Continuidades y rupturas en los procesos sociales en Guatemala de 2014 a 2024
Résumés
La perspective historique sur les mouvements sociaux au Guatemala permet de mettre en évidence la façon dont les événements actuels dans le pays démontrent non seulement des continuités mais aussi des changements dans les structures sociales et dans les processus de résistance contre les élites prédatrices. Les approches théoriques de la mobilisation des ressources, des structures d’opportunités politiques et du cadrage offrent des cadres interprétatifs pour cette analyse.
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Mots-clés :
Guatemala, mouvements sociaux, peuples autochtones, fenêtres d’opportunités politiques, cadrages (framing)Palabras claves:
Guatemala, movimientos sociales, pueblos indígenas, ventanas de oportunidades políticas, encuadreIndex chronologique :
XXIème sièclePlan
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Introducción
1A pesar de la abundante producción académica sobre movimientos sociales y organizaciones en Guatemala nadie pudo prever la impresionante movilización de una parte considerable de la población en el 2015 y los años siguientes. Sin embargo, las organizaciones existentes no podían transformar este descontento ampliamente expresado en un cambio más profundo y duradero. Igualmente, ningún analista o académico previó el resultado de las elecciones de junio de 2023 que también fue una sorpresa para el partido ganador « Movimiento Semilla ». Los procesos sociopolíticos que acompañaron estas movilizaciones y acontecimientos imprevistos invitan a profundizar el análisis teórico y las implicaciones para la transformación actual en el país. Recurrimos a las teorías de movilización de recursos, de las estructuras de oportunidades políticas y del encuadre para analizar la historia de los movimientos sociales en Guatemala y para una mirada más de cerca a los acontecimientos desde el 2015.
El contexto
- 1 Por ejemplo, Simona Violetta Yagenova, La protesta social en Guatemala: una aproximacion a los acto (...)
- 2 Por ejemplo, Santiago Bastos y Manuela Camus, Quebrando el silencio. Organizaciones del pueblo Maya (...)
2La historia del territorio que hoy se denomina Guatemala se caracteriza tanto por la asertividad de las estructuras coloniales y postcoloniales de explotación excesiva de sus recursos naturales y su población como por una gran variedad de formas de resistencia contra estas explotaciones, lo cual ha conllevado en sus debidos momentos protestas, rebeldías y hasta revoluciones. Estos procesos también han inspirado la producción académica que ha resultado en tomos completos sobre una considerable diversidad de organizaciones y movimientos1 y un gran número de artículos y libros sobre movimientos sociales específicos. Destaca la extensa cantidad de compilaciones y análisis de resistencias indígenas2. La producción académica sobre los movimientos sociales suele concentrarse en descripciones y análisis de organizaciones y movimientos específicos con poca comparación entre los desarrollos de diferentes clases de movimientos contemporáneos, y con escaso arraigamiento teórico.
- 3 Gary T. Marx y Douglas McAdam, Collective Behavior and Social Movements. Process and Structure, Eng (...)
- 4 Andre Gunder Frank, Marta Fuentes y Javier Sáez, « Diez tesis acerca de los movimientos sociales », (...)
- 5 John Lofland, Social Movement Organizations: Guide to Research on Insurgent Realities, New York, Al (...)
3En la literatura las definiciones de los movimientos sociales difieren, pero suelen incluir los aspectos de la organización y acción colectiva y el deseo de promover o resistir un cambio social3. Las y los participantes de diferentes movimientos sociales coinciden en que apelan a sentimientos de moralidad, de (in)justicia e identidad4. La evolución de protestas y manifestaciones momentáneas hacia la continuidad de un movimiento social depende de la formación de estructuras más duraderas. Dependiendo de su grado organizativo, estas pueden desembocar en asociaciones y estructuras más institucionalizadas como una Organización no Gubernamental (ONG) o un sindicato. Cuando estos surgen de un movimiento social, se consideran organizaciones de movimientos sociales (OMS5). La gran disposición del Estado guatemalteco de ejercer la violencia extrema ha conllevado repetidamente a la represión e incluso extinción de movimientos sociales u otras formas de resistencia contra las desigualdades exacerbadas en el país, lo cual ha culminado, incluso, en crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluyendo la eliminación de comunidades indígenas enteras y masacres genocidas a finales de los años setenta e inicios de los años ochenta del siglo pasado.
El marco teórico
- 6 Este resumen se basa en Eva Kalny, Entender Guatemala a través de sus movimientos sociales. Práctic (...)
4Este análisis de las luchas recientes por la defensa de la democracia y del Estado de derecho en Guatemala se inspira en los enfoques teóricos de la movilización de recursos, de las estructuras de oportunidades políticas y del encuadre6. Esta triada permite un análisis a nivel micro, meso y macro de los movimientos sociales y las estructuras político-sociales en las cuales ellos nacen, crecen y se transforman.
- 7 Bruce Fireman y William Gamson, « Utilitarian Logic in the Resource Mobilization Perspective », in (...)
- 8 Douglas McAdam, Political Process and the Development of Black Insurgency, 1930-1970, Chicago, Lond (...)
- 9 Jo Freeman, « Resource Mobilization and Strategy: A Model for Analyzing Social Movement Organizatio (...)
5El enfoque teórico de la movilización de recursos surge en contraposición a la psicología de masas, puesto que interpreta a las y los actores de los movimientos sociales como sujetos racionales, y se centra en el análisis de las necesidades materiales y organizativas de dichos movimientos. Para que la acción colectiva de resistencia sea sostenible, se requiere la obtención, gestión y utilización eficiente de recursos en apoyo a los objetivos propuestos7. El flujo constante de recursos resulta imprescindible para mantener la movilización y la presión, así como para consolidar al movimiento como actor político8 capaz de desarrollar nuevas estrategias en función a las reacciones de su entorno9.
- 10 Douglas McAdam, op. cit., p. 32.
6Desde esta perspectiva, el concepto de recursos es amplio y, dependiendo del autor, puede abarcar tanto valores materiales como inmateriales, tales como la confianza, las habilidades o las redes de apoyo10. Si bien es necesario contar con recursos para sostener la movilización, existe el riesgo de dependencia cuando estos provienen de un número reducido de fuentes influyentes. La administración y el uso de los recursos exigen estructuras organizativas internas adecuadas, que pueden adquirir carácter permanente y desembocar en la constitución de OMS.
7Movimientos sociales y OMS pueden coincidir en sus luchas, pero también compiten entre sí por participantes y recursos. La posibilidad de obtener recursos, mantener flujos constantes y gestionarlos eficazmente depende tanto de factores internos de los movimientos sociales como de las condiciones estructurales del entorno en el que se insertan.
- 11 Ibidem, p. 37.
