Skip to navigation – Site map

HomeNuméros12Hamsa, la mano que protege

Hamsa, la mano que protege

Materialidades, origen y difusión
Susana Gómez Martínez

Abstracts

The hamsa is a versatile iconographic motif, rendered in various forms and using a range of materials and techniques. Although its origins are uncertain, we know that the earliest depictions date from the Almohad period, where they were applied to prestigious objects by skilled craftsmen, suggesting a rapid spread from the circles of Almohad power to the wider population. During the Nasrid period, it adopted simpler techniques and forms, at the same time as it was perfected within the palace environment, reaching unparalleled levels of excellence. It remained very popular in the Iberian Peninsula in Mudejar, Jewish and Christian contexts.

Top of page

Author's notes

Hace algunos años, le propuse a mi añorada amiga Filomena Barros escribir un artículo sobre la hamsa para la revista Hamsa, que acogió con su habitual entusiasmo. No cumplí entonces mi promesa, pero nunca dejé de sentir esa deuda que ahora pago con todo el cariño que siento por su memoria.

Full text

1. Introducción

1La hamsa o jamsa es una representación iconográfica que consiste en una mano abierta con los dedos extendidos y juntos. Se encuentra con diversas variantes formales, aislada o formando composiciones ornamentales más complejas.

  • 1 Designación que algunos rechazan por atribuírsela a los colonizadores franceses. Ver L. F. Maçarico (...)
  • 2 Ver, por ejemplo, lo que dice al respecto la Islamweb del Ministerio de Asuntos Religiosos de Catar (...)
  • 3 L. F. Maçarico, “A mão que protege e a mão que chama…”, p. 7.
  • 4 Ver, por ejemplo, A. Álvarez García, “La mano de Fátima: pervivencia de una aldaba…”
  • 5 Sobre el mal de ojo ver el clásico E. Westermarck, Ritual and belief…, p. 414 y sig.

2Popularmente se conoce en las lenguas occidentales como “Mano de Fátima”1 y en los últimos años se ha transformado en un souvenir imperdible en cualquier viaje turístico al Magreb y Próximo Oriente, y se encuentra profusamente en cualquier bazar que venda abalorios y regalos, y en tiendas con propósitos exotéricos, místicos y espirituales de todo el mundo. En el Norte de África, a pesar de su “turistificación”, sigue manteniendo su significado cultural original y un fuerte peso en las creencias populares, a pesar de la existencia de fatāwā (sing. fatwā) que la rechazan relacionándola con la idolatría, como ocurre con los amuletos en general2. Esto y la banalización occidental de una tradición cultural identitaria lleva a algunos círculos norteafricanos actuales a rechazar la denominación de “Mano de Fátima” como “uma fantasia, um produto para turista, algo contrário ao Islão, do domínio da superstição”3. Frecuentemente se confunde con la mano cerrada de las aldabas de puerta y con la higa4, con la que comparte, en la creencia popular, valor profiláctico contra el mal de ojo o aojo5.

  • 6 J. Chevalier (dir.), Diccionario de Símbolos, voz ‘Mano’; A. Khawli, “A mão de Fátima…”, p. 606.
  • 7 J. A. MacCulloch, “Hand”.
  • 8 J. F. Rivas Salmerón, “El lenguaje de las manos y su representación…”, p. 72.

3En el plano simbólico, la mano en general adquiere contornos diferentes en función de su posición y la actitud que expresa, y según las culturas y contextos6, aunque parece ser un símbolo de poder y de divinidad transversal a casi todas las civilizaciones7. Desde algunos sectores de la antropología se considera que “el gesto de exhibir las palmas de las manos se ha asociado siempre con la verdad, la honestidad, la lealtad y la deferencia”8, aunque en el caso que nos ocupa parece relacionarse más con una actitud de protección.

  • 9 Como es bien conocido, hamsa quiere decir cinco en árabe.
  • 10 J. Chevalier (dir.), Diccionario de Símbolos, voz ‘Cinco’. E. von Kemnitz, The Hand of Fatima…, cap (...)
  • 11 M. Liberato, “A cerâmica pintada a branco…”, p. 111; E. Westermarck, Ritual and belief…, p. 445.
  • 12 E. Westermarck, Ritual and belief…, p. 471.

4El fuerte prestigio de la mano como talismán apotropaico en el ámbito semita se relaciona estrechamente con el número que representa, el cinco9. En el Islam, el cinco es considerado un número propicio: los cinco pilares del Islam, las oraciones diarias o los elementos del ḥajj, entre otros10. Su valor profiláctico se refuerza en varios países con expresiones como hamsa fi’ayni-k, “cinco en tu ojo”11, expresión que también existiría en la Roma antigua12.

  • 13 D. Apostolos-Capadona, “Discerning the ‘Hand-of-Fatima’…”, pp. 355–356.
  • 14 Museo Sefardi, Nº de Inventario 0441/001, ceres, https://ceres.mcu.es/pages/Main?inventary=0441/001 (...)
  • 15 M. David, “Mudejar Teruel…”, p. 568.
  • 16 D. Apostolos-Capadona, “Discerning the ‘Hand-of-Fatima’…”, pp. 355–356.

5Se ha connotado como un símbolo femenino: la mano abierta derecha, femenina, aparece en amuletos de la antigua Mesopotamia, considerada como la mano de Ištar (Qāt Ištar o Qāt Inana); en la antigüedad grecolatina encontraríamos la mano de Venus (Afrodita) y en el cristianismo la Mano de María13. En el judaísmo se le ha atribuido el nombre de «mano de Miriam» (en alusión a la hermana de Moisés y Aarón), «mano cinco» o «mano Hamesh»,14 y se ha relacionado con el Pentateuco (los cinco libros de la Torá) y con uno de los nombres de Dios15. En el mundo islámico, especialmente en el chiita, referiría a Fátima, hija del Profeta, que representaría, por asociación, a la familia sagrada (Muḥammad, Fāṭima, ‘Alī, Hasan y Husaīn)16.

  • 17 Sobre la mano en el arte prehistórico ver, por ejemplo, el volumen dedicado a Pilar Utrilla Miranda (...)
  • 18 E. Westermarck, Ritual and belief…, p. 469.
  • 19 Stela Museum number 118787, Carole Mendelson, Manuscript catalogue… https://www.britishmuseum.org/c (...)
  • 20 D. Vervenne, Signs of Carthage…, p. 17.

6La búsqueda de los orígenes de la representación iconográfica de la hamsa se ha retrotraído a las imágenes de manos de la antigüedad más remota. La mano abierta con los dedos separados se encuentra entre las más antiguas expresiones artísticas del ser humano ya desde el Paleolítico17. La representación de una mano con los dedos extendidos se encuentra en construcciones del antiguo Egipto, Babilonia, Cartago e India y, en forma de amuleto, entre egipcios, fenicios, etruscos y romanos18. En estelas fenicio-púnicas aparece la mano derecha abierta junto a la representación de la diosa Tanit, como en la conservada en el British Museum19, interpretadas por algunos como la “Mano de Baal”20. No obstante, se suele obviar el nexo de continuidad que pudiera existir entre las representaciones de la antigüedad preclásica y clásica y las medievales.

  • 21 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, pp. 19–20. D. Apostolos-Capadona, “Discerning the ‘Hand-of (...)

7El origen de la hamsa en el mundo islámico, como representación iconográfica, está rodeado de leyendas y muchos autores reconocen que no existe evidencia textual o fuente sobre su origen, y no se conoce como fue creada esta imagen 21: Se ha considerado como la representación gráfica del nombre de Dios, Allāh. Según Guénon:

  • 22 R. Guénon, Aperçus sur l’ésotérisme islamique…, p. 48.

"Quant au nom d’Allah lui-même, il est formé par les doigts, de la façon suivante : l’auriculaire correspond à l’alif, l’annulaire au premier lam, le médius et l’index au second lam, qui est double, et le pouce au he (qui, régulièrement, doit être tracé sous sa forme « ouverte ») ; et c’est là la raison principale de l’usage de la main comme symbole"22

  • 23 J. Navarro Palazón, P. Jiménez Castillo, “La cerámica andalusí de Murcia…”, pp. 702–703.
  • 24 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, p. 20.
  • 25 Aunque las primeras dataciones apuntaron para el siglo XIII: J. Navarro Palazón, La cerámica esgraf (...)
  • 26 A. García Avilés, “Religiosidad popular…”, p. 136.
  • 27 M. Fierro, “La Jamsa…”, p. 3.

8En opinión de Julio Navarro y Pedro Jiménez, esta y otras interpretaciones no son más “que un intento de islamizar una creencia de origen bereber”23. No obstante, el origen y difusión de la hamsa está rodeado de incertidumbres. Algunos autores consideran que este símbolo se extendió con la conquista islámica, llegando tardíamente a al-Andalus en el período de los imperios africanos24, aunque no se conocen objetos con este símbolo fechados con precisión anteriores a los documentados en el occidente del Mediterráneo a partir de la segunda mitad del siglo XII25. De hecho, la hipótesis de que surgió primero en Ifriqiya y después pasó a Egipto con la corte fatimí26 no se ha confirmado con testimonios materiales aún27.

  • 28 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, pp. 21. M. Fierro, “La Jamsa…”, p. 3.
  • 29 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, pp. 22. A. García Avilés, “Religiosidad popular…”, p. 137.

