto no es problema, porque las dos vocales en contacto son la misma y, en todo caso, se conservaría por lo menos la te final de et.
- 13 E. MORALES, art. cit., p. 378-380.
9Otra vez, como con la cesura, podemos encontrar ejemplos de esta supresión de una pausa fuerte por sinalefa en la literatura clásica; y otra vez, sin ir más lejos, en Horacio, concretamente en el famoso carm 3, 30, oda que Garcilaso no solo conocía sino que tomó como modelo principal en su poema a Pietro Bembo13. Veamos los dos casos, versos 6 y 11:
Non omnis moriar, multaque pars mei 5
vitabit Libitinam: usque ego postera
crescam laude recens, dum Capitolium
scandet cum tacita virgine pontifex.
Dicar, qua violens obstrepit Aufidus
et qua pauper aquae Daunus agrestium 10
regnavit populorum, ex humili potens
princeps Aeolium carmen ad Italos
deduxisse modos.
- 14 Jean SOUBIRAN, L'élision dans la poésie latine, París: Klincksieck, 1966, p. 644.
10Dependiendo de la edición, en el v. 6 aparece punto y coma, dos puntos (como aquí) o punto; en cualquier caso, una pausa clara. La del v. 11 es una pausa leve, que incluso podríamos desestimar desde el punto de vista de la gramática de la frase (la subordinada de qua termina claramente en populorum, que va con agrestium). Ya Soubiran, en su clásico estudio sobre la elisión, analizó esta oda concretamente y, por supuesto, ambas elisiones. En las dos ve un efecto de continuidad, sobre todo en la que afecta a una pausa más clara, la primera14:
…l’élision de usque renforce cette impression de continuité: il s’agit de rendre concrète la perspective immense des siècles futurs, et ce n’est pas un hasard si c’est l’adverbe usque, précisément, qui s’élide.
- 15 Ibidem, Parte 8, cap. 2, «Valeur expressive de l’élision», p. 613-645. En las tres últimas páginas (...)
- 16 Llewelyn MORGAN, Musa Pedestris: Metre and Meaning in Roman Verse, Oxford: Oxford University Press, (...)
11Como vemos, el genio de Horacio convierte esta irregularidad en una herramienta expresiva. Los casos en los que se produce un efecto concreto se pueden multiplicar (Soubiran les dedica un capítulo15), pero no olvidemos que en general un uso frecuente de la elisión se identifica con géneros “menores” como la sátira o el teatro frente a formas más poéticas. Se ha aducido, por ejemplo, que16:
For Persius synaloepha is a metrical equivalent of the uena testiculi paterni, an element of masculine, Roman bluntness and physicality to set against the delicacy and superficiality of ‘respectable’ poetry.
12No es necesario, por otra parte, buscar ejemplos contemporáneos: ya hemos visto Sann 2, 51, 34 regis heu cari ex||silium secutus. La pregunta es: ¿qué efecto podríamos atribuir en el verso garcilasiano a la supresión de la pausa mediante elisión? Ya que la conjetura indissociabili implica que el segundo sintagma (el de revincte) refuerza la idea de sodalitas del primero, de entre las categorías que enumera Soubiran ¿elegiremos unión, mejor que prolongación o acumulación? ¿Trata Garcilaso de subrayar con este recurso, de forma metalingüística, la indisolubilidad del lazo que une a ambos personajes?
Propuesta de lectura
13En las primeras páginas de este trabajo he aportado testimonios, tanto clásicos como contemporáneos, que pueden justificar dos anomalías en este verso, y además he sugerido un valor expresivo de uno de ellos, la elisión o sinalefa. Llegados a este punto, hay dos opciones: darnos por satisfechos o recordar algunos principios elementales de crítica textual, como, por ejemplo, los de lectio brevior potior y lectio difficilior potior. Simplificando: el primero se basa en la idea de que los copistas, en caso de duda, tienden a añadir elementos aclaratorios (de preposiciones a glosas) más que a eliminar texto; el segundo, en la de que, ante un pasaje difícil, los copistas tienden a sustituir palabras o términos poco frecuentes (y por eso a veces desconocidos para ellos) por otros más habituales, mientras que hacer lo contrario sería rarísimo. Es cierto que ambos principios han de ser usados con cautela, y también que aquí no estamos exactamente ante dos variantes manuscritas, sino ante una lectura original y una conjetura. Así que, ¿por qué dudar de esta última?
14Tres factores me llevan a ello:
- 17 No podemos ser tan categóricos sobre las elisiones: en Oda II, 25 hay una que elimina una pausa nec (...)
151. Nivel técnico de Garcilaso. La pericia versificadora del toledano está fuera de duda, sobre todo en español. En latín este sería el único caso en toda su poesía en que no se respetaría, por mucho que se pueda justificar, una cesura17.
162. Carácter cantable de su poesía. En este mismo poema se usa el verbo canere tres veces, se menciona el plectro y los versos 9 y 10 son reveladores:
demissae tenuem fronte sonum lyrae
et Lassi numeros accipe candida 10
- 18 Eugenia FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos de su vida errante», e-Spania, 42, 2022, 16.
17Como concluye Fosalba18:
Así es cómo se corrobora, una vez más, gracias a estos versos recién descubiertos, que, en efecto, la poesía (probablemente musicalizada) fue crucial para soportar la privación de libertad que le había impuesto el emperador.
- 19 Eugenia FOSALBA, «La sodalitas como fuente de inspiración en la poesía de Garcilaso», Studia Aurea, (...)
- 20 Eugenia FOSALBA, «Hacia la suavitas de Horacio en la trayectoria poética de Garcilaso», Bulletin hi (...)
18Sabemos que la música era parte importante de la vida de Garcilaso. Hay testimonios que lo describen como buen músico y llevando siempre una cítara: Luigi Tansillo dice que iba con la cetra al collo en su soneto 3319. Así que probablemente20:
Durante su largo confinamiento de cinco meses en la isla del Danubio, Garcilaso no pudo hacer otra cosa que tañer su cítara y componer.