8El enfoque de las estructuras de oportunidades políticas examina aspectos fundamentales de las condiciones estructurales que inciden en la acción colectiva, parte del supuesto de que las relaciones de poder entre élites y grupos excluidos son dinámicas y que todo sistema político y social contiene en sí mismo la posibilidad de transformarlas11. Cuando los movimientos sociales entran en conflicto con el sistema político, las respuestas de este permiten inferir características esenciales de su funcionamiento.
- 12 Sidney Tarrow, Power in Movement. Social Movements, Collective Action and Politics, Cambridge Unive (...)
- 13 Douglas McAdam, John D. McCarthy y Mayer N. Zald, art. cit., p. 10.
9Este enfoque abarca el análisis de las oportunidades de participación en el sistema político, las posibilidades para la acción colectiva12, la cohesión o las divisiones entre las élites nacionales, la disposición de las instituciones estatales a recurrir a la coerción o la violencia13, así como el marco legal que regula las diversas formas de resistencia. No se circunscribe únicamente al contexto nacional, sino que incorpora también consideraciones de índole histórica y geopolítica.
- 14 Ibidem, p. 2-7, y Sidney Tarrow, Power…, op. cit., p. 85.
- 15 Sidney Tarrow, « States and Opportunities: The Political Structuring of Social Movements », in Doug (...)
10La apertura de oportunidades políticas se considera el factor determinante para la acción colectiva14, ya que incide directamente en la decisión de los actores sociales de invertir o no sus recursos en la conformación de un movimiento social15. Un movimiento social aspira a ampliar dicha apertura y, en la medida en que varían las estructuras de oportunidades políticas, también se modifica el repertorio de acción colectiva disponible para el movimiento.
- 16 Sidney Tarrow, « Studying Contentious Politics: From Eventful History to Cycles of Collective Actio (...)
11La ampliación del repertorio de acción se concibe como un proceso lento y, en general, excepcional16. Asimismo, desde este enfoque se examinan los ciclos de vida de los movimientos sociales, la relevancia de las redes informales y el papel desempeñado por sus líderes. No obstante, para que las oportunidades políticas puedan ser efectivamente aprovechadas, es imprescindible que sean reconocidas e interpretadas como tales por los propios actores colectivos.
- 17 Erving Goffman, Frame Analysis. Los marcos de la experiencia, Madrid, Centro de Investigaciones Soc (...)
- 18 David A. Snow et al., « Frame Alignment Processes, Micromobilization, and Movement Participation », (...)
12El enfoque del encuadre analiza los procesos interpretativos que subyacen a la acción colectiva. Para ello, recurre a la teoría de los marcos o esquemas interpretativos de Erving Goffman17, quien los define como « esquemas de interpretación que permiten a los individuos “localizar, percibir, identificar y etiquetar” los acontecimientos sociales18 ». Desde esta perspectiva, la construcción de marcos interpretativos se considera un elemento fundamental para los movimientos sociales, y se investiga cómo estos marcos se adaptan (o no) a las circunstancias y a las características de sus participantes.
- 19 Robert M. Entman, « Framing: Towards Clarification of a Fractured Paradigm », Journal of Communicat (...)
13Para que un movimiento social obtenga respaldo, resulta esencial que sea capaz de ofrecer interpretaciones convincentes sobre el problema en cuestión, sus causas, su valoración moral, las soluciones deseadas y el camino a seguir para alcanzar los cambios considerados necesarios19. Si un movimiento social aspira a obtener resultados satisfactorios en la lucha contra la discriminación o la exclusión de un determinado grupo social, sus marcos interpretativos deben resultar persuasivos tanto para los miembros de los grupos privilegiados como para quienes integran los grupos excluidos y discriminados, ya sea por motivos de clase, género, etnicidad, entre otros.
14No obstante, este propósito puede verse obstaculizado por el hecho de que las y los miembros de grupos excluidos y discriminados suelen interiorizar, a lo largo de su proceso de socialización, ciertos aspectos de los marcos interpretativos discriminatorios dirigidos tanto contra ellos mismos como contra otros grupos marginados. Este enfoque teórico examina la construcción de marcos interpretativos por parte de los movimientos sociales y reconoce que la emergencia de estos nuevos marcos interpretativos inevitablemente suscita el desarrollo de marcos interpretativos antagónicos.
Contexto histórico
15Guatemala se distingue por una prolongada historia de resistencias colectivas que abarcan desde formas de protesta poco visibles hasta movilizaciones masivas y huelgas generales. Estas últimas exigen considerables recursos en términos de tiempo, alimentos y otros bienes de primera necesidad, en un país caracterizado por una profunda desigualdad social y donde una proporción significativa de la población vive en condiciones de extrema pobreza. Las grandes huelgas de la década de 1920, 1944 y 1973, así como la ocupación de la fábrica de Coca-Cola en 1980, constituyen testimonios elocuentes de que la movilización y gestión de recursos a gran escala no solo es posible, sino que ha sido efectivamente realizada en el contexto guatemalteco.
- 20 Basado en Eva Kalny, op. cit.
16El país también ha atravesado períodos caracterizados por la ausencia de movilizaciones sociales visibles, como ocurrió en los años previos a las grandes manifestaciones de 2015, una etapa marcada por un profundo descontento social, pero también por una mayor facilidad de acceso a recursos en comparación con el siglo XX. Si bien las movilizaciones y otras formas de incidencia culminaron en logros significativos a nivel jurídico, como la inclusión de la creación de la Defensoría de la Mujer Indígena (DEMI) en los Acuerdos de Paz, la promulgación de leyes antidiscriminatorias o la creación de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), se han evidenciado de manera recurrente debilidades en la capacidad de movilización para mantener la presión social necesaria que permita traducir estos avances normativos en transformaciones efectivas en la práctica20.
17Las estructuras sociales y legales condicionan de manera decisiva las posibilidades de movilizar y gestionar recursos para la acción colectiva. Mientras que, históricamente, las ciudades y las plantaciones ofrecieron condiciones propicias para la movilización y administración de recursos destinados a manifestaciones y otras formas de incidencia, en el Altiplano las leyes de trabajo forzoso restringieron la libre circulación de los hombres indígenas hasta 1944. Poco después de la abolición de esta legislación represiva, se observó una participación masiva de la población indígena en acciones de resistencia colectiva. Uno de los ejemplos más significativos tuvo lugar en noviembre de 1977, cuando una marcha de protesta, iniciada por unas pocas decenas de personas en las minas de Ixtahuacán con destino a la Ciudad de Guatemala, fue incrementándose hasta alcanzar aproximadamente tres cientos mil participantes.