9Por lo que se refiere a al-Andalus, donde se ha desarrollado más la investigación arqueológica y con información estratigráfica más precisa, la hamsa surge en época almohade y, de forma muy rápida, se extiende tanto geográficamente como a distintos contextos sociales. Permanecerá después de la conquista de los reinos cristianos del norte entre la población mudéjar, morisca y, seguramente, judaica e, incluso, fue adoptada por la población cristiana28. Su arraigo era tal que llevó a su prohibición en 1526 por las autoridades eclesiásticas29.

10Aunque la bibliografía es mucha (especialmente la no científica) siguen existiendo muchas dudas sobre el origen de este motivo iconográfico, su cronología y la geografía de su difusión. Desde una perspectiva arqueológica, nos proponemos caracterizar la iconografía de este símbolo en diferentes materias y soportes, sus variantes morfológicas e identificar sus manifestaciones más antiguas en al-Andalus, fechadas arqueológicamente, con la finalidad de aportar datos fiables para el estudio de su origen y difusión.

2. Testimonios materiales de la Hamsa

  • 30 Ver, por ejemplo, los recogidos en E. von Kemnitz, The Hand of Fatima, cap. 3.; B. Pavón Maldonado, (...)

11La hamsa es un motivo iconográfico muy versátil, adopta diferentes formas, en diferentes soportes y materiales, y con diferentes técnicas de ejecución30. Los ejemplos son numerosísimos en una perspectiva diacrónica, por lo que sería imposible reunir un corpus exhaustivo en estas cortas páginas. Por ello, procuraremos mostrar un panorama amplio de ejemplos, demostrativos de sus múltiples variantes en la Península Ibérica, aunque le prestaremos más atención a los casos documentados más antiguos y mejor fechados.

12Por lo que se refiere a su morfología, aunque siempre se trata de una mano extendida en posición vertical con los dedos bastante juntos, se constatan muchas variantes. Podemos encontrar la silueta de la mano estilizada, sin diferenciar el pulgar o el meñique, tornándola una figura simétrica con el eje en el dedo corazón. Frecuentemente aparece con lateralidad, es decir, con el pulgar y meñique diferenciados, pero sin poder identificar si se trata de la mano derecha o de la izquierda, al dibujarse sólo la silueta y no representarse las líneas de la palma de la mano. En estos casos, el pulgar puede situarse a la derecha o a la izquierda. En ocasiones, se dibuja la palma de la mano pudiendo encontrarse tanto la mano derecha como la izquierda. Partimos del principio de que las líneas del interior de las manos simbolizan los pliegues de la palma, aunque no sigan su configuración habitual, y que, cuando se dibujan otros elementos (epigráficos, geométricos o vegetales), se hace sobre la palma. Estas variantes pueden aparecer aisladas, con la muñeca o con el antebrazo y pueden contener en su interior uno o dos ojos, pequeñas inscripciones, u otros elementos epigráficos, fitomórficos o geométricos.

13Hemos sistematizado estas formas en el cuadro tipológico siguiente. La manía de los arqueólogos por hacer tipologías no es sólo un principio metodológico. Es una herramienta para sistematizar la casuística que permite racionalizar las ocurrencias y su cronología, frecuencia, origen, evolución, etc. Identificamos en el cuadro sólo los casos que nos sirven de ejemplo para cada uno de los tipos en la fig. 1.

Forma de la mano

I. Aislada

II. Con muñeca

III. Con antebrazo

1. Estilizada

a. con ojo(s)

b. con epigrafía

c. con motivos vegetales

d. con motivos geométricos

Cerámica pintada, s. XIV–XV, Santarém

Cerámica estampillada, s. XIV–XV, Lorca

2. Con lateralidad derecha

Cerámica estampillada, almohade, Algeciras

Cerámica estampillada, almohade, Mértola

Cerámica estampillada, almohade, Tavira

3. Con lateralidad izquierda

Cerámica estampillada, almohade, Mértola

Cerámica estampillada, almohade, Cádiz

Cerámica incisa, s. XIII–XIV, los Guájares (Granada)

4. Mano derecha

a. con ojo(s)

b. con epigrafía

c. con motivos vegetales

d. con motivos geométricos

Cerámica estampillada, almohade, Alcácer do Sal

Pinjante en hueso, almohade, Moura

Cerámica pintada, almohade, Tavira

5. Mano izquierda

a. con ojo(s)

b. con epigrafía

c. con motivos vegetales

d. con motivos geométricos

Cerámica vidriada en azul sobre blanco, s. XV, Manises.

Cerámica vidriada en verde y morado sobre fondo blanco (verde y manganeso), s. XIV, Paterna

Cerámica decorada con reflejo Metálico, nazarí, Cartuja de Jerez

Fig. 1. Cuadro tipológico de la hamsa en al-Andalus en época medieval. Origen de las imágenes en el cuadro anterior (las figuras no responden a la misma escala).

Fig. 1. Cuadro tipológico de la hamsa en al-Andalus en época medieval. Origen de las imágenes en el cuadro anterior (las figuras no responden a la misma escala).

14Presentamos a continuación, ejemplos que nos parecen significativos por ilustrar alguna de las muchas variantes posibles o reveladores de tendencias concretas. Los clasificamos, en primer lugar, distinguiendo entre la hamsa que adquiere forma tridimensional y constituyendo un objeto (A), y la mano como motivo bidimensional aplicado sobre una construcción o sobre un objeto (B). Un segundo nivel de clasificación es la materia en que están fabricados, ya que esta condiciona la técnica y ésta puede condicionar la morfología de la propia hamsa.

2.A. Objetos en forma de hamsa

15Desde época almohade encontramos en al-Andalus amuletos con forma de hamsa, fabricados en hueso o metal, aunque no podemos excluir que se fabricasen en otros materiales, especialmente en orgánicos que no se habrían conservado.

2.A.1. Pinjante en hueso

  • 31 A. Khawli, “A mão de Fátima…”, p. 608, fotos 7 a 10.
  • 32 S. Gómez Martínez, Os Signos do Quotidiano…, p. 49.
  • 33 A. Khawli, “A mão de Fátima…”, p. 608, fotos 7 a 10.
  • 34 M. J. Gonçalves, V. Pereira, A. Pires, “Ossos trabalhados de um arrabalde…”, p. 200.

16En Mértola se han encontrado dos ejemplares (fig. 2). Uno de ellos, bastante incompleto, no permite distinguir si se trata de la mano derecha o de la izquierda, pero conserva el apéndice con orificio para colgarla31. El otro pinjante, también incompleto, tiene los dedos pulgar y meñique separados, mientras que los restantes dedos se sugieren sólo con incisiones que aparecen en las dos caras (Tipo I2 o I3)32. Otro ejemplar, encontrado en Moura, no conserva el orificio del que se colgaría. Representa una mano derecha con un ojo inciso en la palma y con muñeca (Tipo II4a)33. En Silves se ha encontrado un cuarto ejemplar menos seguro por estar incompleto34.

Fig. 2. Pinjantes en hueso de época almohade encontrados en Mértola.

Fig. 2. Pinjantes en hueso de época almohade encontrados en Mértola.

2.A.2. Pinjante en metal

  • 35 R. Varela Gomes, M. Varela Gomes, Palácio Almóada…, p. 71.
  • 36 A. Martínez Rodríguez, La religión en Lorca…, p. 29.

17Los más antiguos fueron fabricados en plata. Uno corresponde a un colgante encontrado en Silves35, con el pulgar bien definido (Tipo I2 o I3), y el otro encontrado en Lorca del que no hay muchas referencias36. Más tardío es el pinjante ejecutado en una liga de cobre mediante la técnica de la filigrana consistente en un hilo torsionado doblado y soldado configurando la silueta y los dedos de una mano derecha, rematando triangularmente en lo que sería la muñeca (Tipo II4). En la base de la palma no se ha rellenado la silueta dejando dos orificios que podrían interpretarse como dos ojos, sin mucha seguridad. En la parte que correspondería a la muñeca se ha soldado una placa doblada de la que se colgaría el amuleto. Se encontró en Loulé, en un contexto del siglo XIV (fig. 3).

Fig. 3. Pinjante en forma de mano encontrado en las excavaciones de los Banhos Islâmicos de Loulé

Fig. 3. Pinjante en forma de mano encontrado en las excavaciones de los Banhos Islâmicos de Loulé

2.A.3. Pinjante en nácar

  • 37 A. Labarta, “Joyas de época almohade…”, p. 474.

18Sería también de época almohade “una mano de nácar con taladro para colgarla”37 que formaba parte del tesorillo de joyas de Santa María del Carmí de Mallorca, hoy perdida. Se trataría, a juzgar por la fotografía, de una mano izquierda en la se grabaron líneas simulando los dedos (Tipo I5).

2.B. Hamsa como motivo ornamental

19Es el mayor número de ejemplo que se ejecutan sobre una panoplia diversificada de materiales y con una gran diversidad de técnicas. Siendo la cerámica el material que se conserva mejor y del que nos han llegado más vestigios, lógicamente, el más abundante en representaciones.

2.B.1. Representaciones en edificios

20Normalmente se dibujan sobre materiales blandos, lo que dificulta su conservación. En consecuencia, es normal que se hayan conservado pocos ejemplares.

Representaciones talladas en relieve en piedra

21La más conocida es, sin duda, la hamsa de la Puerta de la Justicia de la Alhambra, consistente en una mano derecha con antebrazo (Tipo III4) grabada en la clave del arco.