19Una elisión que eliminara la pausa o la conjunción entre los sintagmas de los dos vocativos haría difícil la correcta comprensión (e incluso quizá la ejecución) de una versión cantada de este poema. El texto original, por el contrario, con sus es consecutivas y su mantenimiento de al menos la te final de et, conservaría sin problemas la conjunción. Incluso si este poema en concreto no estuviera pensado para ser cantado, es muy probable que Garcilaso tuviera en cuenta siempre estos detalles.
203. Significado de la palabra dissociabilis, -e. Este es, sobre todo, el elemento que me lleva a revisar toda la cuestión desde el principio y aportar una lectura de esta estrofa que, por así decirlo, niega la mayor. O dicho de otra forma: no hay que corregir. Brevior atque difficilior.
- 21 E. MORALES, art. cit., p. 381-382.
21Esta palabra era el problema desde el principio. Llevados por la primera interpretación que se viene a la mano, que ya hemos visto al principio de este trabajo, pensábamos (y me incluyo entonando mea culpa, ya que en mi artículo21 acepté indissociabili para traducir «indisoluble») que se trataba de insistir en la sensación de camaradería del primer verso mediante una unión inquebrantable.
22Pero en realidad dissociabilis, -e no significa eso. Es lo contrario de sociabilis, y tiene que ver con la raíz soc- que encontramos en el verbo sociare o en la muy frecuente palabra socius. Se trata de una relación asociativa entre dos elementos, es decir, lo que hoy en día llamamos «disociable «en español. Posiblemente usemos más, de hecho, «indisociable». En cualquier caso la pregunta es: ¿una ley disociable (o indisociable) de qué, o de quién? Resulta difícil dar una respuesta.
- 22 Por ejemplo Orígenes, De Principiis, 2, 5; Lactancio, De opificio Dei, 10, 11; Ambrosio de Milán, E (...)
- 23 Antonio de LEBRIJA, Lexicon, hoc est dictionarium, ex sermone latino in hispaniensem, interprete Ae (...)
23El adjetivo propuesto en la conjetura es muy poco frecuente y desde luego nada clásico. Se encuentra en autores cristianos y, aunque no se trata de hacer aquí un exhaustivo estudio lexicológico, los ejemplos más conocidos aparecen en pasajes en los que hay dos elementos que se consideran inseparables, y solo por contexto en alguno se puede traducir por «indisoluble»22. ¿Era quizá diferente en tiempos de Garcilaso? Antonio de Lebrija define en su diccionario latín-español el verbo dissocio como «desacompañar»23, verbo que todavía en la actualidad recoge el DLE como «Excusar, deja la compañía de alguien». Y, aunque en latín clásico no solo se aplicaba a personas (y de hecho ni siquiera en español actual el verbo «acompañar «se refiere exclusivamente a personas»), esto nos da un pista fundamental: dissociabili no va con lege, sino con Lasso.
- 24 E. FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos…», p. 6-9.
- 25 Ibidem, p. 10.
- 26 Ibidem, p. 11.
- 27 Ibidem, p. 12-17. Quizá a marchas forzadas con la esperanza de alcanzar pronto a Carlos, quien habí (...)
- 28 Alonso de Virués le escribe a Erasmo desde la misma Ratisbona en abril, y le cuenta (Percy Stafford (...)
24Garcilaso se califica a sí mismo como «disociable». No perdamos de vista que la vida de un cortesano es de carácter itinerante, como la corte misma; que además es soldado (y también espía), y en cualquier momento puede, por consiguiente, ser enviado a otro destino; de ahí que se sienta «abandonable» o separable: por ser transferible. Recordemos que en los meses anteriores había estado en la llamada Jornada de Italia (probablemente el conflicto con Florencia de 1529-153024); después en París por encargo de la emperatriz (153025); de vuelta en España, en la boda de su sobrino que tan cara le costaría (153126); luego saliendo del país por Fuenterrabía para llegar otra vez a París con el Duque de Alba, quien enfermó en el viaje y fue atendido por el poeta; y finalmente atravesando toda Alemania para llegar a Ratisbona27, camino que sabemos que no fue fácil ese año concreto28. Y todo esto sin contar los frecuentes traslados de la corte de Carlos V. Esta sensación de no poder afincarse en ninguna parte, de no poder disfrutar de unas relaciones familiares o sociales estables, probablemente la tuvo durante toda su vida. Recordemos aquello de
Yo, como conducido mercenario,
voy do fortuna a mi pesar m’envía
- 29 E. FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos…», p. 3-5.
que el toledano le dirá años más tarde, en 1535, en la elegía 2 a Boscán, después de declararse envidioso de su vida tranquila y en su tierra. Especialmente duro debió de ser ver cómo el objetivo se volvía inalcanzable en esos días por el contraste entre el «contrato mantuano», que por fin parecía librarlo de su ir y venir con la corte29, y el destierro al que fue condenado nada más llegar a la ciudad. Todo esto lo separa de la vida de la corte, y además de forma física, recluido en Unterer Wöhrd, una isla del Danubio en la ciudad alemana.
- 30 Viena, suponía yo entonces, E. MORALES, art. cit., p. 385-388. Al escribir ese artículo no había le (...)
25En efecto, no lo olvidemos: en este caso no se trata de un destino, sino de un destierro. Las alusiones al Danubio dejan bastante claro que este poema fue escrito en Ratisbona en la época en que se sentía exiliado, al igual que pasajes del poema a Antonio Telesio que, en mi opinión, también escribió en el mismo sitio30. El sentido de evasión por medio de la poesía lírica que se respira en el resto del poema apunta en la dirección de un Garcilaso deseoso de estabilidad y pesimista. De hecho, en la canción 3, compuesta en circunstancias parecidas y de tema similar, piensa que va a morir allí, en un destierro aún peor que la muerte:
Cuando ya el mal viniere
y la postrera suerte,
aquí me ha de hallar 35
en el mismo lugar,
que otra cosa más dura que la muerte
me halla y me ha hallado,
y esto sabe muy bien quien lo ha probado.