18Tras la implementación de una política estatal genocida en el Altiplano occidental, la cual reprimió cualquier intento de organización campesina o indígena orientado a la mejora de las condiciones de vida, surgieron nuevas formas de resistencia y organización colectiva en el exilio en México. A pesar de un contexto sumamente violento y adverso, en 1980 el sindicato de la empresa Coca-Cola logró mantener la ocupación de su fábrica en la Ciudad de Guatemala durante más de un año, éxito que también fue posible gracias a un sólido movimiento de boicot internacional contra los productos de la empresa.
19A lo largo de casi toda su historia, el Estado guatemalteco ha demostrado una disposición sistemática a recurrir a la violencia extrema para reprimir los movimientos sociales y las luchas orientadas hacia la construcción de una sociedad más justa y equitativa.
20Los distintos movimientos sociales han construido y adoptado sus propios marcos interpretativos a través del tiempo. De manera análoga, sus integrantes han desarrollado marcos interpretativos en torno a su identidad colectiva. En este sentido, las participantes en los movimientos de mujeres pueden recurrir a identidades de género, así como a identidades de parentesco –por ejemplo, como madres, hermanas o esposas de personas forzadamente desaparecidas o asesinadas–, o bien a identidades feministas. En distintos momentos históricos, las personas de ascendencia indígena se han identificado como campesinos, indígenas, mayas, o han optado por no invocar ninguna de estas identidades, como ocurrió en la huelga de los trabajadores de la fábrica de Coca-Cola y en otras luchas sindicales.
21Por su parte, las y los actores involucrados en disputas por recursos suelen apelar a principios morales y a otros valores, enfatizando que su lucha no se limita “únicamente” a demandas salariales o de acceso a la tierra, sino que responde a reivindicaciones más amplias y profundas.
- 21 Anna G. Sveinsdóttir, Mariel Aguilar-Støen y Benedicte Bull, « Resistance, Repression and Elite Dyn (...)
22Desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, los procesos de despojo de comunidades indígenas –que anteriormente formaban parte de las estrategias bélicas– han continuado, aunque ahora orientados a la instalación de megaproyectos tales como minas, represas, plantaciones de palma africana, entre otros. En el nuevo contexto político de inicios del milenio, las comunidades indígenas han organizado numerosas consultas comunitarias acerca de estos megaproyectos, que en la mayoría de los casos han resultado en su rechazo contundente por parte de la población local. La implementación de tales proyectos involucra la cooperación de empresas transnacionales, élites nacionales, la Policía Nacional Civil (PNC) y empresas de seguridad privada, muchas de las cuales están dirigidas por militares en activo o en situación de retiro21.
Acontecimientos imprevistos: del 2015 al 2024
23La última década se ha caracterizado por la alternancia de situaciones extremas que han influido de manera profunda en las posibilidades y limitaciones de los actores colectivos de resistencia. Tras varios años de estancamiento de los movimientos sociales, una conferencia de prensa actuó como detonante para el estallido de protestas prolongadas en todo el país: el 16 de abril de 2015 el entonces comisionado Iván Velásquez Gómez, jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), y la entonces fiscal general Thelma Aldana, del Ministerio Público (MP), expusieron públicamente la existencia de una red de corrupción dentro del gobierno, que involucraba a las aduanas nacionales y a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT). Este hecho marcó el inicio de veintidós semanas consecutivas de protestas sabatinas en el Parque de la Constitución –conocido también como Parque Central o “La Plaza” de la Ciudad de Guatemala–, así como en los parques centrales de otras ciudades del país.
- 22 Eva Kalny, op. cit., p. 19-20.
24Con cierta regularidad, los jueves, las manifestaciones eran precedidas por conferencias de prensa de la CICIG y el MP, en las que se revelaban nuevos casos de corrupción y la existencia de redes criminales dentro de instituciones estatales. Las protestas alcanzaron su punto culminante con un paro nacional el 27 de agosto, que derivó en la renuncia de la entonces vicepresidenta Roxana Baldetti y, posteriormente, del presidente Otto Pérez Molina22.
25La presencia de la CICIG en el país fue resultado de la incidencia de la sociedad civil en el gobierno, quien solicitó el apoyo de las Naciones Unidas para enfrentar la inseguridad, dado que se consideraba que las elevadas tasas de homicidios y los crímenes cometidos en el interior de las cárceles se debían, en gran medida, a la actuación de los Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad (CIACS) dentro de las instituciones estatales. La CICIG inició sus labores a finales de 2007, contribuyendo al fortalecimiento de las instituciones relevantes del Estado para combatir la influencia de los CIACS.
26Con las protestas de 2015 se inauguró una etapa caracterizada por múltiples luchas colectivas y altamente visibles. Las manifestaciones atrajeron a participantes poco habituales en este tipo de eventos: familias enteras, incluidos niños y personas mayores, quienes elaboraban sus propias pancartas de cartón, así como un considerable número de individuos no afiliados a organizaciones no gubernamentales ni asociaciones formales. Destacaba la creatividad expresada en diversas manifestaciones artísticas que articulaban el rechazo a la corrupción en todos los niveles del Estado, lo que implicó una ampliación significativa del repertorio de acción colectiva de las y los participantes.
- 23 Edgar Gutiérrez, « El despertar ciudadano », Revista Análisis de la Realidad Nacional, n. 13, 2015, (...)
- 24 Asamblea Social y Popular, Una mirada crítica a nuestra conformación y fortalecimiento. Abril a oct (...)
- 25 Ricardo Sáenz de Tejada, « La crisis política de 2015: Procesos, actores y repertorios de acción po (...)
- 26 Luis Guillermo Velásquez Pérez, art. cit., p. 64.
- 27 Rodrigo Véliz, « ¿Esto apenas empieza? Las raíces de la crisis política de Guatemala », in Regina S (...)
27Estas movilizaciones se distinguieron por su notable heterogeneidad, ampliamente documentada en la literatura académica. Incluyeron una gran diversidad de mujeres23 y propiciaron la incorporación de organizaciones de mujeres en la Plataforma Nacional para la Reforma del Estado (PNRE) y en la Asamblea Social y Popular (ASP), ambas iniciativas surgidas en el contexto de las protestas en la Plaza24. Encuestas realizadas durante las manifestaciones evidenciaron que más de un tercio de las y los participantes se autoidentificaban como indígenas, llegando a constituir la mayoría en algunas regiones del país25. Algunas organizaciones mayoritariamente indígenas participaron de manera visible no solo en las manifestaciones de la Ciudad de Guatemala, sino también en otras ciudades del país26, y tanto la PNRE como la ASP incluyeron una importante presencia de organizaciones indígenas27.
- 28 Más del 17 %, según una encuesta de Julio Donis, « Perfil técnico de la encuesta y sinopsis general (...)