  • 38 J. A. Tolosa, “Iglesia de San Pedro”.

22Se han interpretado como hamsa las manos esculpidas en los capiteles de estilo románico de la iglesia mudéjar de San Pedro de Teruel38, que se presentan con el pulgar a la izquierda (Tipo I3) y los dedos separados, lo que levanta algunas dudas sobre esta interpretación.

Representaciones talladas en relieve sobre estuco

  • 39 J. Salmerón Juan, “Placa de yeso talismán con Jamsa”…; Julio Navarro Palazón, Pedro Jiménez Castill (...)
  • 40 A. Martínez Rodríguez, La religión en Lorca…, p. 26.

23Uno de los ejemplares más antiguos conservados es una placa de yeso de época almohade encontrada Siyasa (Cieza, Murcia), con decoración tallada y pintada en negro, rojo y ocre, y con fragmentos de espejo incrustados39. Este es un caso muy interesante, aunque muy deteriorado, en el que las manos parecen ser derechas (tipo II5) e izquierdas (tipo II4) colocadas en simetría (izquierdas en el lado derecho y derechas en el lado izquierdo de la placa) lo que parece tornar indiferente, para los efectos profilácticos deseados, si se trata de mano derecha o izquierda, siendo la composición ornamental y el equilibrio estético los criterios dominantes en el diseño de la placa de estuco. Otra mano derecha con su muñeca esculpida en “cal” se ha encontrado en Lorca40.

  • 41 R. Cómez Ramos – “Huellas artísticas…”, fig. 2.

24También se ha encontrado una hamsa, posiblemente lateralizada a la derecha (tipo II2) en una yesería de los denominados Baños de la Reina Mora de Sevilla, que se dataría en época almohade41.

Representaciones grabadas sobre estuco

  • 42 L. Hernández Alcaráz, Grafitis medievales…, pp. 50 y 69–72.

25En el Castillo de Villena se localiza un grafiti sobre yeso fresco42, incompleto, por lo que no es seguro que diferenciase el dedo pulgar a la izquierda. No obstante, tiene dibujado en el antebrazo un elemento fitomórfico por lo que no levanta dudas de que se trate de una hamsa (tipo III5c). De datación incierta, podría fecharse en época almohade.

Representaciones pintadas sobre estuco

  • 43 I. Reklaityte, “Dos fragmentos cerámicos con la representación…”, p. 190.

26Se conocen sólo las encontradas en la Calle Cardenal Cisneros de Toledo, que deberán ser mudéjares43. Aunque están bastante deterioradas, la más completa parece corresponder a una mano izquierda con antebrazo (tipo III5), rodeada de tres aves, una a cada lado, en una composición clásica almohade, pero con una tercera sobre ella.

2.B.2. Representaciones sobre objetos

Representaciones grabadas sobre metal

  • 44 A. Labarta, “Joyas de época almohade…”, p. 459.
  • 45 B. Moll Mecadall, “Amulets islàmics i alters objets…”, p. 117.

27No hemos conseguido imágenes de las “dos pulseras de lámina de plata con cierre de pasador en cuya decoración se ven manos y cartelas con epigrafía cúfica y cursiva realizadas con incisiones y nielado” del tesorillo almohade de Santa María del Carmí de Mallorca44, que atestiguan la presencia del símbolo en este tipo de objeto. En Menorca fue encontrada una placa, de época almohade, en liga de cobre de forma almendrada, posiblemente perteneciente a un anillo, que contiene grabada con buril una mano izquierda (tipo I5) 45.

  • 46 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, pp. 22 y 25.

28Se fecha con mayor precisión, en la primera mitad del siglo XIII, una placa circular de latón encontrada en Murcia en la que mediante martillado se dibujó una mano con lateralidad izquierda (tipo I3) muy esquemática46.

Representaciones sobre cerámica

29Es el material que reúne el mayor número de ejemplares y está enormemente difundido ya desde época almohade. La técnica y el estilo decorativo condicionan bastante el dibujo del símbolo y los detalles que puede contener.

Representaciones en relieve estampilladas
  • 47 Los ejemplos con esta técnica ornamental son números. Pueden encontrarse más referencias en I. Rekl (...)

30Esta es la técnica que reúne el mayor número de ejemplos. Es muy frecuente en al-Andalus en época almohade, tanto en piezas con vidriado en verde como sin vidriado47. Suele ser bastante esquemática, aunque normalmente presenta lateralidad y aparece en múltiples variantes formales. En pocos casos se aplica sobre piezas de pequeñas dimensiones, ataifores y jarritas. Lo más habitual es que se imprima sobre grandes tinajas de almacenamiento, repetida formando bandas horizontales. Presentamos, preferencialmente, ejemplares de época almohade, aunque puede encontrarse también en contextos nazaríes y mudéjares. Encontramos los siguientes tipos de hamsa:

    • 48 A. Martínez Rodríguez, Las tinajas medievales…, pp. 88–89.

    Tipo I1. Mano esquemática sin lateralidad. Se trata de formulaciones muy esquemáticas, pero no por ello menos complejas, como la perteneciente a una tinaja de los siglos XIV–XV de Lorca, que presenta un círculo en la palma de la mano, a modo de ojo, y otro debajo, asemejando la muñeca48 (II1a).

    • 49 I. Reklaityte, “Dos fragmentos cerámicos con la representación…”.
    • 50 A. Torremocha Silva, Y. Oliva Cózar, La Cerámica Musulmana…, p. 70, fig. 25.
    • 51 S. Gómez Martínez, Os Signos do Quotidiano…, p. 30.
    • 52 M. Pereira, “Cerâmicas Islâmicas do Castelo…”.
    • 53 C. Montes Machuca, “Algunas cerâmicas estampilladas de Jerez…”, pp. 182–183.
    • 54 R. Azuar Ruiz, Denia Islámica …, pp. 193 y 195.

    Tipo I2. Mano con lateralidad derecha sin antebrazo. Se encuentra en una jarrita de Ategua (Córdoba)49 y en tinajas, por ejemplo, en Algeciras50, Mértola51, Montemor-o-Novo52, Jerez de la Frontera53, y Jijona54.

    • 55 A. Khawli, “A mão de Fátima…”, Estampa II.

    Tipo II2. Mano con lateralidad derecha y muñeca. Se documenta en una tinaja de Mértola55.

    • 56 A. Martínez Rodríguez, La religión en Lorca…, p. 28.
    • 57 S. Cavaco, J. Covaneiro, “85. Fragmento de talha…”.

    Tipo III2. Mano con lateralidad derecha y antebrazo. La encontramos en un ataifor de Lorca56 y, enmarcada en un arco poligonal bajo vidriado verde, en una tinaja de Tavira57.

    • 58 S. Gómez Martínez, Os Signos do Quotidiano…, p. 30. Nº de Inv. CR/ET/0078.

    Tipo I3. Mano con lateralidad izquierda sin antebrazo. Se encuentra en Mértola encuadrada en un motivo fitomórfico de 4 pétalos (fig. 4)58.

    • 59 F. Cavilla Sánchez-Molero, “Fragmento de tinaja…” pp. 84–85.

    Tipo II3. Mano con lateralidad izquierda y muñeca. En Cádiz, una tinaja presenta, encuadradas por arcos túmidos, manos con pulgar a la izquierda y con una línea curva bajo la palma que debe estar indicado la muñeca59.

    • 60 M. Fierro, “La Jamsa…”, p. 1.

    Tipo III3. Mano con lateralidad izquierda y antebrazo. Un fragmento de tinaja de Jerez de la Frontera presenta estampillas formando bandas horizontales de manos con lateralidad izquierda encuadradas en arcos con antebrazo en la banda inferior y sin él en la superior60.

    • 61 A. Cavaleiro Paixão, A. R. Carvalho, “Cerâmicas Almoadas…”, pp. 207 y 221.

    Tipo I4. Mano derecha sin muñeca ni antebrazo. Se encuentra en un ataifor de Alcácer do Sal61.

Fig. 4. Mano con lateralidad izquierda, sin antebrazo, encuadrada en un motivo fitomórfico de 4 pétalos, encontrada en Mértola (nº inventario CR/ET/0078).

Fig. 4. Mano con lateralidad izquierda, sin antebrazo, encuadrada en un motivo fitomórfico de 4 pétalos, encontrada en Mértola (nº inventario CR/ET/0078).
Representaciones incisas
  • 62 A. García Porras, La Cerámica del Poblado…, pp. 375–376.

31En el Castillejo de los Guájares (Granada), fechadas entre finales del siglo XIII e inicios del XIV, se grabaron en una tinaja y en una tapadera sendas manos con el pulgar a la izquierda y antebrazo en forma triangular (Tipo III3)62.

Representaciones pintadas
  • 63 J. Navarro Palazón, La cerámica esgrafiada…, p. 80, fig. 37.d.
  • 64 R. Azuar Ruiz, Denia Islámica…, pp. 148, 152 y 311.