- 31 El sentimiento genuino de sodalitas lo desarrolla más bien en Nápoles, gracias a la integración en (...)
- 32 Según Wenzel HARTL – Karl SCHRAUF, Die Wiener Universität und Ihre Gelehrten 1520-1565, I band, 1st (...)
26La lectura que propongo, por otra parte, deja aislada la palabra lege, lo cual, lejos de ser un inconveniente, tiene todo el sentido si nos fijamos bien en la estructura de estos versos. Se trata de un contraste entre iure y lege, entre la justicia o el derecho, que son de índole natural, y la ley o el decreto, que son invención del ser humano, acompañado (se refuerzan mutuamente) de otro contraste entre sodalibus y dissociabili. Este contraste (y las circunstancias del contexto, que veremos a continuación) me hace pensar que sodalibus es más bien una alternativa metri causa a sociis, que stricto sensu sería más adecuado31. Más concretamente, Garcilaso dice que Brassicanus es considerado su aliado por el derecho (iure sodalibus), mientras que él es «separable», por un decreto (dissociabili… lege). Obviamente, con esto último se puede referir simplemente a la naturaleza de su función cortesana o militar, pero más probablemente a la decisión del emperador que lo expulsa de su país y además lo confina en Ratisbona. Esta oposición entre el derecho y la ley es acertadísima en un poema dedicado a Johan Alexander Brassicanus, quien era en la Universidad de Viena profesor de derecho. Pero no solo eso: estaba especializado en derecho imperial32. Ya solo con la estructura de estos versos Garcilaso está lanzándole una pulla a Carlos V: con el contraste sugiere que este decreto de destierro no es justo, no se ajusta a derecho. Como también hace en la canción 3, donde dice que si alguien (Carlos) encuentra sus argumentos, que los entierre para que su injusticia termine aquí; que el mismo Danubio se los lleve a Carlos:
Danubio, río divino,
que por fieras naciones
vas con tus claras ondas discurriendo, 55
pues no hay otro camino
por donde mis razones
vayan fuera de aquí sino corriendo
por tus aguas y siendo
en ellas anegadas; 60
si en tierra tan ajena,
en la desierta arena,
fueren de alguno acaso en fin halladas,
entiérrelas siquiera
porque su error se acabe en tu ribera. 65
27Otra ventaja de esta lectura es que resalta la importancia de la palabra motivo del debate, dissociabili, dejándola destacada en un hemistiquio. Este adjetivo es poco frecuente en época clásica, pero resulta que el caso más famoso en que sí aparece es precisamente de Horacio, carm 1, 3, 22, y en la misma sede métrica:
Nequiquam deus abscidit
prudens oceano dissociabili
terras, si tamen inpiae
non tangenda rates transiliunt vada.
- 33 Toda la canción 3 respira esta rebeldía, pero no solo ahí podemos encontrarla. Recuérdese también, (...)
- 34 Por ejemplo, E. FOSALBA, «Hacia la suavitas de Horacio… », p. 28, habla «del complicado arte de orf (...)
28Cualquier erudito de la época, y desde luego Brassicanus, recordaría el pasaje, muy adecuado por su vocabulario acuático, y a poco que conociera el contexto leería entre líneas una pulla (o un matiz extra en la pulla) al emperador. Horacio dice que el dios prudente que separó las tierras del océano (haciéndolo así disociable, separable, en un complemento predicativo) lo hizo en vano (nequiquam), ya que con todo las barcas, en actitud impía, atraviesan los mares que no deberían ser tocados; Garcilaso dice en esta alusión, con un punto de rebeldía, que el afán del divino emperador por hacerlo a él también separable será igualmente en vano33. Esta gema remata el trabajo de orfebrería que ha elaborado el poeta toledano con la estructura de esta primera estrofa, otra joya más de su producción34.
- 35 E. FOSALBA, «La sodalitas como fuente …», p. 228.
29Pero ¿por qué dedica Garcilaso a Brassicanus un poema sobre recusatio? Este era un intelectual reconocido en la zona, pero no de la talla de un Bembo, por ejemplo. Tampoco, que sepamos, los unían lazos de amistad, como sí ocurría con Boscán, con Telesio, con el Duque de Alba; y si así fuera, el poema tendría probablemente un tono más sentimental. Tampoco se trataba de un noble o un religioso cuyo favor conviniera ganarse. Tengamos en cuenta que:35
Es posible que la sobrevaloración del amor femenino haya oscurecido durante muchos años el interés de la crítica por el motivo de la amistad en la poesía de Garcilaso de la Vega. Lo cierto es, sin embargo, que la presencia de este tema en su obra resulta constante, y siempre, a diferencia de lo que sucede en el tratamiento del amor a la dama, se sostiene sobre una base real [...]. Extrañamente, apenas nos hemos fijado en estos nombres masculinos, que sí son identificables y merecen una investigación más a fondo, mucho más útil que la de Isabel Freyre para descubrir los motivos de inspiración del poeta.
30¿Cuál es, en este caso, la base real? Busquemos datos para no construir castillos en el aire.
- 36 Para su vida pueden consultarse Ilse GUENTHER, «Johannes Alexander Brassicanus», in Peter G. BIETEN (...)
- 37 W. HARTL – K. SCHRAUF, op. cit., p. 66.
- 38 Por lo menos las siguientes y sus representantes: Constanza, Johan v. Lupfen; Basilea, Philipp v. G (...)