28Las manifestaciones de 2015 dieron lugar a la fundación de una organización denominada « Movimiento Semilla », concebida como una semilla de cambio. En cuanto a la composición de clase, predominaban participantes provenientes de hogares no pobres28; sin embargo, aproximadamente el cuarenta por ciento pertenecían a hogares en situación de riesgo de pobreza.
- 29 Entre estos figuraron el STEG, la CONIC, sindicatos afines al Frente Nacional de Lucha (FNL) y la U (...)
- 30 Virginia Contreras, « Protestan contra la corrupción y piden estabilidad para maestros. CGTG y magi (...)
- 31 Virginia Contreras, « Piden investigación de MP y CICIG contra el sindicato de Joviel Acevedo », La (...)
29De manera paralela, diversas organizaciones históricamente reconocidas por sus luchas sindicales y por la defensa de la tierra optaron por brindar su apoyo al gobierno en turno29. Esta situación puso de manifiesto brechas y divisiones entre los propios sindicatos30, así como la persistencia de acusaciones de corrupción dirigidas contra algunos de sus líderes31. Tales dinámicas reflejan la complejidad del panorama sindical guatemalteco durante este periodo, en el que coexistieron posturas divergentes respecto a la relación con el poder político y la legitimidad de la representación gremial.
- 32 Marco Fonseca, « #RenunciaYa ¿Y después qué? », Revista Análisis de la Realidad Nacional, n. 13, 20 (...)
- 33 Lucía Ixchíu, « Tecnopolítica, medios de comunicación y movilizaciones comunitarias en Guatemala du (...)
30A pesar de la notable diversidad de actores presentes tanto en las manifestaciones como en los procesos de incidencia orientados al Estado, surgieron interrogantes en torno a la conciencia y la profundidad de la convicción de las y los participantes respecto a las estructuras sexistas32, racistas y clasistas existentes. Estas dudas se vieron alimentadas por la escasa cobertura y atención mediática otorgada a protestas emblemáticas, como las de los cuarenta y ocho Cantones de Totonicapán o las protagonizadas por familias desalojadas del Valle del Polochic33, así como por la limitada disposición de actores urbanos para sumarse a las luchas desarrolladas en las regiones rurales.
- 34 PNUD, IDFA y ONU Mujeres, Si somos más de la mitad ¿Por qué no tenemos paridad? Avances y desafíos (...)
31Las reservas acerca de la profundidad del compromiso transformador se vieron confirmadas en el contexto electoral de 2015: el candidato presidencial que obtuvo la mayor cantidad de votos, Jimmy Morales, era un comediante ampliamente conocido por sus programas televisivos de contenido racista y sexista, y por su proximidad con sectores militares. A pesar de la masiva participación de mujeres en los comicios, únicamente el 13,9% de las y los diputados electos al Congreso eran mujeres34.
- 35 PDH, Informe de situación de trata de personas en Guatemala, Guatemala, PDH, 2017; Mariela Castañón (...)
32El nuevo gobierno, que asumió el poder el 14 de enero de 2016, incrementó progresivamente la presión sobre organizaciones y movimientos progresistas. El 8 de marzo de 2017, Día Internacional de la Mujer, los medios de comunicación reportaron una noticia trágica: un incendio en el denominado « Hogar Seguro Virgen de la Asunción », un albergue estatal para menores de edad bajo protección oficial, provocó la muerte de cuarenta y una niñas calcinadas y dejó a otras quince con graves heridas. Esta institución, directamente subordinada a la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia, tenía la responsabilidad de proteger a jóvenes víctimas de abandono, violencia doméstica o abuso sexual, entre otros delitos. Sin embargo, diversos informes ya habían advertido sobre las condiciones de maltrato, abuso sexual y trata de personas a las que eran sometidas las niñas en dicho centro35.
- 36 Pbi Guatemala, « A más de dos años de la tragedia del Hogar “Seguro”. Entrevista a Leonel Dubón, de (...)
- 37 Jerson Ramos y Roni Pocón, « Hogar Seguro: subcomisario declara que presidente llamó y dio instrucc (...)
33Las más de cincuenta niñas involucradas habían intentado escapar de los crímenes cometidos en su contra dentro de la institución estatal y, como castigo, fueron encerradas en un aula de cuarenta y seis metros cuadrados durante toda una noche, sin espacio suficiente para acostarse, sin cobijas para protegerse del frío y sin acceso al baño. Cuando una de las niñas inició un fuego, el lugar se incendió rápidamente. La Policía Nacional Civil (PNC), encargada de la custodia del centro, tardó nueve minutos en abrir la puerta y a los bomberos voluntarios se les impidió el acceso durante cuarenta minutos36. Si bien circularon rumores acerca de que la policía habría actuado bajo órdenes explícitas del presidente, tales afirmaciones no pudieron ser corroboradas por fuentes independientes37.
- 38 José David López Vicente, « No fue el fuego, fue la negligencia », Plaza Pública, 9 de marzo 2017, (...)
- 39 OACNUDH, Las víctimas del Hogar Seguro Virgen de la Asunción. Un camino hacia la dignidad, Guatemal (...)
34La información disponible indica que las niñas provenían de familias de escasos recursos y que algunas de ellas incluso habían sido separadas de sus familias por vivir en condiciones de pobreza extrema. Desde entonces, las niñas son recordadas en las marchas del 8 de marzo bajo el lema « no fue el fuego38 », en denuncia de la inacción estatal para sancionar legalmente a los responsables de los abusos, castigos humillantes y violentos, así como de la falta de apoyo para evitar la tragedia. Sin embargo, lejos de atender estas demandas, continuaron los abusos y las amenazas contra las sobrevivientes y los familiares de las niñas afectadas39.
35Las expresiones colectivas y visibles de las luchas sociales se vieron obligadas a enfrentar un entorno cada vez más hostil, y fueron abruptamente interrumpidas cuando, el 31 de agosto de 2018, el entonces presidente Jimmy Morales ordenó el despliegue del ejército que patrulló las calles de la Ciudad de Guatemala con tanques militares, incluyendo las inmediaciones de las oficinas de la CICIG, la Corte de Constitucionalidad, la Corte Suprema de Justicia y diversas embajadas.
36Este despliegue militar constituyó una clara demostración de fuerza y un mensaje intimidatorio hacia los actores sociales y las instituciones involucradas en la lucha contra la impunidad y la corrupción, marcando un punto de inflexión en el clima político y social del país. El gobierno en turno decidió no prorrogar el mandato de la CICIG y reforzó la criminalización de jueces y fiscales comprometidos con la defensa del estado de derecho democrático. Paralelamente, se abrieron espacios para otros movimientos más afines al gobierno: pocos días antes del despliegue militar en las calles, la organización religiosa misógina « Transformemos Guate » logró movilizar a aproximadamente quince mil personas para manifestarse en el centro de la Ciudad de Guatemala a favor de la aprobación de una legislación familiar aún más homofóbica y restrictiva en materia de derechos reproductivos.