32Pese a ser muy accesible y popular, la ejecución de la hamsa con esta técnica no es muy habitual. Surge en época almohade sobre pintura en negro y esgrafiado en la región del Sharq al-Andalus. Los ejemplares más hermosos son los de Murcia. El más completo es el de Siyasa (Cieza, Murcia), fechado en el segundo cuarto del siglo XIII, en el que una mano, con el pulgar a la izquierda (Tipo I3) y roleos en su interior, aparece en el cuello de una jarrita con sendos árboles de la vida a los lados. Este mismo esquema puede ver sustituidos los árboles por aves en Lorca63. Con esta misma técnica de pintura en negro y esgrafiada con roleos en el interior, conocemos una mano incompleta con el pulgar a la derecha (Tipo I2) del Castellar de Alcoy64.

  • 65 J. Navarro Palazón, La cerámica esgrafiada…, p. 82, fig. 37.b.
  • 66 M. Maia, M. Maia, “130. Fragmentos…”.

33Con pintura en negro, pero sin esgrafiado, conocemos lo que parece una mano de Lorca65 y un fragmento de jarrita, de época almohade, encontrado en Tavira, con trazos muy finos de pintura negra que representan, de forma muy esquemática, una hamsa completa y otra incompleta en el intervalo entre motivos geométricos. En esta pieza, la mano derecha tiene en su interior un punto que podría estar simbolizando un ojo y asienta en un triángulo que podría representar el antebrazo (tipo III4a)66.

  • 67 M. Liberato, “A cerâmica pintada a branco…”, pp. 111 y 113.
  • 68 A. S. Gomes et alii, “Algunos apuntes sobre iconografía…”, pp. 240–241.

34Las representaciones pintadas en blanco son más tardías. Aparecen en la cerámica mudéjar de los siglos XIV–XV, por ejemplo, en Santarém, como pequeños motivos, infelizmente incompletos67, o como elemento principal encuadrado en una estrella de ocho puntas superpuesta a un sello de Salomón complejo68. Aunque en ambos casos los dedos parecen separados sin distinción de pulgar o meñique (Tipo I1), creemos que ello se debe apenas a la técnica de ejecución con pinceladas únicas y gruesas.

Representaciones en vidriado bícromo
  • 69 M. J. Viguera Molins, “El emirato nazarí…”, fig. 6.

35A pesar de ser una de las técnicas decorativas más corrientes en al-Andalus desde el siglo X, no he identificado ninguna hasta ahora en época almohade. Aparecen con esta técnica en piezas mudéjares como, por ejemplo, la mano izquierda con un posible ojo en la palma (Tipo I5a) ladeado por llaves en un azulejo en azul sobre fondo blanco de Manises del siglo XV69.

Representaciones en vidriado policromo
  • 70 M. Retuerce Velasco y A. de Juan, “La cerámica almohade…”.

36El uso de la policromía enriquece el motivo introduciendo detalles a través del color, normalmente combinando el verde con el negro/morado sobre fondo blanco. El ejemplo más conocido de época almohade, encontrado en Alarcos (Ciudad Real), consiste en una mano derecha con antebrazo flanqueada por dos aves (fig. 5). En el dedo meñique parece llevar un anillo y en la palma se dibujan dos ojos. El antebrazo parece estar vestido con una manga de la que sobresalen festones, se remata con un tema fitomórfico, y contiene un motivo posiblemente epigráfico (tipo III4ab). La pieza se fecha con mucha precisión, durante la ocupación almohade del yacimiento, entre 1195 y 121270.

Fig. 5. Ataifor vidriado en verde y negro sobre fondo blanco (verde y manganeso) con composición ornamental de hamsa flanqueada por dos aves afrontadas, encontrado en Alarcos (Ciudad Real). Fotografía cedida por Antonio de Juan, a quien agradecemos.

Fig. 5. Ataifor vidriado en verde y negro sobre fondo blanco (verde y manganeso) con composición ornamental de hamsa flanqueada por dos aves afrontadas, encontrado en Alarcos (Ciudad Real). Fotografía cedida por Antonio de Juan, a quien agradecemos.
  • 71 I. Flores Escobosa, “La cerámica nazarí…”, pp. 69–70, fig. 5.

37En la cerámica nazarí, la hamsa aparece en una jarrita del Museo de la Alhambra, muy esquemática (Tipo II1), dentro de una palmeta ladeada por otros dos motivos vegetales71.

  • 72 Museo Arqueológico Nacional. Antigüedades Medievales, Inventario 60487.

38En contexto mudéjar de los talleres de Paterna del siglo XIV, encontramos una representación72 esquemática, en vidriado verde y morado sobre fondo blanco (verde y manganeso), de una mano izquierda con identificación del pulgar y del meñique y un círculo blanco en la palma que podría ser un ojo (tipo II5a), ladeada por una estrella y una posible Flor de Lis, y enmarcada en flores de loto esquemáticas de clara raigambre andalusí.

Representaciones en cuerda seca total
  • 73 J. Covaneiro, S. Cavaco, G. Lopes, “O bairro Almóada…”.

39La hamsa es un motivo poco frecuente en la cerámica de cuerda seca total (hasta el momento no he identificado ninguna en cuerda seca parcial). Conocemos un fragmento de pila de abluciones, encontrado en Tavira, con una mano derecha (tipo II4) incompleta por lo que no sabemos si tendría antebrazo, aunque es posible porque conserva la muñeca73.

Representaciones en loza dorada
  • 74 Á. Franco, “Jarrón de la Cartuja…”, p. 164.

40Sin duda son las más conocidas y admiradas, en especial el gran jarrón Fortuny del Museo de San Petersburgo y el de la Cartuja de Jerez del Museo Arqueológico Nacional de Madrid74. En el Fortuny, aparecen dos manos derechas con antebrazo. La situada en el asa izquierda, contiene dos ojos en la palma de la mano y un árbol de la vida (Hom) en el antebrazo (Tipo III5ac). La situada en el asa derecha contiene un elemento lanceolado en la palma y la palabra ghibta, (felicidad) en el antebrazo (Tipo III5cb). El jarrón de la Cartuja presenta manos simétricas, derecha a la derecha e izquierda a la izquierda, ambas con dos ojos en la palma y antebrazos conteniendo temas fitomórficos (tipos III4ac y III5ac).

Representación moldeada sobre vidrio

  • 75 R. V. Gomes, Silves (Xelb), uma cidade do Gharb…, p. 23; J. A. M. T. Iglésias, Joalharia e adornos (...)

41En este material sólo conocemos un caso en el que aparece la silueta de una mano con los dedos separados (tipo I1) sobre un anillo, encontrado en niveles de los siglos XV–XVI de la Arrochela de Silves75. El hecho de los dedos estar separados levanta la duda de si se trata efectivamente de una hamsa.

42Un asunto muy interesante que no hemos incluido en las descripciones anteriores es el de las composiciones en las que entra la hamsa como motivo ornamental, casi siempre el central. En la cerámica estampillada suele tratase de un elemento aislado, aunque puede aparecer encuadrado en arcos con diversos contornos (apuntados, polilobulados o tumidos, fig. 6), en motivos fitomórficos (flores de loto, cuatripétalas), o geométricos (sencillos cuadrados, estrellas de 8 puntas, sello de Salomón complejo).

Fig. 6. Hamsa izquierda con muñeca y antebrazo, estampillada sobre un fragmento de tinaja de Mértola.

Fig. 6. Hamsa izquierda con muñeca y antebrazo, estampillada sobre un fragmento de tinaja de Mértola.
  • 76 I. Reklaityte, “Dos fragmentos cerámicos con la representación…”, p. 192.

43Las composiciones más elaboradas se dan en la cerámica esgrafiada y en la vidriada bícroma o polícroma. Por regla general, la hamsa es el motivo central con otros dos afrontados a ambos lados. En cerámica esgrafiada estos pueden ser arboles de la vida, como en Cieza, o aves afrontadas en Lorca. Se ha señalado como, en estos casos, la propia forma de la mano asemeja también un ave aglutinando “los dos motivos simbólicos en uno sólo”76. Esta combinación es la que vemos aplicada también en otras técnicas como el vidriado en verde y negro sobre blanco (verde y manganeso) del ataifor de Alarcos. El esquema se mantiene en la cerámica nazarí con motivos fitomórficos o con llaves.

  • 77 Musée du Louvre, Vase d'Enmetena.
  • 78 P. Acuña-Fernández, Esculturas militares romanas…
  • 79 V. Lopes, Casa romana…, p. 71.
  • 80 V. Lopes, Mértola na Antiguidade Tardia… p. 1.
  • 81 J. Zozaya Stabel-Hansen, “Símbolos”, p. 13.
  • 82 J. Zozaya Stabel-Hansen, “Símbolos”, p. 13.

44Esta composición de un motivo central ladeado de otros dos secundarios se connota con el poder divino y la soberanía. Se encuentra ya en el arte preclásico, por ejemplo, en el Vaso de plata de Entemena o Enmetena, rey de Lagash, fechado hacia el año 2400 a. C.77. En el arte clásico, esta composición en encuentra frecuentemente en la pintura y en la escultura romana como, por ejemplo, en las decoraciones de los thoracata (esculturas del emperador en traje militar)78 o en relieves arquitectónicos, como en el ara encontrada en Mértola con dos grifos enfrentados alrededor de un elemento vegetal79. Pasa al arte paleocristiano, por ejemplo, en el mosaico de los leones de Mértola80, al islámico, por ejemplo, en la representación del califa de Qaṣar ‘Amra81 y culmina, después, en las composiciones de los tímpanos de las catedrales románicas y góticas. La composición se ha interpretado como la representación del monarca entronizado, en majestas, en la que el soberano, en el centro, es servido por dos súbditos82. Aunque en el arte islámico primitivo se encuentra en representaciones naturalistas, con los personajes en su forma humana, como en la de Qaṣar ‘Amra, con posterioridad se substituye al soberano por símbolos del poder divino. En este contexto, la hamsa representaría la soberanía de Dios y las aves podrían representar las almas de los creyentes a su servicio.