31Brassicanus36 era en esos años uno de los personajes más importantes de la Universidad de Viena. Ya en 1524, recién llegado de la de Ingolstadt, dio clases sobre derecho imperial, como sabemos. Durante el asedio turco de 1529 huyó a casa de su madre, mientras que en la ciudad se quedaba su hermano menor Johan Ludwig37. Tan pronto como pasó el peligro, en febrero de 1530 el rey Fernando nombró una pequeña comisión para reconstruir la universidad, seriamente diezmada, y Brassicanus fue uno de sus miembros. En el curso 33/34 fue nombrado decano de la Facultad de Derecho, cargo que repitió en 1537. Es, por consiguiente, muy probable que estuviera en el Reichstag de Ratisbona presidido por el emperador, que duró del 17 de abril al 27 de julio de 1532. Hasta donde sé, no figura su nombre como consejero oficial de ningún noble, ciudad o región, pero es muy probable que estuviera allí representando a su universidad o por lo menos acompañando a Johan Faber, entonces Obispo de Viena, quien sabemos que asesoró a diferentes nobles y sus ciudades38 y además fue uno de sus valedores desde el principio. La sola celebración de esta sesión de gobierno era motivo más que de sobra para acudir, pero además en ella se aprobó definitivamente un código penal de gran importancia, la Constitutio Criminalis Carolina. Un experto en la materia tenía que estar ahí; y más en su caso, ya que era especialista precisamente en derecho imperial.
- 39 Manuel de FORONDA Y AGUILERA, Estancias y viajes del Emperador Carlos V, Madrid: Sucesores de Rivad (...)
- 40 Concretamente el 28 de febrero (E. FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos…», p. 2). Aquí tengo q (...)
- 41 No fue un perdón total: le dieron la opción de ingresar en un convento o destinarlo a Nápoles. E. F (...)
- 42 W. HARTL – K. SCHRAUF, op. cit., p. 73-75.
- 43 Quizá facilitó el contacto la ayuda de un paisano del poeta, un tal Pedro de Toledo (que no es el v (...)
32Garcilaso, por su parte, llegó con el Duque de Alba a principios de marzo. Carlos había llegado apenas unos días antes, a finales de febrero, recién cumplidos los 32 años, probablemente de mal humor por culpa de una herida en la pierna39, y encima se encontró una ciudad fría y nevada40. Recibió a los recién llegados de muy distinta manera, como sabemos. El poeta toledano fue recluido en una de las islas del Danubio como castigo por haber sido testigo en una boda no autorizada por los emperadores. Es lógico que el entonces aún joven Duque de Alba, entre otras cosas agradecido por los cuidados que Garcilaso le dedicó estando enfermo en Francia, intentara recabar apoyos para sacarlo de allí, cosa que finalmente logró, pero con ayuda del secretario de los Cobos y el 25 de junio, casi cuatro meses después de la llegada de ambos41. Brassicanus era un buen candidato, si no el mejor, por su prestigio y sobre todo por su especialización, pero hay otro dato de su vida, y muy reciente entonces, que pudo contribuir a hacerlo, a ojos del Duque, aún más adecuado. Ese mismo año de 1532 se casó por segunda vez, y no fue un proceso sencillo: pidió licencia papal para hacerlo antes de la muerte de su esposa, y cuando parecía que no se le iba a conceder, esta falleció y así tuvo vía libre, como quedó claro solo en febrero de ese año, apenas un par de semanas antes de la llegada de Carlos y Garcilaso a Ratisbona42. Teniendo en cuenta el origen del problema del poeta toledano, que el Duque conocía perfectamente, todo encajaba: Brassicanus era el mayor experto en derecho imperial de la región y, además, acababa de tener problemas con su propio matrimonio43. Si fue así, y es perfectamente posible, no es de extrañar que se lo considerara uno de sus aliados más importantes gracias a su búsqueda común de justicia:
Brassicane meis iure sodalibus
in primis habite…
33Y le advierte a continuación de que lo relacionan con un Laso que está desterrado para toda la vida (como dice también con gran pesimismo en la canción 3) por un decreto, sugiriendo con la estructura y con la alusión que es una decisión contra derecho e incluso que será en vano.
…et dissociabili
Lasso lege revincte
vitae tempora ad ultima…
34El uso de vocativos, por otra parte, plantea una pregunta: ¿consideraba Garcilaso a Brassicanus un aliado o simplemente se hacía eco de cómo lo veían los demás? ¿Se sentía atado a él o es así como le advertía que lo veían los demás? Si consideramos que se niega a seguir su consejo, como veremos, parece más consistente la segunda opción, es decir, que el toledano esté contando aquí cómo se ve desde fuera a Brassicanus meterse en este embrollo. En cualquier caso, esta indefinición puede mantenerse en la traducción, que, por tanto, sería algo así como:
Brassicanus, por el derecho entre mis aliados
más importantes tenido y atado
a Laso, apartable por un decreto
hasta el momento de la vida postrero…
35Esta lectura de la primera estrofa influye también en la interpretación de algunos elementos de las siguientes. Para empezar, uno de los consejos que muy probablemente le da el insigne profesor alemán es, lógicamente, algo básico: ya que compone poemas y tañe su cítara, que cante las glorias del emperador, un recurso extendidísimo para ganarse el favor de un personaje importante, que el mismo Brassicanus, como todos, ponía en práctica. Bueno, como todos no: el toledano se niega, como sabemos por la canción 3. Así este poema pasa de ser una simple recusatio literaria a una recusatio de un consejo legal y, aún más, de toda una práctica general, casi de un género o más: épica, encomio, dedicatoria de una forma literaria... Este podría muy bien ser el trasfondo real del poema. Que Garcilaso tenía en cuenta lo que hoy llamamos teoría de géneros se ve en numerosos detalles por toda su obra; está explícitamente claro en las referencias metaliterarias de eleg 2 22-24:
Mas ¿dónde me llevó la pluma mía,
que a sátira me voy mi paso a paso,
y aquesta que os escribo es elegía?
36Y del final de la ya mencionada y similar canción 3:
Aunque en el agua mueras,
canción, no has de quejarte,
que yo he mirado bien lo que te toca;
menos vida tuvieras
si hubiera de igualarte
con otras que se m’han muerto en la boca.
