Lápiz, micrófono, cámara
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Javier Tolentino ha creado varios programas de cine en diferentes cadenas de la radio pública: El otro cine posible en Radio 5, El séptimo vicio en Radio 3 y El árbol de las palabras en Radio Exterior de España.
Texte intégral
1A la hora de enfrentarme a analizar el sentido de la crítica cinematográfica no puedo separarla del ejercicio de la escritura en general. Se escribe porque uno lo necesita, porque lo lleva dentro, porque se nace con ese deseo y se vive para convertirlo en oficio, el oficio de escribir con el lápiz, con el micrófono o con la cámara.
2Escribir, se trata del mismo discurso teórico. Se trata de escribir. Escribir es pensar. Sin escribir, el pensamiento se diluye, se distrae, no se centra. No hay reflexión. No hay análisis.
3Escribir es la representación gráfica del pensamiento. Es la construcción teórica del discurso individual, personal e intransferible.
4Se escribe desde un idioma, desde una experiencia, desde una verdad, desde una lengua, desde una cultura. “Se escribe —decía María Zambrano— como una defensa de la soledad, para compartir esa soledad, para aislar el miedo”. María decía que hablar es el ejercicio espontáneo del pensamiento, escribir es retener las palabras.
5El lenguaje tiene que ver con el habla, la lengua pero también con el silencio o con los silencios. El lenguaje es el conjunto de todo ello: es tu cultura, es tu herencia, es tu barrio, es tu formación… pero, también es tu estilo. El lenguaje eres tú. Tus gestos y tu habla, tus prejuicios y tus conocimientos. Tus ideales y tu velocidad, tu tono y tu radiografía expresiva del alma.
6Hablar es una tiranía, escribir es un ejercicio de libertad. No se escribe desde la verdad, ese es un ejercicio de vanidad vacuo, vacío, inocuo. Se escribe desde el secreto, desde el misterio, desde la intimidad. No se revelan verdades ni realidades, se participa de un pensamiento y el autor demandará fidelidad. Fidelidad a su secreto, a sus palabras, a su texto, a su revelación. Fidelidad a aquello que ha pedido ser sacado del secreto.
1 - La crítica
7Los estudiosos de la teoría del análisis dividen y parcelan dependiendo del objeto o del sujeto estudiado: literatura, arte, cine e incluso deporte. Sin embargo, la crítica exclusivamente tiene tres ejes sobre el que vehicula el lenguaje: la obra, el lenguaje y el autor. No es primordial ni esencial distinguir el soporte de la obra, el análisis es el mismo para analizar los esquemas expresivos de un partido de fútbol que para ayudar a la cinefilia a transitar por los géneros cinematográficos. Ya, ya sé que para algunos sacerdotes de la liturgia esto es un disparate y que un esquema deportivo no merece el atributo de investigación y estudio, pero se engañan. Un poema de Paul Verlaine puede contener tanta belleza como la expresión de once señores sobre el césped que para ganar a los otros once no sólo deben ponerse de acuerdo, tienen también que buscar la belleza que llevan dentro y que quizás cien mil espectadores, demandan en riguroso directo. Una final del campeonato de fútbol entre dos esquemas distintos de juego puede contener tantas opciones diferentes como “El caballo de Turín” (2011) de Bèla Tarr.
2 - Poesía
8Es diferente escribir poesía que prosa, la poesía es un canto íntimo de palabras, verdades íntimas empapadas de música. Los secretos en la poesía están en la emoción de la nada, del vacío, de la música… palabras que te golpean, que te revelan. El universo poético es un lenguaje entre la música, las palabras y la emoción. La verdad poética va más allá que la verdad literaria. No son argumentos, son revelaciones. Para analizar un lenguaje cinematográfico de Abbas Kiarostami, Carlos Reygadas o Hou Hsiao-Hsien el cronista que se enfrenta a la narrativa persa, mexicana y taiwanesa debe sensibilizarse con el verso literario y el verso cinematográfico. Cualquier acercamiento a las obras de estos autores sin impregnarse de la pintura, la fotografía y las metáforas que dibuja una cámara Alexa será una laguna que impedirá al cronista —y de rebote al lector, oyente, espectador— transmitir el secreto, el misterio de esa obra.