3. Conclusiones

45Aunque este elenco de ejemplos dista mucho de ser exhaustivo, permite dibujar un panorama general de la presencia de la hamsa en la Península Ibérica en época medieval y permite colocar algunas hipótesis de trabajo para su interpretación.

46El origen del motivo iconográfico continúa estando envuelto en dudas. Los ejemplos de manos en las estelas púnicas incitan a buscar el origen de la representación en Ifriqiya, pero no hemos encontrado evidencias de la continuidad de este precedente en las poblaciones indígenas norteafricanas. Tal vez, más que una continuidad, las estelas pudieron ser una inspiración en época almohade para la creación del símbolo. Sólo dataciones precisas de los hallazgos en el Norte de África podrán contribuir para aclarar esta cuestión determinando si, dentro del vasto imperio almohade, es en Ifriqiya, en el Magreb o en al-Andalus donde surge este motivo ornamental.

  • 83 A. Labarta, “Joyas de época almohade…”,

47De lo que no hay duda es de que las representaciones más antiguas del motivo iconográfico de la hamsa son de época almohade. Con datación precisa, encontramos la manita de nácar de Mallorca, datada por monedas en época almohade con fecha posterior a 116383. Otra pieza con un intervalo cronológico corto es el ataifor de Alarcos, entre 1195 y 1212.

48Si, como creemos, se trata de una innovación almohade, algunos aspectos iconográficos nos ayudan a interpretar el símbolo de forma más precisa. Como los ejemplares presentados demuestran, para el valor simbólico de la hamsa es indiferente que se trate de una mano derecha o izquierda, ya que encontramos ambas con las mismas cronologías, técnicas e, incluso en un mismo objeto, como en el panel de estuco de Siyasa. Lo mismo se puede decir de otros detalles como la presencia de muñeca, antebrazo o anillo en el dedo meñique, sugerido, no solo en la mano de Alarcos, como en los pinjantes en hueso o en algunos motivos estampillados. Este puede no ser un detalle banal dado el significado que el anillo de sello tiene en las representaciones del soberano.

  • 84 S. Gómez Martínez, Os Signos do Quotidiano…, p. 49.

49Otro argumento que apoya la idea de ser indiferente tratarse de una mano izquierda o derecha es que se hicieron pinjantes, como uno de los de Mértola, con los dedos señalados en las dos caras, siendo posible identificarlos tanto como manos derechas como izquierdas84. Este hecho apartaría la interpretación de la hamsa como una representación gráfica esquemática del nombre de dios, Allah, aunque ésta pudo ser una reinterpretación del símbolo para tornarlo más adecuado doctrinalmente. No obstante, las composiciones tripartitas a modo de majestas, redundarían en una interpretación de la hamsa como una representación divina de la mano de Dios que protege.

  • 85 A. Rei, “A «Mão de Fátima»”.
  • 86 E. Baer, “The human figure…”.
  • 87 S. Gómez Martínez, “Imágenes del cuerpo…”, p. 19.

50Por otro lado, el motivo ornamental, a pesar de esquemático, no es ajeno a un cierto “naturalismo”, ya que en época medieval suele siempre distinguir los dedos pulgar y meñique, de modo a que no quede duda de que se trata de una mano humana. El debate sobre el símbolo ha incidido poco sobre la cuestión del aniconismo islámico85. Su fuerte carácter esquemático aparta a la hamsa de los debates sobre la representación humana en el arte islámico que siempre estuvo presente, sobre todo en contextos palatinos, desde los primeros siglos del Islam86. En al-Andalus, la imagen humana está ligada a contextos aristocráticos y a un repertorio de carácter palatino de propaganda del poder soberano, hasta el siglo XII. A partir de este siglo, se observan cambios que reflejan un cariz más esquemático y popular de las representaciones humanas87, manteniéndose en los programas iconográficos eruditos de la cerámica esgrafiada en el Sharq y, en todo al-Andalus, en elementos simbólicos de carácter apotropaico, como el que nos ocupa.

51Por otra parte, verificamos que, en época almohade y especialmente en la cerámica, la hamsa se aplica sobre piezas de servicio de mesa, de prestigio o de notoriedad en el ambiente doméstico, y con técnicas ornamentales elaboradas, como el esgrafiado, el vidriado polícromo almohade o el estampillado, que implican una pericia técnica y artística notables. Esto podría indicar una difusión del símbolo de “arriba para abajo”, desde los círculos del poder almohade hacia el conjunto de la población de su imperio.

  • 88 P. Ricard, A. Delpy, “Note sur la découverte de spécimens…”, p. 236, pl. IX–X.
  • 89 E. Fernández Sotelo, Ceuta medieval…, v. I, p. 50, fig. 20c y lam. IX.3.
  • 90 E. Fernández Sotelo, Ceuta medieval…, v. II, p. 67, fig. 11.

52Ello no obsta que se tornase muy rápidamente un símbolo extremadamente popular y se difundiese con gran velocidad por todo al-Andalus y el Norte de África, como demuestran los ejemplares encontrados en el Magreb, por ejemplo, los estampillados sobre tinajas y brocales de pozo de Salé y Marrakech88, y de Ceuta89 donde también encontramos jarras con decoración esgrafiada sobre pintura negra90.

53Sin embargo, el tema no se aplicaba en todas las técnicas ornamentales. Hasta ahora no se ha encontrado en loza dorada almohade ni en cuerda seca parcial, y es poco frecuente en cuerda seca total. Es posible que ello se deba a que estas técnicas tienen su mayor difusión en los dos cuartos centrales del siglo XII y la hamsa se difundiese, sobre todo, a partir del último cuarto de este siglo. Pero tampoco se ha encontrado, hasta ahora, dibujado con las técnicas ornamentales más usuales y difundidas en los alfares andalusíes de ámbito local y regional, como es el caso de la decoración en negro sobre vidriado melado, que se fabricaría en talleres de todo al-Andalus para un mercado de “proximidad”, o la pintura en blanco característica del Garb al-Andalus.

54En época tardoalmohade y nazarí, el motivo ornamental se hace aún más popular y se reproduce con técnicas más sencillas, como los motivos incisos de Los Guájares, al mismo tiempo que se refina entre los medios palatinos, alcanzando niveles de excelencia inigualables, como en los jarrones Fortuny de San Petersburgo y de la Cartuja de Jerez del Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

55Desde muy temprano la encontramos en sus múltiples variantes y una misma pieza puede contemplar diversos tipos de manos, con y sin muñeca, con y sin antebrazo, lo que nos lleva a pensar que el significado del símbolo era más fuerte que su forma. No obstante, las formas más sencillas, del tipo 1 que no identifica pulgar ni meñique, son más tardías, casi todas mudéjares, y aplicadas con técnicas más populares.

  • 91 Se levantan dudas si se trata efectivamente de la mano simétrica, sin distinguir pulgar y meñique, (...)
  • 92 M. P. Soler, “Azulejo con mano de Fátima…”; B. Pavón Maldonado, "Iconografía hispanomusulma…”.

56No tenemos evidencias de que su uso se extendiese a la población mozárabe y judía de al-Andalus en época almohade, pero, tras la conquista, algunas evidencias demuestran su uso en contextos cristianos, como en el caso de joyas en forma de hamsa que incluyen jaculatorias cristianas91. Aparecen, incluso, en lugares sagrados como, por ejemplo, en la cúpula de la Concepción Franciscana de Toledo, donde los azulejos con el anagrama de Jesús, JHS, se unen a la hamsa92.

  • 93 Museo Arqueológico Nacional. Antigüedades Medievales, Inventario 60487.

57Tras la conquista cristiana, los alfareros mudéjares combinan éste con otros motivos ornamentales adaptándolos a las preferencias de una nueva clientela, como en el caso del cuenco de Paterna93 en el que surge al lado de una esquemática Flor de Lis. En los siglos XIV y XV encontramos las formas más esquemáticas de la mano, sin distinguir pulgar y meñique, como por ejemplo las estampilladas en una tinaja de Lorca, y es cuando se aplica con técnicas autóctonas de carácter más regional, como ocurre con la cerámica pintada a blanco en Portugal.

  • 94 Un indicio de ello es su práctica ausencia en colecciones como la estudiada por Oliver Watson, Cera (...)

58A falta de dataciones precisas en el Norte de África, su escasa expresión en la cerámica islámica oriental94 nos lleva a especular con la posibilidad de que la hamsa, tras la desintegración del imperio almohade, se mantuviese con fuerza sólo en la Península Ibérica y que fuese con la expulsión de judíos y musulmanes a finales del siglo XV y de los moriscos en el siglo XVII, cuando se extendiese a otras regiones del Dār al-Islam.

  • 95 M. Fierro, “La Jamsa…”, p. 5.

59Maribel Fierro se preguntaba “¿por qué se difunde en época almohade? ¿fue promocionado su uso por los califas? ¿con qué fines?”95. No hemos respondido a estas preguntas, pero creemos haber aportado alguna luz y orden en lo que se refiere al origen y difusión de la hamsa.