Quién tiene culpa en esto,
allá lo entenderás de mí muy presto.
37En suma, un acto de rebeldía a pesar de todo: Garcilaso, como en la canción 3, no quiere pedir perdón ni nada parecido porque es inocente, y lo que quiere es, como hemos visto, que el emperador reconozca su error.
- 44 E. MORALES, art. cit., p. 383.
38En la tercera estrofa, concretamente, la elección del adjetivo candidus, que luego aparece dos veces más, ya no puede ser casual: no pide a Brassicanus que acepte su humilde lírica fronte… candida… «con semblante claro». Más bien estos ablativos van con el participio demissae, que, aunque puede perfectamente significar «humilde», no es frecuente en el sentido literario de la lírica como genus humile contra el genus sublime de la épica. Se trata de algo más, y más literal: recordemos que Garcilaso llevaba colgada del cuello frecuentemente una cítara, así que aquí demitto es «descolgar», «descolgar la lira «para cantar, igual que usamos la expresión «tomar la pluma «para escribir. Y lo hace «con semblante inocente». La «carga grave» con que se cierra la estrofa no es (o no solo), por consiguiente, la seriedad de la épica (como yo mismo interpretaba44), sino una metáfora por la gravedad del castigo impuesto por el emperador, que, como sabemos, a Garcilaso le parecía exagerado. Ecos de estos dos versos resuenan en la ya citada elegía 2 a Boscán:
|
Oda V 11-12 |
eleg 2, 169-171 |
|
quando ferre recusant |
¿Dónde podré hüir que sacudida |
- 45 La nieve y el frío, la sensación de morirse allí sin salida, el rumor de las aguas del Danubio (o s (...)
39La grave carga es común a ambos pasajes; no hay apenas distancia entre los hombros y la cerviz; y la sensación de opresión no está lejos de ferre; y todo ello en un momento en el que se recuerdan aquellos meses en Ratisbona45. Y que el sentido literario del verbo recusare (v. 11) no nos haga olvidar el muy frecuente sentido legal del verbo: es literalmente una recusación como término del derecho. La traducción sería entonces algo así:
…el son liviano de mi lira, con inocente semblante
descolgada, y los ritmos de Laso aceptad,
pues recusan soportar
nuestros hombros carga tan grave…
- 46 Como ya sugerí en E. MORALES, art. cit., p. 383.
40Naturalmente, la oposición en el uso del adjetivo candidus entre las blancas nieves de los vv. 16 (sint montes nive candidi) y 23-24 (candidiore / sublucens tunica nive), reforzada por los explícitos tu del v. 5 y ego del 18, es expresión de todo esto: yo soy más inocente que la inocencia que se puede conseguir cantando las glorias del emperador46.
- 47 E. FOSALBA, «Hacia la suavitas de Horacio…», p. 24.
- 48 Ambigüedad inspirada, al menos en parte, por Horacio, como dice id., Pulchra Parthenope…, p. 123 ac (...)
41Igual que parte de la égloga 2 pudo ser escrita en Ratisbona como agradecimiento al Duque de Alba47, en este poema Garcilaso expresa su agradecimiento a Brassicanus declinando elegantemente su elemental consejo y convirtiendo esta negativa auténtica en una pequeña obra de arte. El toledano recusa hacer épica en la vida real, y no se resiste a hacer de esta renuncia una metáfora (un análisis posmodernista hablaría quizá de «realización de la metáfora»). Hace gala también de su conocida ambigüedad, que dota a sus versos de un doble o incluso triple fondo, haciendo alusiones a las fuentes (en vano, nequiquam), jugando con los lugares comunes (el semblante favorable con que se suele pedir a los dioses que acepten los ruegos es aquí su propio semblante inocente) o directamente con el uso del latín, que tiene en este poema una función doble: por una parte, era probablemente la única lengua común a ambos autores; por otra, como en otros casos, servía para encriptarlo con respecto a Carlos, que no dominaba la lengua, reforzando así la ambigüedad48.
42Brassicanus, por su parte, a pesar de la manera elegante en que nuestro poeta declinó su consejo, no sería de extrañar que concluyera que era mejor desentenderse: por una parte, el cliente ni siquiera estaba dispuesto a hacer algo tan elemental y frecuente, lo mínimo que se hacía en estos casos; por otra, el cliente mismo le advertía que se trataba de una decisión directa del emperador, contra la que, además, se rebelaba. Era un caso demasiado espinoso, no merecía la pena arriesgarse. Esto apuntaría a una relación meramente profesional, lo que explicaría que no lo mencione en ninguno de sus textos conocidos (además de que quizá no fuera su único cliente entonces).
- 49 Id., «Garcilaso de la Vega: comienzos…», 19.
43Además podría ayudarnos a afinar en la datación del poema dentro de la reclusión en Unterer Wöhrd, entre marzo y julio de 1532. Ahora parece que compuso la canción 3 ya en verano, después de semanas de confinamiento: el paisaje es idílico, el clima es agradable, ha tenido tiempo de componer otros poemas que se le han muerto en la boca, habla claramente de la muerte… Eso querría decir que escribió el poema a Brassicanus bastante pronto: las tiendas están nevadas todavía. Además, el Reichstag empezó el 17 de abril, así que el profesor alemán probablemente se encontró con él antes de esa fecha. Es verdad que Garcilaso pudo escribir el poema algo después, con el recuerdo fresco del encuentro y sus circunstancias, pero el ánimo con que tomó la pluma, o mejor dicho, con que se descolgó la cítara, es muy diferente. No es que este poema latino respire optimismo, pero se atreve a sugerir que el castigo será en vano y, desde luego, el tono no es ni tan pesimista ni tan desesperadamente agresivo como en la canción 3. Es más: ¿hay alusiones en esta canción al poema a Brassicanus? El verso 19, «y en quien él a sí mismo se condena», admite varias interpretaciones, pero ¿hace también referencia al hecho de haber rechazado la asistencia legal del profesor? En los versos 40-41, «No es necesario agora / hablar más sin provecho», se puede ver una contradicción, ya que a pesar de afirmar que no es necesario hablar, sigue hablando. ¿Está detrás de la expresión «hablar sin provecho «la infructuosa gestión con Brassicanus, quizá entre otras, como podemos deducir de la insistencia documentada del duque («Suplícalo el duque de Alba con tanta instancia quanta V.M. sabe»)?49
- 50 Id., Pulchra Parthenope…, p. 123; id., «Reseña a SÁNCHEZ GARCÍA, Encarnación, Nombres y hombres. On (...)