3 - Narrativa
9Escribir ficción es posiblemente la escritura más libre de la literatura, no tiene filtros, ni redes, ni contratos. Se apoya en el conocimiento del lenguaje, en la creatividad infinita del autor y en el afán de que los sueños sean posibles. El conjunto de una novela es la vida: descripciones, argumentos, personajes, atmósferas. Presente, volver al pasado, soñar con el futuro. Esto es lo que pasa con el cine, la ficción puede interpretar mejor la historia que el cine estricto documental y desde que los géneros se cruzan y los autores deciden en el ejercicio de su libertad ser infieles a normas y credos se multiplica la libertad de creación y el analista no debe usar el bisturí para interpretar lo que ve en la pantalla, debe dejarse arrastrar por el vicio de un lenguaje sin reglas, sin normas. Nadar en un aparente caos en el que sacerdotes como Làzló Nemes transmiten la humildad del relato, usando herramientas de la ficción y recursos del cine vérité sin explicaciones académicas, sin virtuosismos melancólicos del aula. Únicamente la honradez hacia el espectador, sin trampas, sin trucos de cancha vieja.
4 - Ensayo
- 2 lostalé, Javier, La rosa inclinada, Madrid, CALAMBUR poesía 35, 2002.
10“Se escribe para certificar nuestro desmentido”, relata el poeta madrileño Javier Lostalé, alumno directo de Vicente Alexandre y autor del poemario sublime titulado, La rosa inclinada2. Todos tenemos una opinión y un pensamiento, pero la mayoría repetimos lo que ya otros han dicho. Un ensayo debe aportar una vía nueva, distinta y, sobre todo, un ensayo debe ser como una bomba que explota encima de la mesa. Debe conocer el ensayista todas las teorías o todos los argumentos que se hayan escrito sobre la obra que está escribiendo y aportar la suya propia. El ensayo tiene que ver más con el periodismo que con la literatura, más con la investigación que con la revelación. La independencia por delante de la libertad, aunque es totalmente estúpido pensar que puede construirse la independencia sin libertad. La ciencia, el estudio, la investigación, el saber académico y universitario pasa por la independencia y la libertad y una crítica, análisis o estudio de una obra queda relegado a la cobardía, al vasallaje o a la propaganda si no va de la mano de estos dos principios imprescindibles para el ejercicio del periodismo y en misma proporción para el estudio.
11Escribir con el lápiz (el ordenador, la máquina de escribir…) es un ejercicio donde se muestra el conocimiento del lenguaje del autor, la arquitectura de su lenguaje escrito, los géneros por los que circula y, también conviene no olvidar, quien apuesta por mostrar su lenguaje escrito o filmado (la propiedad del lenguaje, la editorial, la productora cinematográfica). Es curioso, malditamente curioso que la propiedad de un pensamiento esté más en la maquinaria del dinero, del negocio que en el creador intelectual de la obra. Son cosas del sistema, perversiones de los amos del norte, de los que saben más de intereses, cuentas corrientes y transacciones que de lenguajes y sus metáforas.
5 - El Micrófono
12Al titular este apartado como ‘el micrófono’ no significa que vaya a dedicar el siguiente texto al aparato radiofónico. Escribir para la radio, algo muy diferente que hacerlo para construir un texto para una novela o para un periódico, revista.
13Hacer radio, una frase muy profesional, muy en boca de los radiofonistas. Pero, ¿qué significa escribir para las ondas?, ¿es un lenguaje?, ¿se escribe o se habla en la radio?
14Al utilizar un soporte como el micrófono abrimos un universo tan hermoso y tan potente como es el del sonido. Recordemos que el sonido es el motor de la creación de las imágenes muchos antes de que una mirada o una cámara lo registre, lo capte.
15No sólo en la radio se habla, se escribe pensando en las ondas, en el aire, en una energía de comunicación que va más allá de un libro, de una habitación, de una ciudad, de un país. Vuelan las palabras, pero también la música, los sonidos… Nace un lenguaje nuevo, distinto en el que tienes que construir los ambientes, los paisajes, la atmósfera sonora.
16Se escribe, se escribe y mucho en la radio. Donde menos se escribe es en los magacines radiofónicos y esa radio de entretenimiento que es la expresión más vacía del lenguaje radiofónico. Se escribe en los informativos porque no olvidemos que escribir en la radio no sólo es para un habla radiofónica, se escribe —como en el cine— para que esa herramienta —el guion— sirva también de guía para los diferentes agentes de la comunicación radiofónica: realizadores, locutores, productores, etc.