- 40 Karina Bárcenas Barajas, « Introducción: coordenadas de los movimientos antigénero en América Latin (...)
- 41 Claudia Dary, « Guatemala: entre la biblia y la constitución », in José Luis Pérez Guadalupe y Seba (...)
37Cabe señalar que este tipo de manifestaciones no constituye un fenómeno nuevo en Guatemala; ya en 2013, una protesta similar intentó, sin éxito, interferir en la aprobación de una legislación interamericana antidiscriminatoria en Antigua40. En un país donde la mayoría de la población profesa el cristianismo y mantiene una fuerte adhesión a las jerarquías eclesiásticas, tanto católicas como evangélicas, estas instituciones continúan desempeñando un papel crucial en la oposición a leyes que buscan erradicar la discriminación contra modelos familiares menos patriarcales o la diversidad sexual41.
- 42 El 8 de marzo de 2022, el Congreso aprobó el proyecto de ley 5272 (Ley para la Protección de la Vid (...)
- 43 Cf. Mujeres en Movimiento et al., « Mujeres periodistas contra el uso de la Ley de Femicidio para c (...)
38Resulta llamativo que –no solo en Guatemala– políticos cuya vida privada contradice abiertamente los ideales de la familia monógama y heterosexual, logren movilizar sentimientos de rencor y desprecio en nombre de la religión, apoyando legislaciones abiertamente misóginas e intentando resignificar fechas tan emblemáticas como el 8 de marzo42. Asimismo, funcionarias del gobierno han recurrido a leyes diseñadas para proteger a las mujeres –como la Ley contra el Femicidio y otras Formas de Violencia Contra la Mujer– para criminalizar a periodistas o fiscales que las investigan por corrupción. Esta práctica, aunque criticada por organizaciones de mujeres43, continúa vigente en la actualidad.
- 44 Jo-Marie Burt y Paulo Estrada, « Las viejas estructuras clandestinas de Guatemala completan la cace (...)
39La práctica de criminalizar a quienes luchan contra la corrupción y la impunidad se sustenta también en el uso arbitrario de diversas leyes, lo que ha provocado el éxodo de decenas de operadores de justicia comprometidos con la defensa del Estado de derecho44. El giro antidemocrático iniciado durante el gobierno de Jimmy Morales se profundizó bajo la administración de Alejandro Giammattei, quien brindó su apoyo incondicional a un Ministerio Público que protegía a personas acusadas de corrupción y crímenes de guerra, al tiempo que perseguía y criminalizaba a quienes se oponían a tales prácticas.
40La pandemia de COVID-19 interrumpió las protestas sociales a nivel mundial y fue utilizada por regímenes autoritarios como pretexto para restringir de manera prolongada el uso del espacio público. En Guatemala, estas restricciones incluyeron la imposibilidad del retorno de los estudiantes a la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), tradicionalmente un epicentro de la movilización social en el país.
41La primera vuelta de las elecciones generales de Guatemala en 2023 se realizó en un contexto de frustración social, desesperanza y estuvo marcada por la criminalización y exclusión de varios candidatos presidenciales. El 15 de mayo de 2023, elPeriódico, medio referente en investigación anticorrupción y crítico de los autoritarismos, cerró sus puertas en medio del encarcelamiento de su director, José Rubén Zamora, y bajo el boicot económico de las élites empresariales.
42De manera inesperada, Bernardo Arévalo, candidato presidencial del partido « Movimiento Semilla », alcanzó el segundo lugar en la primera vuelta, superando ampliamente las expectativas y dejando atrás a candidatos mejor posicionados en las encuestas. Esto le permitió avanzar al balotaje frente a Sandra Torres, del partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Inmediatamente después, el Ministerio Público intentó criminalizar al « Movimiento Semilla » y suspender los resultados electorales, pero el Tribunal Supremo Electoral (TSE) defendió la validez del proceso, lo que motivó nuevas movilizaciones populares en defensa de los resultados y del proceso democrático.
43El 20 de agosto, Bernardo Arévalo ganó la segunda vuelta de las elecciones por la presidencia con casi el 58% de los votos válidos. A pesar de esta victoria, el Ministerio Público continuó intentando impedir la toma de posesión del nuevo gobierno, intensificando la criminalización contra el binomio presidencial y el partido « Movimiento Semilla ».
44En este contexto, surgieron actores imprevistos en defensa del estado de derecho y del resultado electoral: durante ciento seis días, representantes de los pueblos indígenas de regiones como Totonicapán, Chichicastenango, Sololá, Santa Rosa y Nebaj realizaron plantones frente al Ministerio Público, exigiendo la toma de posesión de Bernardo Arévalo y Karin Herrera, así como la destitución de la fiscal general Consuelo Porras. Estos actores, especialmente las autoridades ancestrales indígenas conocidas como « 48 Cantones de Totonicapán », jugaron un papel central y visibilizaron su capacidad de organización y resistencia, como ya lo habían hecho en 2018 al ofrecer su territorio a la CICIG ante las amenazas del gobierno de Jimmy Morales.
- 45 Carlos Fredy Ochoa García, « El levantamiento de los bastones », Prensa Comunitaria, 11 de octubre (...)
45Las protestas de 2023, acompañadas por expresiones artísticas y populares, estuvieron protagonizadas principalmente por pueblos indígenas y sus autoridades ancestrales. Las movilizaciones continuaron cuando diputados intentaron bloquear la toma de posesión el 14 de enero de 2024, fecha constitucional para el cambio de gobierno. Finalmente, tras una jornada tensa, la ceremonia de investidura pudo iniciar minutos antes de la medianoche, preservando el orden democrático y el estado de derecho gracias a la perseverancia y organización de las autoridades indígenas45.
Conclusiones
46A más de dos siglos de su conformación como Estado, Guatemala continúa siendo una nación caracterizada por una profunda desigualdad social. La cuantificación precisa de esta desigualdad requiere la disponibilidad de estadísticas confiables, cuya obtención depende, en gran medida, de la voluntad política de los gobiernos en turno. La gestión y presentación de dichos datos por parte de las distintas administraciones han evidenciado diferencias significativas.
47El censo poblacional realizado en 2018 generó cuestionamientos debido a que sus resultados presentaron una discrepancia cercana a los cuatro millones de personas en comparación con el Registro Nacional de Personas (RENAP). Asimismo, la publicación del Informe Nacional de Desarrollo Humano elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 2021, fue postergada en medio de rumores sobre presiones gubernamentales para censurar su contenido. Finalmente, se difundieron dos versiones del informe: una oficial, aprobada por el gobierno, y otra más extensa, filtrada extraoficialmente.