44No será la última vez que Garcilaso recurra a la recusatio, en diferentes grados, para eludir una épica que podría haber significado el perdón y la vuelta a la patria, por dignidad y porque la poesía es algo superior, no una herramienta para medrar. Además de la ya mencionada canción 3, tras la Jornada de Túnez de 1535 retoma este recurso en verano con el soneto 33; en noviembre con la Ode ad florem Gnidi y ya en 1536 con la oda latina a Ginés de Sepúlveda50.
Notes
1 Maria CZEPIEL, «Two Newly Discovered Poems by Garcilaso de la Vega», Bulletin of Spanish Studies, 99 (5), 2022, p. 741-776.
2 París: Nicolas le Riche, s. d., pero 1547 según la biblioteca. Otras bibliotecas lo datan en 1545.
3 Quizá el ejemplar ya venía irregularmente así, pero por el número de folios no parece probable. En todo caso, merece un estudio más atento. Puede verse en internet [24/08/25] https://books.google.co.uk/books?id=gwXg9zb3vwcC&printsec=frontcover&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false
4 Eugenia FOSALBA, «La carta de Bembo a Garcilaso», Ínsula: revista de letras y ciencias humanas, 862, 2018, p. 9-13; id., Pulchra Parthenope: hacia la faceta napolitana de la poesía de Garcilaso, Madrid: Iberoamericana Vervuert, 2019, p. 211-223; Krzystof SLIWA (ed.), Cartas, documentos y escrituras de Garcilaso de la Vega y de sus familiares, Alcalá de Henares: Centro de Estudios Cervantinos, 2006, p. 131-132.
5 Maria CZEPIEL, «Horacio y Sannazaro en las dos odas inéditas de Garcilaso de la Vega», Bulletin hispanique, 125 (1), 2023, p. 37-52.
6 Enrique MORALES, «Los dos nuevos poemas latinos de Garcilaso (Garcil IV y Garcil V): propuesta de traducción y comentario», eHumanista, 56, 2023, p. 370-392.
7 Ahora hay una edición de referencia y fácil acceso en línea en «Soledad Amena». Edición crítica y digital de las Obras de Garcilaso de la Vega, dir. E. Fosalba, Pronapoli, 2024, que poco a poco irá incorporando más obras. Está en la web de Pronapoli, grupo de investigación sobre Garcilaso al que su directora tuvo la amabilidad de invitarme a raíz de mi artículo.
8 M. CZEPIEL, «Horacio y Sannazaro en las dos odas…», p. 40. En la edición en línea «Soledad Amena», a cargo de la misma Czepiel, la traducción es de Juan Alcina: «Brassicano, a quien pongo con pleno derecho en el primer rango de mis compañeros, ligado a Laso por ley que no permite separación alguna hasta los momentos postreros de la vida…».
9 Y el discutido Hor carm 4, 8, 17, non incendia Kar||thaginis inpiae.
10 M. CZEPIEL, «Two Newly Discovered Poems…», p. 755; id., «Horacio y Sannazaro en las dos odas…», p. 43-45; E. MORALES, art. cit., p. 384.
11 Sannazaro no usó asclepiadeos, pero sí endecasílabos sáficos. En su Epigrammaton liber podemos encontrar varios casos de tmesis, en nombres propios, por elisión y otros.
12 Jacopo SANNAZARO, Latin poetry, Michael C. J. PUTNAM (trad.), Cambridge (MA): Harvard University Press (The I Tatti Renaissance library 38), 2009, p. 336.
13 E. MORALES, art. cit., p. 378-380.
14 Jean SOUBIRAN, L'élision dans la poésie latine, París: Klincksieck, 1966, p. 644.
15 Ibidem, Parte 8, cap. 2, «Valeur expressive de l’élision», p. 613-645. En las tres últimas páginas se centra en Hor carm 3, 30.
16 Llewelyn MORGAN, Musa Pedestris: Metre and Meaning in Roman Verse, Oxford: Oxford University Press, 2010, p. 329.
17 No podemos ser tan categóricos sobre las elisiones: en Oda II, 25 hay una que elimina una pausa necesaria y además es rara por tratarse del contacto entre dos diptongos: Orbatae: “Heu, iuvenes, Caesaris”, inquiunt. No hay antecedentes clásicos de esta combinación en el mismo verso; cuando tenemos heu heu se cuentan como dos sílabas, sin elisión. ¿Hay que corregir y suprimir Heu? Puede ser un caso de lectio brevior donde el copista añadió el típico Heu para marcar que la palabra siguiente es vocativo y ahí empieza el estilo directo. Por otra parte, se pueden encontrar ligeras anomalías en otros versos, como por ejemplo en el ferecracio v. 35 de este mismo poema. De todos modos, habría que analizarlos uno por uno, ya que probablemente tienen antecedentes ilustres o son calcos. Véanse además Jay REED, «Textual Notes on the Latin Odes of Garcilaso de la Vega», Studia Aurea, 15, 2021, p. 475-484 y lo que dice Juan Francisco ALCINA, «Catulo en las Odas latinas de Garcilaso», Bulletin hispanique, 125 (1), 2023, p. 141-160, p. 144:
De todas formas en todas las odas de Garcilaso aparecen más de siete variaciones o errores, varios de ellos métricos y otros quizá descuidos de copia o de autor, aunque algunos aparentes, como el del adjetivo candidus aplicado a Júpiter transformado en toro. Son quizá algunos casos problemáticos, que habría que atribuir también a la falta de revisión.