17Escribir para la radio tiene su máxima expresión en la ficción sonora que es quien explota al máximo los recursos del lenguaje en la radio.
18Escribir para la radio es planificar pensando en el sonido, en el viento, en el susurro de la lluvia, en el ruido del tráfico, en una música que se incruste en el lenguaje, en ese blues, rock, en esa trompeta que describe la soledad de una ciudad nocturna. Escribir para la radio es pensar en las voces de locutores y personajes. Escribir para la radio es inventar conexiones por todo el mundo. Escribir para la radio es sorprender y atacar el instante. Banda sonora, indicativos, sonidos de la mesa de un restaurante, distintos idiomas, traducciones y el triple salto mortal y sin red: el directo. La radio es una relación directa entre el lenguaje hablado y el escrito. Conjuga la espontaneidad de la conversación, del habla improvisado y espontáneo con el análisis del texto escrito pero además no se limita al idioma, al habla formal… se amplía a la comunicación infinita del sonido que como dijimos, la imagen se construye a partir de las palabras. Cuando uno escucha la lluvia, cuando a uno le cuentan que las tropas han entrado en Kabul, cuando hablan de un accidente en la selva amazónica… cada uno de los oyentes y escuchantes de ese puñado de crónicas han resuelto su propia imagen sobre esa tarde de lluvia, esa ciudad de Afganistán o ese avión siniestrado entre los árboles que brotan a orillas del río más caudaloso del planeta.
6 - La cámara
- 3 herzog, Werner, La cueva de los sueños olvidados, Creative Differences, 5 de marzo del 2012, Docume (...)
19El lenguaje se construye desde un lenguaje tan reciente como es el cine y tan antiguo como es la imagen. Al ser humano le ha costado diez mil años elaborar un lenguaje con el que comunicarse y otros diez mil años antes construir fisiológicamente los aparatos fonéticos que pudieran elaborar los sonidos. Antes de esos aparatos, antes de la palabra, los seres humanos debieron bajar de los árboles, convertirse en bípedos, refugiarse en cuevas y, como nos mostraría Werner Herzog en La cueva de los sueños olvidados (2010)3 representar sus actos en las paredes, incluso inventaron hasta el movimiento, incluso, supieron de las luces y las sombras, esencia pura y directa del cine. Relatar con imágenes es construir un puzzle cuyas piezas están en un constante movimiento, es recrear la distancia de la cámara, es medir el tiempo y calcular la velocidad. Es, sobre todo, tener la certeza que toda la maquinaria fílmica y el proyecto literario y escrito descansa sobre el principio de la representación. El cine es la representación a través de las imágenes que capta una cámara que tiene enorme sensibilidad por la luz y por la verdad. La vida, sabemos, que es otra cosa muy diferente pero si el cine, como el arte en general, tiene posibilidad para trascender es cuando se acerca a la vida.
20Dicen que el cine es un lenguaje joven porque los hermanos Lumière y Georges Méliès, prácticamente, son de antes de ayer pero el cine viene de muy lejos, las imágenes en movimiento, las luces y las sombras, los espejos y las siluetas sobre el agua de los ríos están desde siempre con el ser humano. Mirar es imaginar, mirar no es sólo ver porque mirar es opinar, es desear comunicarse, es tomar partido, es manifestar un recuerdo desde la memoria y desde las ganas de contarlo. Antes, mucho antes que se utilizara el cine para entretener, ya el ser humano usaba las imágenes para representar, para tomar partido, para relatar. El lenguaje del cine no es tan joven como se pretende, como algunos se empeñan en decir.
21El cine y su lenguaje bebe de todas las artes, de la poesía especialmente porque sin los versos no hay música, no hay verdad, no hay ritmo, no hay relato. De la dramaturgia, de la escena, del teatro recoge la interpretación y la representación y el recogimiento con el espectador que sabe que tiene como intermediario a la cámara, y al montaje que es definitivamente quien escribe sobre la pantalla. Pero el cine sigue sumando y aprende visceralmente de los movimientos de la danza, de la memoria de la historia, de los cuentos de la literatura y hasta de las emociones que proporciona la música.