Top of page

Bibliography

ACUÑA-FERNÁNDEZ, Paloma, Esculturas militares romanas de España y Portugal. Vol. 1, Las esculturas thoracatas, Roma, Escuela Española de Historia y Arqueología de Roma, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2025. http://libros.csic.es/product_info.php?products_id=1931

ÁLVAREZ GARCÍA, Ana, “La mano de Fátima: pervivencia de una aldaba medieval musulmana en la España actual. El caso concreto de Villaquejida (León)”, in X Congreso virtual sobre Historia de las Mujeres (15 al 31 de octubre de 2018) Comunicaciones, Jaén, Asociación de Amigos del Archivo Histórico Diocesano de Jaén, 2018, pp. 41–62. https://www.revistacodice.es/publi_virtuales/x_congreso_mujeres/comunicaciones/2-alvarez-garcia-ana.pdf

APOSTOLOS-CAPADONA, Diane, “Discerning the ‘Hand-of-Fatima’. An Iconological Investigation about the Role of Gender in Religius Art”, in Beyond the Exotic: Women’s Histories in Islamic Societies, Syracuse, N.Y., Syracuse University Press, 2005, pp. 347–361.

AZUAR RUIZ, Rafael, Denia Islámica. Arqueología y poblamiento, Alicante, Fundación Gilalbert, 1989.

BAER, Eva, “The human figure in early islamic art: some preliminary remarks”, Muqarnas, vol. 16 (1999), pp. 32–41.

BEA, Manuel et alii (eds.), De la mano de la Prehistoria. Homenaje a Pilar Utrilla Miranda, Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2021.

CAVACO, Sandra y COVANEIRO, Jaquelina, “85. Fragmento de talha com motivos geométricos, fitomórficos e khamsa estamppilhados”, in Tavira islâmica: núcleo islâmico: Museu Municipal de Tavira, Tavira, Câmara Municipal de Tavira, 2012, pp. 86–87.

CAVILLA SÁNCHEZ-MOLERO, Francisco, “Fragmento de tinaja con decoración estampillada”, in Ŷazīrat Qādis Cadiz Islámico, Sevilla, Junta de Andaluzía, Consejería de Cultura, 2008, pp. 84–85.

CHEVALIER, Jean (dir.), Diccionario de Símbolos, Barcelona, Herder, 1999.

CÓMEZ RAMOS, Rafael, “Huellas artísticas de la última Sevilla almohade”, in Estudios de Historia del Arte. Libro homenaje a Gonzalo M. Borrás Gualis, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2013, pp. 261–274. https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/32/98/_ebook.pdf

COVANEIRO, Jaquelina; CAVACO, Sandra y Gonçalo LOPES, “O bairro Almóada do Convento de Nossa Senhora da Graça – Tavira. Notícia preliminar”, in Actas do 4º Congresso de Arqueologia Peninsular. Vol. XI – A ocupação islâmica da Península Ibérica. Promontoria Monográfica, Faro, Universidade do Algarve, 2009, pp. 51–62.

DAVID, Marianne, “Mudejar Teruel. Decoding an art-historical mystery”, in The Routledge Hispanic Studies Companion to Medieval Iberia, Unity in Diversity, London, Routledge, pp. 565–580. https://www.routledgehandbooks.com/doi/10.4324/9781315210483-42

Encyclopédie du Islam. Nouvelle édition, Leiden. E. J. Brill.

Fierro, Maribel, “La Jamsa o ‘Mano de Fátima’ en al-Andalus”, in La pieza del mes. 30 de noviembre de 2024, Jerez de la Frontera, Museo Arqueológico Municipal de Jerez / Asociación de Amigos del Museo. https://www.jerez.es/fileadmin/Image_Archive/Museo/PIEZA_NOVIEMBRE_2024_La_mano_de_Fatima.pdf

FLORES ESCOBOSA, Isabel, “La cerámica nazarí decorada”, in Catálogo de la exposición Los Jarrones de la Alhambra. Simbología y poder, Granada, Patronato de la Alhambra y el Generalife, 2006, pp. 65–74.

FRANCO, Ángela, “Jarrón de la Cartuja de Jerez”, in Los Jarrones de la Alhambra. Simbología y poder, Granada, Patronato de la Alhambra y el Generalife, 2006, pp. 162–165.

GARCÍA AVILÉS, Alejandro, “Religiosidad popular y pensamiento mágico en algunos ritos del sudeste español. Notas sobre el mal de ojo en la Edad Media”, Verdolay. Revista del Museo de Murcia, nº 3 (1991), pp. 125–139.

GARCÍA PORRAS, Alberto, La Cerámica del Poblado Fortificado Medieval de “El Castillejo” (Los Guájares, Granada), Granada, Athos-Pérgamos.

GOMES, Ana Sofia et alii, “Algunos apuntes sobre iconografía y ornamentación en la cerámica del Garb al-Andalus”, Mainake, Vol. XXXVI (2016), pp. 229–246.

GOMES, Rosa Varela, Silves (Xelb), uma cidade do Gharb Al-Andalus: A zona da Arrochela, espaços e quotidianos, Lisboa, Instituto de Gestão do Património Arquitectónico e arqueológico, 2011.

GOMES, Rosa Varela y GOMES, Mário Varela, Palácio Almóada da Alcáçova de Silves, Lisboa, Instituto Português de Museus, 2001.

GÓMEZ MARTÍNEZ, Susana, Os Signos do Quotidiano: Gestos, Marcas e Símbolos no al-Ândalus. Catálogo da Exposição, Mértola, Campo Arqueológico de Mértola, 2011.

GÓMEZ MARTÍNEZ, Susana, “Imágenes del cuerpo en el día a día de al-Andalus”, DigitAR, Nº 2 (2015), pp. 10–22. http://iduc.uc.pt/index.php/digitar/article/view/2227/1463

GONÇALVES, Maria José; PEREIRA, Vera y PIRES, Alexandra, “Ossos trabalhados de um arrabalde islâmico de Silves: aspectos funcionais”, in Xelb Actas do 5º Encontro de Arqueologia do Algarve, Silves, Museu Municipal de Arqueologia, Câmara Municipal de Silves, Nº 8, vol. II., 2008, pp. 187–214.

GUENON, René, Aperçus sur l’ésotérisme islamique et le taoïsme, Paris, Les Éditions Gallimard, NRF, 1973.

HERNANDEZ ALCARAZ, Laura, Grafitis medievales e postmedievales de Villena (Alicante). Documentos gráficos para la Historia [on line], Alicante, Universidad de Alicante, 2015. [consult. 4-8-2024]. Tesis doctoral. https://rua.ua.es/dspace/handle/10045/53124

IGLÉSIAS, Jéssica Alexandra Martins Teixeira, Joalharia e adornos de uso pessoal da Idade Moderna em Portugal – Perspetiva arqueológica e iconográfica, Dissertação de Mestrado, Lisboa, Universidade Nova de Lisboa, 2020.

KEMNITZ, Eva von, The Hand of Fatima, Leiden, The Netherlands, Brill, 2023. https://doi.org/10.1163/9789004526235

KHAWLI, Abdallah, “A mão de Fátima e a sua representação na arte hispano-muçulmana. Cerâmica estampilhada de Mértola”, in Arqueología en el entorno del Bajo Guadiana, Encuentro Internacional de Arqueología del sudoeste. Huelva-Niebla, 1993, Huelva, Grupo de Investigación Arqueológica del Patrimonio del Suroeste, Universidad de Huelva, 1994, pp. 606–618.

LABARTA, Ana, “Joyas de época almohades de Santa María del Camí (Mallorca)”, in Labore et constantia: Estudios andalusíes: ensayos selectos, Córdoba, UCOPress, 2022, pp. 455–488.

LIBERATO, Marco, A cerâmica pintada a branco na Santarém Medieval: uma abordagem diacrónica séculos XI a XVI [on line], Dissertação de mestrado em Arqueologia, Lisboa, Faculdade de Letras, Universidade de Lisboa, 2012, http://hdl.handle.net/10451/6023

LOPES, Virgílio, Mértola na Antiguidade Tardia. A topografia histórica da cidade e do seu território nos alvores do cristianismo, Mértola, Campo Arqueológico de Mértola, 2003.

LOPES, Virgílio, Casa romana: Museu de Mértola, Mértola, Campo Arqueológico, 2012.

MAIA, Manuel; MAIA, Maria, “130. Fragmentos de forma globular”, Tavira islâmica: núcleo islâmico: Museu Municipal de Tavira, Tavira, Câmara Municipal de Tavira, 2012, p. 107.

MAÇARICO, Luís Filipe, A mão que protege e a mão que chama: orientalismo e efabulação, em torno de um objecto simbólico do Mediterrâneo. Dissertação de mest., História, Faculdade de Ciências Humanas e Sociais, Univ. do Algarve, 2011 Disponible en https://sapientia.ualg.pt/bitstream/10400.1/3000/1/Tese_versaodefinitiva_28marco2012%5b1%5d.pdf

MACCULLOCH, J. A., “Hand”, in Encyclopaedia of Religion and Ethics, vol. VI, Edimburgo, T & T Clark, 1913, pp. 492–499.

MARTÍNEZ RODRÍGUEZ, Andrés, La religión en Lorca durante la Edad Media, Lorca, Museo de Lorca, 2002.