18 Eugenia FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos de su vida errante», e-Spania, 42, 2022, 16.
19 Eugenia FOSALBA, «La sodalitas como fuente de inspiración en la poesía de Garcilaso», Studia Aurea, 15, 2021, p. 227-254, p. 241, n. 18. Tocaba bien el arpa, según Gonzalo Fernández de Oviedo y Boscán, quien añade la vihuela (Maria Carolina OSS-CECH CHIACCHIA, The Music in Garcilaso de la Vega’s. Poetry and his Poetry in Music: A Musico-Poetic Interchange Between Sixteenth-Century Spain and Italy, Tesis doctoral, Calgary, Alberta, 2014, p. 56).
20 Eugenia FOSALBA, «Hacia la suavitas de Horacio en la trayectoria poética de Garcilaso», Bulletin hispanique, 125 (1), 2023, p. 13-35, p. 24.
21 E. MORALES, art. cit., p. 381-382.
22 Por ejemplo Orígenes, De Principiis, 2, 5; Lactancio, De opificio Dei, 10, 11; Ambrosio de Milán, Epistulae, 14, 1; Rufino de Aquilea, Interpretatio Orationum Gregorii Nazianzeni, 1, 6; Dídimo el Ciego, De Spiritu Sancto, 40.
23 Antonio de LEBRIJA, Lexicon, hoc est dictionarium, ex sermone latino in hispaniensem, interprete Aelio Antonio Nebrissensi, Salamanca: [Juan de Porras], 1492, s. v.
24 E. FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos…», p. 6-9.
25 Ibidem, p. 10.
26 Ibidem, p. 11.
27 Ibidem, p. 12-17. Quizá a marchas forzadas con la esperanza de alcanzar pronto a Carlos, quien había salido desde Flandes a mediados de enero.
28 Alonso de Virués le escribe a Erasmo desde la misma Ratisbona en abril, y le cuenta (Percy Stafford ALLEN et al., Opus epistolarum Des. Erasmi Roterodami, Oxonii: In typographeo clarendoniano, 1906-1947, 12 tomos, tom. X, 11, ep. 2641, Regensburg, 15/4/32): «Acquieui ergo vt ab academia (nam dudum Salamance desederam) in aulam, a gimnasio in curiam, a claustro in theatrum migrarem. Grande mihi spacium itineris est emensum, multum taedii multumque laboris media <h>yem »; perlatum...»; «Acepté por consiguiente emigrar de la universidad (pues me había asentado en Salamanca desde hacía poco) a la corte, de la clase al senado, del claustro al teatro. Emprendí un camino de largo recorrido, cargado de cosas desagradables y sufrimientos en medio del invierno».
29 E. FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos…», p. 3-5.
30 Viena, suponía yo entonces, E. MORALES, art. cit., p. 385-388. Al escribir ese artículo no había leído el convincente E. FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos…», que demuestra que se trata, en efecto, de Ratisbona. Por otra parte, bien pudo ser Brassicanus quien le llevara a Unterer Wöhrd un ejemplar de la tragedia Imber aureus de Telesio, obra muy conocida por entonces en las universidades alemanas (Alejandro COROLEU, «Sobre la obra poética de Antonio Telesio, amigo de Garcilaso », in Eugenia FOSALBA – Gáldrick DE LA TORRE (ed.), Contexto latino y vulgar de Garcilaso en Nápoles: redes de relaciones de humanistas y poetas (manuscritos, cartas, academias), Berna: Peter Lang Verlag, 2018, p. 171-184); su hermano Johan Ludwig había publicado, además, otra obra del italiano, De coronarum generibus, apenas un año antes (Colonia: Gymnicus, 1531). En su poema a Telesio Garcilaso habla de estos días en Ratisbona y de Imber aureus.
31 El sentimiento genuino de sodalitas lo desarrolla más bien en Nápoles, gracias a la integración en un grupo intelectual (E. FOSALBA, «La sodalitas como fuente …», p. 229-230):
…es probable que no fuera hasta llegar al Regno cuando descubrió la inmensa necesidad que tenía de la sodalitas, que solo ahí encontró, en esa eclosión de academias y de tertulias napolitanas postpontanianas de los años 30.
32 Según Wenzel HARTL – Karl SCHRAUF, Die Wiener Universität und Ihre Gelehrten 1520-1565, I band, 1ste hälfte in Joseph Ritter ASCHBACH, Nachträge von Geschichte der Wiener Universität, Viena: Alfred Hölder, 1898 , p. 60 y 71, ya al llegar a la universidad vienense desde la de Ingolstadt en 1524 dio lecciones sobre esta especialidad concreta, y en 1531 todavía lo hacía.
33 Toda la canción 3 respira esta rebeldía, pero no solo ahí podemos encontrarla. Recuérdese también, por ejemplo, la égloga 1 (vv. 344-351): «El desigual dolor no sufre modo; / no me podrán quitar el dolorido / sentir si ya del todo / primero no me quitan el sentido».
34 Por ejemplo, E. FOSALBA, «Hacia la suavitas de Horacio… », p. 28, habla «del complicado arte de orfebrería que es este precioso juguete taraceado de imitación compuesta, y como se va viendo, en buena medida horaciana, que es la Ode ad florem Gnidi». Clásico para este tipo de elaboración artística es Michael ROBERTS, The Jeweled Style. Poetry and Poetics in Late Antiquity, Ithaca-Londres: Cornell University Press, 1989.