- 46 MIDES, Pobreza multidimensional en Guatemala. Actualización del IPM-Gt con datos de la ENCOVI 2023, (...)
48En 2025, bajo la administración de Bernardo Arévalo, el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) publicó un nuevo informe sobre pobreza multidimensional que no generó controversias ni cuestionamientos respecto a sus datos, constituyéndose en un referente confiable para la formulación de políticas públicas orientadas a la reducción de la pobreza y la desigualdad46.
49Desde el cambio en el liderazgo del Ministerio Público (MP) en mayo de 2018, el sector justicia ha mostrado una tendencia inversa, evidenciando un aumento sostenido en la criminalización de jueces y fiscales comprometidos con la lucha contra la corrupción y la defensa de los derechos humanos. Asimismo, el MP ha criminalizado a autoridades indígenas que defendieron el respeto al resultado electoral, a la prensa independiente y a otros actores de la sociedad civil. Además, continúa intentando desestabilizar el gobierno y criminalizar a sus miembros.
50De este modo, los actores de las OMS y de los movimientos sociales progresistas, si bien pueden contar con cierta apertura por parte del gobierno, enfrentan con frecuencia procesos de criminalización y, especialmente en las zonas rurales, la amenaza de persecución o violencia.
51Sucesos de alcance global, tales como la pandemia de Covid-19 y las consecuentes restricciones a la movilidad, así como los cambios de administración en los Estados Unidos o el incremento en los precios del petróleo derivados de crisis internacionales, generan aperturas o cierres en las oportunidades para la participación en procesos colectivos y en la formulación de políticas públicas. Estos factores inciden de manera significativa en la disponibilidad de recursos para la movilización social.
52Durante la última década se ha observado una ampliación significativa de las bases sociales de la protesta, con la participación de familias completas pertenecientes a clases sociales que tradicionalmente no se movilizan con facilidad, así como una destacada presencia de los pueblos indígenas y sus autoridades ancestrales en la defensa del orden constitucional. Este fenómeno pone de manifiesto la relevancia de las redes informales en la articulación de la acción colectiva y la resistencia social.
53Sin embargo, cabe señalar que los movimientos de mujeres y los sindicatos no han figurado como actores particularmente visibles en estas protestas, y sus marcos interpretativos no logran resonar en amplios sectores de la población. De hecho, algunos sindicatos han adoptado posturas contrarias a la lucha contra la corrupción, lo que evidencia la complejidad y heterogeneidad de las y los actores colectivos.
54A pesar de las crisis económicas derivadas de la pandemia de Covid-19 y, posteriormente, de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, los actores sociales han logrado movilizar recursos significativos para sostener protestas y plantones de larga duración. Este fenómeno puede explicarse, en parte, por la mejora en el nivel de vida de numerosos hogares guatemaltecos, atribuible al incremento de las remesas, las cuales constituyen un apoyo fundamental para la economía familiar y, por ende, para la capacidad de organización y resistencia colectiva.
55Asimismo, se observa una ampliación significativa del repertorio de acción colectiva en las protestas, caracterizada por la creatividad individual de las y los participantes, la proliferación de diversas expresiones artísticas y la realización de plantones prolongados frente al Ministerio Público, institución señalada como responsable de la criminalización de quienes luchan contra la corrupción y la impunidad.
56En 2015, la presencia de la CICIG y la cooperación con un Ministerio Público, en ese entonces comprometido con la lucha contra la corrupción y la impunidad, fueron interpretadas y aprovechadas como una auténtica ventana de oportunidad política. De manera análoga, en 2023, las autoridades indígenas percibieron la victoria electoral de Bernardo Arévalo y Karin Herrera como una ocasión propicia para impulsar la democratización del país y ampliar su participación en la gestión de los asuntos que atañen a los pueblos indígenas. Las manifestaciones de la última década evidenciaron de manera clara la capacidad de las y los actores sociales para construir marcos interpretativos que permitieron identificar y capitalizar las ventanas de oportunidad política que se presentaron en el contexto nacional.
57Guatemala atraviesa una coyuntura sumamente compleja: el cambio de gobierno no implica, necesariamente, una mejora inmediata o sencilla en el fortalecimiento del estado de derecho, dado que sectores clave del sistema de justicia y del Ministerio Público permanecen cooptados por los Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad (CIACS). Adicionalmente, las profundas desigualdades estructurales que caracterizan al país no se modifican con facilidad.
58En el plano internacional, el auge de regímenes autocráticos y gobiernos autoritarios, así como las tendencias políticas en los Estados Unidos, configuran un entorno cada vez más adverso para la consolidación de las democracias. Por otro lado, las autoridades indígenas, quienes han desempeñado un papel fundamental en la defensa del orden constitucional, renuevan anualmente a sus representantes, por lo que resulta incierto cuáles serán sus posturas y estrategias a medida que avance el actual periodo gubernamental.
59Si bien pueden existir críticas legítimas hacia la administración en funciones, es importante reconocer que, en el contexto actual, no se vislumbran alternativas políticas más viables, y que esta ventana de oportunidad política solo puede ser aprovechada si se identifica y se actúa estratégicamente en función de ella.
Notes
1 Por ejemplo, Simona Violetta Yagenova, La protesta social en Guatemala: una aproximacion a los actores, demandas, formas, despliegue territorial, límites y alcances. Octubre 2004 - Septiembre 2006, Guatemala, FLACSO, 2007; Simona Violetta Yagenova (ed.), Los movimientos sociales frente al Estado, la democracia y los partidos politicos. Tomo I, Guatemala, FLACSO, 2009; Manolo E. Vela Castañeda (ed.), Guatemala, la infinita historia de las resistencias, Guatemala, Magna Terra, 2011; Roddy Brett, Movimiento social, etnicidad y democratización en Guatemala, 1985-1996, Guatemala, F&G Editores, 2006; etc.
2 Por ejemplo, Santiago Bastos y Manuela Camus, Quebrando el silencio. Organizaciones del pueblo Maya y sus demandas (1986-1992), Guatemala, FLACSO, 1993; Santiago Bastos y Manuela Camus, Abriendo caminos. Las organizaciones mayas desde el Nobel hasta el acuerdo de derechos indígenas, Guatemala, FLACSO, 1995; Santiago Bastos y Roddy Brett (eds.), El movimiento maya en la década después de la paz (1997-2007), Guatemala, F&G editores, 2010.
3 Gary T. Marx y Douglas McAdam, Collective Behavior and Social Movements. Process and Structure, Englewood Cliffs, Prentice-Hall, 1994, p. 73.