MARTÍNEZ RODRÍGUEZ, Andrés, Las tinajas medievales del Museo Arqueológico Municipal de Lorca, Lorca, Excmo. Ayuntamiento de Lorca, 2011.

MENDELSON, Carole, Manuscript catalogue of Punic stelae in the BM, London, BMP, 1999.

MOLL MECADALL, Bernard, “Amulets islàmics i alters objets d’ús personal amb simbologiamàgica i religiosa”, Melusa, 4 (1997), pp. 115–120.

MONTES MACHUCA, Consuelo, “Algunas cerâmicas estampilladas de Jerez de la Frontera (Cádiz)”, Estudios de Historia y de Arqueología Medievales, v. 7/8 (1987), pp. 175–196.

NAVARRO PALAZÓN, Julio, La cerámica esgrafiada andalusí de Murcia, Madrid, Publications de la Casa de Velázquez, 1986.

NAVARRO PALAZÓN Julio, Pedro Jiménez Castillo, “La cerámica andalusí de Murcia a la llegada de Alfonso X”, in Alfonso X y su época. Catálogo de la exposición celebrada en Murcia. Murcia, Ayuntamiento de Murcia/Caja Mediterráneo, 2009, pp. 695–704.

MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL, Antigüedades Medievales, Inventario 60487, ceres, https://ceres.mcu.es/pages/ResultSearch?txtSimpleSearch=Mano%20de%20f%E1tima&simpleSearch=0&hipertextSearch=1&search=simpleSelection&MuseumsSearch=&MuseumsRolSearch=19&listaMuseos=null

MUSEE DU LOUVRE, Vase d'Enmetena, https://collections.louvre.fr/ark:/53355/cl010120706

MUSEO SEFARDI, Nº de Inventario 0441/001, ceres, https://ceres.mcu.es/pages/Main?inventary=0441/001&museum=69

PAIXÃO, António CAVALEIRO; CARVALHO, António Rafael, “Cerâmicas Almoadas de Al-Qasr Al-Fath (Alcácer do Sal)”, in Garb, Sítios Islâmicos do Sul Peninsular, Lisboa/ Mérida, IPPAR / Junta de Extremadura, 2001, pp. 199–229.

PAVÓN MALDONADO, Basilio, “Iconografía hispanomusulma (matizaciones y connotaciones): naturalismo, fauna y el árbol de la vida”, in Basilio Pavón Maldonado. Página personal. 3. Artículos y otros textos inéditos, 2013, https://www.basiliopavonmaldonado.es/documentos/icohispa.pdf

PEREIRA, Manuela, “Cerâmicas Islâmicas do Castelo de Montemor-o-Novo”, Arqueologia Medieval, N.º 12 (2012), pp. 121–128.

REKLAITYTE, Ieva, “Dos fragmentos cerámicos con la representación de la «mano de Fátima» del yacimiento de Ategua (Córdoba)”, Salduie: Estudios de prehistoria y arqueología, Nº. 13–14, (2013–2014), pp. 189–197.

RICARD, Prosper; DELPY, Alexandre, "Note sur la découverte de spécimens de céramique marocaine du Moyen Age”, Hespéris, Tome XIII, Fascicule II (1931), pp. 227–237.

REI, António, “A «Mão de Fátima». Uma imagem ritual islâmica de protecção”, in O Corpo e o Gesto na Civilização Medieval. Actas do Colóquio, Lisboa, Colibri, 2005, pp. 179–186.

RETUERCE VELASCO, Manuel y JUAN GARCÍA, Antonio de, “La cerámica almohade en verde y manganeso de la meseta”, Arqueología y territorio medieval, Nº 6 (1999), pp. 241–260.

RIVAS SALMERÓN, Juan Francisco, El lenguaje de las manos y su representación: aspectos anatómicos y semióticos de la mano en el arte, Granada, Universidad de Granada, 1994. Tesis doctoral de la Univ. Granada. URI: http://hdl.handle.net/10481/14328

SALMERÓN JUAN, Joaquín, “Placa de yeso talismán con Jamsa (Mano de Fátima)”, regmurcia.integra_digital, Murcia, Fundación Integra. https://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,165&r=ReP-28708-DETALLE_REPORTAJESABUELO

SILVA SANTACRUZ, Noelia, “La mano de Fátima”, Revista Digital de Iconografía Medieval, vol. V, nº 10, (2013), pp. 17–25. https://www.ucm.es/data/cont/docs/621-2013-12-14-04.%20Mano%20de%20F%C3%A1tima.pdf

SOLER, Mari Paz, “Azulejo con mano de Fátima”, Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, nº de Inventario CE1/02321, ceres, https://ceres.mcu.es/pages/ResultSearch?txtSimpleSearch=Azulejo%20con%20mano%20de%20F%E1tima&simpleSearch=0&hipertextSearch=1&search=simple&MuseumsSearch=&MuseumsRolSearch=1&

FERNÁNDEZ SOTELO, Emilio, Ceuta medieval. Aportación al estudio de las cerámicas (s. X-XV). Trabajos del Museo Municipal de Ceuta. Ceuta: Museo Municipal de Ceuta, 1988.

TOLOSA, José Antonio, “Iglesia de San Pedro (Teruel)” in www.aragonmudejar.com. Un recorrido por el arte mudéjar aragonés. https://www.aragonmudejar.com/teruel/sanpedro/sanpedro02.html

TORREMOCHA SILVA, Antonio y OLIVA CÓZAR, Yolanda, La Cerámica Musulmana de Algeciras. Producciones estampilladas, Algeciras, Fundación Municipal de Cultura “José Luis Cano”, 2002.

VERVENNE, Dirk, Signs of Carthage Carthaginian self-representation on stelae and coinage, Master’s Thesis Ancient and Medieval Mediterranean Worlds, Radboud University Nijmegen, 2021 Supervisor: Dr. Nathalie de Haan.

VIGUERA MOLINS, María Jesús, “El emirato nazarí de Granada, último al-Andalus”, en Catálogo de la exposición Los Jarrones de la Alhambra. Simbología y poder, Granada, Patronato de la Alhambra y el Generalife, 2006, pp. 25–34.

WATSON, Oliver, Ceramics from Islamic Lands, London, Tames & Hudson, 2004.

WESTERMARCK, Edward, Ritual and belief in Morocco, London, MacMillan and Co., 1926, 2 vols.

ZOZAYA STABEL-HANSEN, Juan, “Símbolos”, en Os Signos do Quotidiano: Gestos, Marcas e Símbolos no al-Ândalus., Mértola, Campo Arqueológico de Mértola, 2011, pp. 11–21.

Top of page

Notes

1 Designación que algunos rechazan por atribuírsela a los colonizadores franceses. Ver L. F. Maçarico, A mão que protege e a mão que chama…”, especialmente p. 101 y, en general, el capítulo V.

2 Ver, por ejemplo, lo que dice al respecto la Islamweb del Ministerio de Asuntos Religiosos de Catar (Awqaf and Islamic Affairs) https://www.islamweb.net/en/fatwa/262186/hanging-amulets-is-prohibited-regardless-of-the-persons-intention

3 L. F. Maçarico, “A mão que protege e a mão que chama…”, p. 7.

4 Ver, por ejemplo, A. Álvarez García, “La mano de Fátima: pervivencia de una aldaba…”

5 Sobre el mal de ojo ver el clásico E. Westermarck, Ritual and belief…, p. 414 y sig.

6 J. Chevalier (dir.), Diccionario de Símbolos, voz ‘Mano’; A. Khawli, “A mão de Fátima…”, p. 606.

7 J. A. MacCulloch, “Hand”.

8 J. F. Rivas Salmerón, “El lenguaje de las manos y su representación…”, p. 72.

9 Como es bien conocido, hamsa quiere decir cinco en árabe.

10 J. Chevalier (dir.), Diccionario de Símbolos, voz ‘Cinco’. E. von Kemnitz, The Hand of Fatima…, cap. 2.

11 M. Liberato, “A cerâmica pintada a branco…”, p. 111; E. Westermarck, Ritual and belief…, p. 445.

12 E. Westermarck, Ritual and belief…, p. 471.

13 D. Apostolos-Capadona, “Discerning the ‘Hand-of-Fatima’…”, pp. 355–356.

14 Museo Sefardi, Nº de Inventario 0441/001, ceres, https://ceres.mcu.es/pages/Main?inventary=0441/001&museum=69

15 M. David, “Mudejar Teruel…”, p. 568.

16 D. Apostolos-Capadona, “Discerning the ‘Hand-of-Fatima’…”, pp. 355–356.

17 Sobre la mano en el arte prehistórico ver, por ejemplo, el volumen dedicado a Pilar Utrilla Miranda, M. Bea et alii (eds.), De la mano de la Prehistoria…

18 E. Westermarck, Ritual and belief…, p. 469.

19 Stela Museum number 118787, Carole Mendelson, Manuscript catalogue… https://www.britishmuseum.org/collection/object/W_1927-0922-1

20 D. Vervenne, Signs of Carthage…, p. 17.

21 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, pp. 19–20. D. Apostolos-Capadona, “Discerning the ‘Hand-of-Fatima’…”, pp. 355–357.

22 R. Guénon, Aperçus sur l’ésotérisme islamique…, p. 48.

23 J. Navarro Palazón, P. Jiménez Castillo, “La cerámica andalusí de Murcia…”, pp. 702–703.

24 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, p. 20.