35 E. FOSALBA, «La sodalitas como fuente …», p. 228.
36 Para su vida pueden consultarse Ilse GUENTHER, «Johannes Alexander Brassicanus», in Peter G. BIETENHOLZ-Thomas B. DEUTSCHER (ed.), Contemporaries of Erasmus: a biographical register of the Renaissance and Reformation, Toronto-Buffalo-Londres: University of Toronto Press, 1985, Vol. 1: A-E, p. 191-192; John FLOOD, Poets Laureate in the Holy Roman Empire: A Bio-Bibliographical Handbook, Berlín-Boston: De Gruyter, 2011, s. v., y Christian GASTGEBER, «Brassicanus (Köl), Johannes Alexander», in Wilhelm KÜHLMANN et al. (ed.), Frühe Neuzeit in Deutschland 1520-1620. Literaturwissenschaftliches Verfasserlexikon, Berlín-Boston: De Gruyter, 2011, vol. 1, cols. 341-347, pero al final lo más completo sigue siendo W. HARTL – K. SCHRAUF, op. cit. y en general los estudios sobre la historia de la Universidad de Viena de Joseph Ritter Aschbach.
37 W. HARTL – K. SCHRAUF, op. cit., p. 66.
38 Por lo menos las siguientes y sus representantes: Constanza, Johan v. Lupfen; Basilea, Philipp v. Gundelsheim; Trento, Bernhard von Cles; Broxen, Georg V. v. Österreich; Reichenau, Markus v. Knöringen. Véase Rosemarie AULINGER – Silvia SCHWEINZER-BURIAN, «Habsburgische und reichsständische Präsenz auf den Reichstagen 1521-1555», 2011, en línea.
39 Manuel de FORONDA Y AGUILERA, Estancias y viajes del Emperador Carlos V, Madrid: Sucesores de Rivadeneyra, 1914, p. 361: «En este tiempo S. M. estuvo muy enfermo á causa de la herida en una pierna estando de caza».
40 Concretamente el 28 de febrero (E. FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos…», p. 2). Aquí tengo que rectificar una vez más, ya que yo suponía que la comparación de las tiendas con la nieve en el poema se debía al «reflejo del sol veraniego sobre la superficie de sus techos» (E. MORALES, art. cit., 384). Ahora queda claro que no se trata de una metáfora.
41 No fue un perdón total: le dieron la opción de ingresar en un convento o destinarlo a Nápoles. E. FOSALBA, «Garcilaso de la Vega: comienzos…», p. 19-21.
42 W. HARTL – K. SCHRAUF, op. cit., p. 73-75.
43 Quizá facilitó el contacto la ayuda de un paisano del poeta, un tal Pedro de Toledo (que no es el virrey) que hablaba alemán (E. FOSALBA, «La sodalitas como fuente …», p. 232, n. 9).
44 E. MORALES, art. cit., p. 383.
45 La nieve y el frío, la sensación de morirse allí sin salida, el rumor de las aguas del Danubio (o su «manso ruïdo », como empieza la canción 3), todo esto está solo un poco más adelante, en los versos 178-180 («o adonde’l es vencido a cualquier hora / de la rígida nieve y viento frío, / parte do no se vive ni se mora;») y 187-189 («y en el rigor del hielo, en la serena / noche, soplando el viento agudo y puro / que’l veloce correr del agua enfrena,»).
46 Como ya sugerí en E. MORALES, art. cit., p. 383.
47 E. FOSALBA, «Hacia la suavitas de Horacio…», p. 24.
48 Ambigüedad inspirada, al menos en parte, por Horacio, como dice id., Pulchra Parthenope…, p. 123 acerca del principio de la elegía a Boscán (y también en id., «Sobre la posible circunstancia y fecha de composición de Sedes ad Cyprias Venus, oda latina de Garcilaso», eHumanista, 56, 2024, p. 365-371, p. 368-369, sobre referencias irónicas en sus versos): «Garcilaso prefirió muy probablemente mantenerse al margen de las disputas, y ofrecer en sus versos, ambiguos, de interpretación múltiple, el sentido intacto, pero la versión terminológica que más del gusto fuera para cada cual. Y ese virar del significado de las palabras según la personalidad del lector, e incluso del ángulo de una misma lectura, ese sí que es un rasgo único, escurridizo, inimitable, de la ironía de la epístola horaciana».
49 Id., «Garcilaso de la Vega: comienzos…», 19.
50 Id., Pulchra Parthenope…, p. 123; id., «Reseña a SÁNCHEZ GARCÍA, Encarnación, Nombres y hombres. Onomástica de los personajes y significación del «Diálogo de la Lengua», eHumanista, 53, 2022, p. 371-375, p. 375; id., «El viaje de Garcilaso desde Ratisbona a Nápoles, con estancia en Roma», Aun a pesar de las tinieblas bella, aun a pesar de las estrellas clara. Pur nelle tenebre, bella / chiara, pur tra le stelle. Scritti in ricordo di Ines Ravasini, Bari: Due punti 85, 2023, p. 355-373, p. 365-366 y 370-371; id., «Why, Where, and When Was Garcilaso’s Ode ad florem Gnidi Conceived?», Rassegna iberistica, 47 (121), Giugno 2024, p. 1-18, p. 6-7; id., La senda poética de Garcilaso en Europa, Madrid: Iberoamericana Vervuert, 2024, donde se recogen varios artículos de esta experta en el poeta toledano.
Haut de pagePour citer cet article
Référence électronique
Enrique Morales Lara, « Una lectura de la primera estrofa del poema latino de Garcilaso de la Vega a Johan Alexander Brassicanus (Oda V) », e-Spania [En ligne], 49 | Octobre 2024, mis en ligne le 14 octobre 2024, consulté le 17 juillet 2026. URL : http://journals.openedition.org/e-spania/53005 ; DOI : https://doi.org/10.4000/12jpb
Haut de pageDroits d’auteur
Le texte seul est utilisable sous licence CC BY-NC-ND 4.0. Les autres éléments (illustrations, fichiers annexes importés) sont susceptibles d’être soumis à des autorisations d’usage spécifiques.
Haut de page