4 Andre Gunder Frank, Marta Fuentes y Javier Sáez, « Diez tesis acerca de los movimientos sociales », Revista Mexicana de Sociología, vol. 51, n. 4, 1989, p. 21-43, cf. p. 21.
5 John Lofland, Social Movement Organizations: Guide to Research on Insurgent Realities, New York, Aldine de Gruyter, 1996, p. 2-3; y Douglas McAdam, John D. McCarthy y Mayer N. Zald, « Introduction: Opportunities, Mobilizing Structures, and Framing Processes - towards a Synthetic, Comparative Perspective on Social Movements », in Douglas McAdam, John D. McCarthy y Mayer N. Zald (eds.), Comparative Perspectives on Social Movements. Political Opportunities, Mobilizing Structures, and Cultural Framings, Cambridge, Cambridge University Press, 1996, p. 1-20.
6 Este resumen se basa en Eva Kalny, Entender Guatemala a través de sus movimientos sociales. Prácticas y teorías, Guatemala, Editorial Colibrí, 2023, https://sv.boell.org/es/2023/12/11/entender-guatemala-traves-de-sus-movimientos-sociales
7 Bruce Fireman y William Gamson, « Utilitarian Logic in the Resource Mobilization Perspective », in Mayer N. Zald y John D. McCarthy (eds.), The Dynamics of Social Movements. Ressource Mobilization, Social Control, and Tactics, Cambridge, Winthrop Publishers, 1979, p. 9.
8 Douglas McAdam, Political Process and the Development of Black Insurgency, 1930-1970, Chicago, London, The University of Chicago Press, 1982, p. 22-23.
9 Jo Freeman, « Resource Mobilization and Strategy: A Model for Analyzing Social Movement Organization Actions », in Mayer N. Zald y John D. McCarthy (eds.), op. cit., p. 167-189, cf. p. 171.
10 Douglas McAdam, op. cit., p. 32.
11 Ibidem, p. 37.
12 Sidney Tarrow, Power in Movement. Social Movements, Collective Action and Politics, Cambridge University Press, 1994, p. 81.
13 Douglas McAdam, John D. McCarthy y Mayer N. Zald, art. cit., p. 10.
14 Ibidem, p. 2-7, y Sidney Tarrow, Power…, op. cit., p. 85.
15 Sidney Tarrow, « States and Opportunities: The Political Structuring of Social Movements », in Douglas McAdam, John D. McCarthy y Mayer N. Zald, op. cit., p. 41-61, cf. p. 54.
16 Sidney Tarrow, « Studying Contentious Politics: From Eventful History to Cycles of Collective Action », in Dieter Rucht, Ruud Koopmans y Friedhelm Neidhardt (eds.), Acts of Dissent. New Developments in the Study of Protest, Berlin, edition stigma, 1998, p. 33-64, cf. p. 51.
17 Erving Goffman, Frame Analysis. Los marcos de la experiencia, Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas & Siglo XXI, 2006 [1975].
18 David A. Snow et al., « Frame Alignment Processes, Micromobilization, and Movement Participation », American Sociological Review, vol. 51, n. 4, 1986, p. 464-481, cf. p. 464.
19 Robert M. Entman, « Framing: Towards Clarification of a Fractured Paradigm », Journal of Communication, vol. 43, n. 4, 1993, p. 51-58, cf. p. 52-53.
20 Basado en Eva Kalny, op. cit.
21 Anna G. Sveinsdóttir, Mariel Aguilar-Støen y Benedicte Bull, « Resistance, Repression and Elite Dynamics: Unpacking Violence in the Guatemalan Mining Sector », Geoforum, n. 118, 2021, p. 117-129.
22 Eva Kalny, op. cit., p. 19-20.
23 Edgar Gutiérrez, « El despertar ciudadano », Revista Análisis de la Realidad Nacional, n. 13, 2015, p. 78-112; Edelberto Torres-Rivas, « ¿Democracias que se gastan con su uso? », Revista Análisis de la Realidad Nacional, n. 13, 2015, p. 113-141; Lucía Ixchíu, « De las aulas universitarias a las calles: construyendo la historia », in Regina Solís Miranda (ed.), La fuerza de las plazas. Bitácora de la indignación ciudadana en 2015, Guatemala, Friedrich Ebert Stiftung 2016, p. 31-40; Luis Guillermo Velásquez Pérez, « Crisis política en Guatemala: el papel de las organizaciones sociales urbanas y de los actores políticos e institucionales entre 2015-2016 » (Tesis de licenciatura), Guatemala, USAC, 2018; etc.
24 Asamblea Social y Popular, Una mirada crítica a nuestra conformación y fortalecimiento. Abril a octubre de 2015. Sistematización de experiencias, Guatemala, ASP, 2015.
25 Ricardo Sáenz de Tejada, « La crisis política de 2015: Procesos, actores y repertorios de acción política », in Isabel Rodas Núñez et al. (eds.), Transformaciones de la cultural política en Guatemala. Lecturas sobre la crisis de 2015, Guatemala, IND, 2016, p. 147-192, cf. p. 182.
26 Luis Guillermo Velásquez Pérez, art. cit., p. 64.
27 Rodrigo Véliz, « ¿Esto apenas empieza? Las raíces de la crisis política de Guatemala », in Regina Solís Miranda (ed.), op. cit., p. 182-184; Edgar Gutiérrez, « Actores y contextos de la crisis política de 2015 », in Isabel Rodas Núñez et al. (eds.), op. cit., p. 127.
28 Más del 17 %, según una encuesta de Julio Donis, « Perfil técnico de la encuesta y sinopsis general de los hallazgos », in Rubén E. Najera (ed.), Cifras y voces. Perspectivas de cambio en la sociedad guatemalteca, Guatemala, IND, 2016, p. 13-32.
29 Entre estos figuraron el STEG, la CONIC, sindicatos afines al Frente Nacional de Lucha (FNL) y la Unidad Acción Sindical y Popular (UASP), in Luis Guillermo Velásquez Pérez, art. cit., p. 162-163.
30 Virginia Contreras, « Protestan contra la corrupción y piden estabilidad para maestros. CGTG y magisterio en resistencia sale a las calles », La Hora, 22 de junio 2015, s.p., https://lahora.gt/nacionales/wpcomvip/2015/06/22/protestan-contra-la-corrupcion-y-piden-estabilidad-para-maestros/ consultado el 12/06/2025.
31 Virginia Contreras, « Piden investigación de MP y CICIG contra el sindicato de Joviel Acevedo », La Hora, Guatemala, 20 de junio 2016, s.p., https://lahora.gt/nacionales/wpcomvip/2016/06/20/piden-investigacion-mp-cicig-sindicato-joviel-acevedo/ consultado el 12/06/2025.