25 Aunque las primeras dataciones apuntaron para el siglo XIII: J. Navarro Palazón, La cerámica esgrafiada…, p. 79; E. von Kemnitz, The Hand of Fatima, cap. 5.

26 A. García Avilés, “Religiosidad popular…”, p. 136.

27 M. Fierro, “La Jamsa…”, p. 3.

28 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, pp. 21. M. Fierro, “La Jamsa…”, p. 3.

29 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, pp. 22. A. García Avilés, “Religiosidad popular…”, p. 137.

30 Ver, por ejemplo, los recogidos en E. von Kemnitz, The Hand of Fatima, cap. 3.; B. Pavón Maldonado, “Iconografía hispanomusulma…”.

31 A. Khawli, “A mão de Fátima…”, p. 608, fotos 7 a 10.

32 S. Gómez Martínez, Os Signos do Quotidiano…, p. 49.

33 A. Khawli, “A mão de Fátima…”, p. 608, fotos 7 a 10.

34 M. J. Gonçalves, V. Pereira, A. Pires, “Ossos trabalhados de um arrabalde…”, p. 200.

35 R. Varela Gomes, M. Varela Gomes, Palácio Almóada…, p. 71.

36 A. Martínez Rodríguez, La religión en Lorca…, p. 29.

37 A. Labarta, “Joyas de época almohade…”, p. 474.

38 J. A. Tolosa, “Iglesia de San Pedro”.

39 J. Salmerón Juan, “Placa de yeso talismán con Jamsa”…; Julio Navarro Palazón, Pedro Jiménez Castillo, “La cerámica andalusí de Murcia…”, p. 703.

40 A. Martínez Rodríguez, La religión en Lorca…, p. 26.

41 R. Cómez Ramos – “Huellas artísticas…”, fig. 2.

42 L. Hernández Alcaráz, Grafitis medievales…, pp. 50 y 69–72.

43 I. Reklaityte, “Dos fragmentos cerámicos con la representación…”, p. 190.

44 A. Labarta, “Joyas de época almohade…”, p. 459.

45 B. Moll Mecadall, “Amulets islàmics i alters objets…”, p. 117.

46 N. Silva Santacruz, “La mano de Fátima”, pp. 22 y 25.

47 Los ejemplos con esta técnica ornamental son números. Pueden encontrarse más referencias en I. Reklaityte, “Dos fragmentos cerámicos con la representación…” o en el estudio sobre las producciones estampilladas de Algeciras de A. Torremocha Silva, Y. Oliva Cózar, La Cerámica Musulmana…, pp. 70–73.

48 A. Martínez Rodríguez, Las tinajas medievales…, pp. 88–89.

49 I. Reklaityte, “Dos fragmentos cerámicos con la representación…”.

50 A. Torremocha Silva, Y. Oliva Cózar, La Cerámica Musulmana…, p. 70, fig. 25.

51 S. Gómez Martínez, Os Signos do Quotidiano…, p. 30.

52 M. Pereira, “Cerâmicas Islâmicas do Castelo…”.

53 C. Montes Machuca, “Algunas cerâmicas estampilladas de Jerez…”, pp. 182–183.

54 R. Azuar Ruiz, Denia Islámica …, pp. 193 y 195.

55 A. Khawli, “A mão de Fátima…”, Estampa II.

56 A. Martínez Rodríguez, La religión en Lorca…, p. 28.

57 S. Cavaco, J. Covaneiro, “85. Fragmento de talha…”.

58 S. Gómez Martínez, Os Signos do Quotidiano…, p. 30. Nº de Inv. CR/ET/0078.

59 F. Cavilla Sánchez-Molero, “Fragmento de tinaja…” pp. 84–85.

60 M. Fierro, “La Jamsa…”, p. 1.

61 A. Cavaleiro Paixão, A. R. Carvalho, “Cerâmicas Almoadas…”, pp. 207 y 221.

62 A. García Porras, La Cerámica del Poblado…, pp. 375–376.

63 J. Navarro Palazón, La cerámica esgrafiada…, p. 80, fig. 37.d.

64 R. Azuar Ruiz, Denia Islámica…, pp. 148, 152 y 311.

65 J. Navarro Palazón, La cerámica esgrafiada…, p. 82, fig. 37.b.

66 M. Maia, M. Maia, “130. Fragmentos…”.

67 M. Liberato, “A cerâmica pintada a branco…”, pp. 111 y 113.

68 A. S. Gomes et alii, “Algunos apuntes sobre iconografía…”, pp. 240–241.

69 M. J. Viguera Molins, “El emirato nazarí…”, fig. 6.

70 M. Retuerce Velasco y A. de Juan, “La cerámica almohade…”.

71 I. Flores Escobosa, “La cerámica nazarí…”, pp. 69–70, fig. 5.

72 Museo Arqueológico Nacional. Antigüedades Medievales, Inventario 60487.

73 J. Covaneiro, S. Cavaco, G. Lopes, “O bairro Almóada…”.

74 Á. Franco, “Jarrón de la Cartuja…”, p. 164.

75 R. V. Gomes, Silves (Xelb), uma cidade do Gharb…, p. 23; J. A. M. T. Iglésias, Joalharia e adornos de uso pessoal… pp. 35–36 y 198.

76 I. Reklaityte, “Dos fragmentos cerámicos con la representación…”, p. 192.

77 Musée du Louvre, Vase d'Enmetena.

78 P. Acuña-Fernández, Esculturas militares romanas…

79 V. Lopes, Casa romana…, p. 71.

80 V. Lopes, Mértola na Antiguidade Tardia… p. 1.

81 J. Zozaya Stabel-Hansen, “Símbolos”, p. 13.

82 J. Zozaya Stabel-Hansen, “Símbolos”, p. 13.

83 A. Labarta, “Joyas de época almohade…”,

84 S. Gómez Martínez, Os Signos do Quotidiano…, p. 49.

85 A. Rei, “A «Mão de Fátima»”.

86 E. Baer, “The human figure…”.

87 S. Gómez Martínez, “Imágenes del cuerpo…”, p. 19.

88 P. Ricard, A. Delpy, “Note sur la découverte de spécimens…”, p. 236, pl. IX–X.

89 E. Fernández Sotelo, Ceuta medieval…, v. I, p. 50, fig. 20c y lam. IX.3.

90 E. Fernández Sotelo, Ceuta medieval…, v. II, p. 67, fig. 11.

91 Se levantan dudas si se trata efectivamente de la mano simétrica, sin distinguir pulgar y meñique, o de una esquematización de la Flor de Loto.

92 M. P. Soler, “Azulejo con mano de Fátima…”; B. Pavón Maldonado, "Iconografía hispanomusulma…”.

93 Museo Arqueológico Nacional. Antigüedades Medievales, Inventario 60487.

94 Un indicio de ello es su práctica ausencia en colecciones como la estudiada por Oliver Watson, Ceramics from Islamic Lands.

95 M. Fierro, “La Jamsa…”, p. 5.

Top of page

List of illustrations

Title Fig. 1. Cuadro tipológico de la hamsa en al-Andalus en época medieval. Origen de las imágenes en el cuadro anterior (las figuras no responden a la misma escala).
URL http://journals.openedition.org/hamsa/docannexe/image/5408/img-1.png
File image/png, 123k
Title Fig. 2. Pinjantes en hueso de época almohade encontrados en Mértola.
URL http://journals.openedition.org/hamsa/docannexe/image/5408/img-2.png
File image/png, 94k
Title Fig. 3. Pinjante en forma de mano encontrado en las excavaciones de los Banhos Islâmicos de Loulé
URL http://journals.openedition.org/hamsa/docannexe/image/5408/img-3.jpg
File image/jpeg, 39k
Title Fig. 4. Mano con lateralidad izquierda, sin antebrazo, encuadrada en un motivo fitomórfico de 4 pétalos, encontrada en Mértola (nº inventario CR/ET/0078).
URL http://journals.openedition.org/hamsa/docannexe/image/5408/img-4.jpg
File image/jpeg, 119k
Title Fig. 5. Ataifor vidriado en verde y negro sobre fondo blanco (verde y manganeso) con composición ornamental de hamsa flanqueada por dos aves afrontadas, encontrado en Alarcos (Ciudad Real). Fotografía cedida por Antonio de Juan, a quien agradecemos.
URL http://journals.openedition.org/hamsa/docannexe/image/5408/img-5.png
File image/png, 136k
Title Fig. 6. Hamsa izquierda con muñeca y antebrazo, estampillada sobre un fragmento de tinaja de Mértola.
URL http://journals.openedition.org/hamsa/docannexe/image/5408/img-6.jpg
File image/jpeg, 73k
Top of page

References

Electronic reference

Susana Gómez Martínez, “Hamsa, la mano que protege”, Hamsa [Online], 12 | 2026, Online since 14 September 2026, connection on 05 October 2026. URL: http://journals.openedition.org/hamsa/5408; DOI: https://doi.org/10.4000/16rkl

Top of page

About the author

Susana Gómez Martínez

Universidade de Évora; CEAACP
Campo Arqueológico de Mértola
sgm@uevora.pt

Top of page

Copyright

CC-BY-NC-ND-4.0

The text only may be used under licence CC BY-NC-ND 4.0. All other elements (illustrations, imported files) may be subject to specific use terms.

Top of page
Search OpenEdition Search

You will be redirected to OpenEdition Search