22Probablemente, la fascinación que el espectador siente por la pantalla venga de tiempos remotos cuando en la noche, quizás al fondo de las cuevas, alguien encendía un fuego y se construía la luz, la magia y la poética de la representación.
23No, el cine no es de ayer. Es un lenguaje que brota con las emociones eternas y si ayer el canto y la rima era exclusividad de las palabras, hoy, no es así. Con la cámara, Carlos Reygadas, Abbas Kiarostami, Hong Sang-Soo, Víctor Erice o Bèla Tarr —por exponer tan sólo unos casos, a los que añadiría la última promesa del cine chino, Gu Xiaogang— escriben poesía pura desde el lenguaje pincelado por la cámara y conducido por la edición. Ambos oficios no pueden activarlos sin el corazón, latido nada subliminal de la capacidad creativa del ser humano sea con las palabras, con los sonidos o con la imagen.
7 - ¿A quién sirve la crítica cinematográfica?
24La crítica cinematográfica no es diferente a la literaria, artística o deportiva. Es activar una opinión sobre el resultado creativo de los otros. Es un ejercicio intelectual, en manos de los ciudadanos que expresan en libertad y bajo parámetros de independencia su pensamiento. Quizás estas dos palabras son las que justifican y definen las opiniones, que deben ser expresadas desde la libertad y la independencia, y son principios que deberían tener el mismo valor que el juramento hipocrático ya que la salud mental pasa por ahí. Por enunciar un pensamiento completamente libre; de lo contrario, estaremos hablando de publicidad, propaganda y mercado.
25Construir una crítica cinematográfica es elevar la opinión del instante, desde la intuición y desde el efecto que nos produce haber visto una obra sobre la pantalla, a la reflexión, al análisis, al pensamiento e incluso a la investigación. En sí misma, la crítica cinematográfica puede aspirar a independizarse, incluso, de la propia obra analizada y reinventarse en un ensayo académico que si empezó por la opinión puede finalizar en una respuesta y una oratoria sobre el discurso cinematográfico.
26Preguntarse sobre la utilidad de la crítica literaria, periodística o artística es una cuestión teórica que podría caber esa misma pregunta sobre la propia existencia del ser humano (El caballo de Turín, última obra del maestro húngaro Bèla Tarr en diálogo abierto con Friedrich Nietzsche), “¿es suficiente con sobrevivir?”. ¿Para qué vale un poema de Lord Byron, de Jorge Luis Borges o del propio Vicente Alexandre? Un poema puede salvarte una vida y una película puede rescatarte de varias. Exactamente igual puede decirse de un pensamiento o de un ensayo filosófico de Slavo Zizek, todo es opinión.
27La belleza es relativa y radica en la mirada del espectador. Salvador Dalí decía que el mejor cine es el que se ve con los ojos cerrados y una película, argumentaba tanto Raúl Ruiz como Guillermo Cabrera Infante, te lleva a otra película y esta otra, a otra. Y este es el valor de la opinión, del argumento, del análisis, de la crítica. No es otro que el pensamiento, aquello que diferencia y se identifica con la razón, conocer tus emociones y poder disfrutar del cine de Bergman, de Eisenstein, de Visconti, de Naruse, de Anguelopoulos, de Tarkovski, de Von Trier, de Buñuel, de Erice, de Reygadas, de Mizoguchi, de Imamura, de Resnais, de Godard, de Kiarostami, de Kawase, de Mambety…
28Ellos, ellas escriben con lápiz, construyen el sonido desde el sonido y se desmiente con el montaje.
29El cine y su análisis es una de las actividades más hermosas del ser humano.
30Madrid, 8 de mayo de 2020.
Notes
2 lostalé, Javier, La rosa inclinada, Madrid, CALAMBUR poesía 35, 2002.
3 herzog, Werner, La cueva de los sueños olvidados, Creative Differences, 5 de marzo del 2012, Documental/Historia 1h 35m.
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Référence électronique
Javier Tolentino, « Lápiz, micrófono, cámara », Iberic@l [En ligne], 21 | 2022, mis en ligne le 01 juin 2022, consulté le 17 août 2026. URL : http://journals.openedition.org/iberical/668 ; DOI : https://doi.org/10.4000/iberical.668
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