32 Marco Fonseca, « #RenunciaYa ¿Y después qué? », Revista Análisis de la Realidad Nacional, n. 13, 2015, p. 82-99.
33 Lucía Ixchíu, « Tecnopolítica, medios de comunicación y movilizaciones comunitarias en Guatemala durante el 2015 », in Rubén E. Najera (ed.), op. cit., p. 133-139, cf. p. 134; Irma A. Velásquez Nimatuj, « ¿Hasta dónde la corrupción definió la participación de los pueblos indígenas en el 2015? », in Regina Solís Miranda (ed.), La fuerza de las plazas. Bitácora de la indignación ciudadana en 2015, Guatemala, Friedrich Ebert Stiftung, 2016, p. 201-233, cf. p. 211.
34 PNUD, IDFA y ONU Mujeres, Si somos más de la mitad ¿Por qué no tenemos paridad? Avances y desafíos en la participación política de las mujeres en Guatemala, Guatemala, PNUD, 2018.
35 PDH, Informe de situación de trata de personas en Guatemala, Guatemala, PDH, 2017; Mariela Castañón, « Hogar Seguro: PDH afirma que hizo 25 denuncias; MP lo contradice », La Hora, 15 de junio 2017, s.p., https://lacuerda.gt/2021/11/10/programa-15-servicios-de-planificacion-familiar-y-de-apoyo-con-baja-ejecucion/ consultado el 12/06/2025.
36 Pbi Guatemala, « A más de dos años de la tragedia del Hogar “Seguro”. Entrevista a Leonel Dubón, defensor de los derechos de la niñez », 2019, s.p. https://pbi-guatemala.org/es/multimedia/artículos/más-de-dos-años-de-la-tragedia-del-hogar-“seguro” consultado el 12/06/2025.
37 Jerson Ramos y Roni Pocón, « Hogar Seguro: subcomisario declara que presidente llamó y dio instrucciones », La Hora, Guatemala, 21 de junio 2017, s.p., https://www.prensalibre.com/guatemala/justicia/caso-hogar-seguro-subcomisario-dice-que-presidente-llamo/ consultado el 12/06/2025.
38 José David López Vicente, « No fue el fuego, fue la negligencia », Plaza Pública, 9 de marzo 2017, s.p., https://www.plazapublica.com.gt/content/no-fue-el-fuego-fue-la-negligencia consultado el 12/06/2025.
39 OACNUDH, Las víctimas del Hogar Seguro Virgen de la Asunción. Un camino hacia la dignidad, Guatemala, OACNUDH, 2018.
40 Karina Bárcenas Barajas, « Introducción: coordenadas de los movimientos antigénero en América Latina », in Karina Bárcenas Barajas (ed.), Movimientos antigénero en América Latina. Cartografías del neoconservadurismo, México, UNAM, 2022, p. 7-45, cf. 20.
41 Claudia Dary, « Guatemala: entre la biblia y la constitución », in José Luis Pérez Guadalupe y Sebastian Grundberger (eds.), Evangélicos y poder en América Latina, Lima, IESC, KAS, 2018, 316-354.
42 El 8 de marzo de 2022, el Congreso aprobó el proyecto de ley 5272 (Ley para la Protección de la Vida y la Familia), penalizando incluso abortos espontáneos o prohibiendo incluir el tema de relaciones homosexuales en la educación sexual. La propuesta de ley fue archivada pocos días después. Cf. Ana María Méndez Dardón, Ola regresiva para las mujeres en Centroamérica, Washington, WOLA, 2023, https://www.wola.org/es/analysis/ola-regresiva-mujeres-centroamerica consultado el 12/06/2025.
43 Cf. Mujeres en Movimiento et al., « Mujeres periodistas contra el uso de la Ley de Femicidio para criminalizar a la prensa », Prensa Comunitaria, 31 de mayo 2021, s.p., https://prensacomunitaria.org/2021/05/mujeres-periodistas-contra-el-uso-de-la-ley-de-femicidio-para-criminalizar-a-la-prensa/ consultado el 12/06/2025.
44 Jo-Marie Burt y Paulo Estrada, « Las viejas estructuras clandestinas de Guatemala completan la cacería contra el juez Gálvez », El Faro, 15 de noviemebre 2022, s.p., https://elfaro.net/es/202211/columnas/26470/las-viejas-estructuras-clandestinas-de-guatemala-completan-la-caceria-contra-el-juez-galvez consultado el 12/06/2025; Jaime Chávez Alor y María Cristina Martínez Armas, La criminalización de personas operadoras de justicia en Guatemala - estrategia para asegurar impunidad, New York, Cyrus R. Vance Center, New York City Bar, 2022; Lorena Arroyo y Antonia Laborde, « Washington, la capital de la justicia guatemalteca en el exilio », El País, 15 de agosto 2021, s.p., https://elpais.com/internacional/2021-08-16/washington-la-capital-de-la-justicia-guatemalteca-en-el-exilio.html consultado el 12/06/2025, etc.
45 Carlos Fredy Ochoa García, « El levantamiento de los bastones », Prensa Comunitaria, 11 de octubre 2023, s.p., https://prensacomunitaria.org/2023/10/el-levantamiento-de-los-bastones/ consultado el 12/06/2025; Gladys Tzul Tzul, « La vara manda: apuntes sobre el levantamiento indígena en Guatemala », Agencia Ocote, 12 de enero 2024, s.p., https://www.agenciaocote.com/blog/2024/01/12/levantamiento-indigena-guatemala-2023/ consultado el 12/06/2025; Gabriel Labrador y Roman Gressier, « Arévalo asume la presidencia de Guatemala en una jornada tensa que resume sus desafíos », El Faro, 15 de enero 2024, s.p., https://elfaro.net/es/202401/centroamerica/27208/arevalo-asume-la-presidencia-de-guatemala-en-una-jornada-tensa-que-resume-sus-desafios consultado el 12/06/2025; Jody García, « Defendieron la democracia por 106 días, ahora los pueblos indígenas fiscalizarán a Arévalo », Plaza Pública, 17 de enero 2024, s.p., https://www.plazapublica.com.gt/cronica/cronica/defendieron-la-democracia-por-106-dias-ahora-los-pueblos-indigenas-fiscalizaran consultado el 12/06/2025.
46 MIDES, Pobreza multidimensional en Guatemala. Actualización del IPM-Gt con datos de la ENCOVI 2023, Guatemala, MIDES, 2025.
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Référence électronique
Eva Kalny, « Continuidades y rupturas en los procesos sociales en Guatemala de 2014 a 2024 », Cahiers d’études romanes [En ligne], 52 | 2026, mis en ligne le 28 janvier 2026, consulté le 16 octobre 2026. URL : http://journals.openedition.org/etudesromanes/26503 ; DOI : https://doi.org/10.4000/16ksf
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