- 1 “Secretary Kissinger’s bilateral meeting with Argentine Foreign Minister Vignes”, [México, 22/02/19 (...)
1Al margen de una cumbre celebrada en Ciudad de México el 22 de febrero de 1974, Henry Kissinger, entonces secretario de Estado estadounidense y consejero de seguridad de Richard Nixon, conversa con su homólogo argentino. Cuando la conversación gira hacia Argentina, la transcripción desclasificada del intercambio indica que Kissinger tiene a Juan Domingo Perón en la más alta estima: es un “hombre interesante” e incluso “notable”, en tanto en cuanto, pese al golpe de Estado orquestado en su contra en 1955 –que había contado con el beneplácito de Washington– y pese a dieciocho años de exilio y proscripción de su partido, es “el único hombre capaz de gobernar su país1”.
- 2 “Industrial terrorism. Guerrilla warfare on factory floor” [American Embassy Buenos Aires to Depart (...)
2Al regresar al poder en 1973, el peronismo promete a los y las argentinas restablecer la concordia nacional, pero también asegura a quien quiera escucharlo que sabrá restaurar un orden social y político seriamente deteriorado desde 1969 por una serie de levantamientos en el interior y por una peligrosa conflictividad fabril que no podía prolongarse. Pese a todos sus esfuerzos, el peronismo en el poder se revelará incapaz de estabilizar la situación. El problema no son únicamente las operaciones de las organizaciones político-militares de izquierda, sino sobre todo lo que, desde los escaños del Parlamento hasta los despachos de los directorios de las grandes empresas, pasando por la embajada estadounidense en Buenos Aires, se denomina la “guerrilla industrial”: esa tendencia a la insubordinación obrera que cuestiona no solo el orden sistémico, sino también a los tutores tradicionales de la clase trabajadora: el peronismo y sus estructuras sindicales2.
3Entonces, el único camino frente al peligro de la lucha de clases “desde abajo” consiste en contrarrestarla, de manera decidida y “desde arriba”, siguiendo los modelos de los golpes de Estado llevados a cabo en la región en los años anteriores: en Bolivia en agosto de 1971, o en Uruguay y Chile en junio y septiembre de 1973. En Argentina, eso ocurrirá finalmente el 24 de marzo de 1976, hace cincuenta años.
4Hoy, la lectura del pasado y los usos y abusos de la Historia se han convertido en una cuestión clave en la “batalla cultural” (Laje, A., 2022) que el gobierno de extrema derecha encabezado por Javier Milei pretende librar contra quienes señala como responsables del declive no solo de Argentina, sino del mundo actual en general: la izquierda, el “wokismo”, los feminismos, quienes buscan combatir el cambio climático (Stefanoni, P., 2024) y, por supuesto, el movimiento obrero organizado, objetivo de la “reforma laboral” que el actual gobierno pretende aprobar para el inicio del período parlamentario de 2026 (Thomas, J. B., 2025).
5Este dossier “Miradas” opta por analizar este “campo de batalla” (Traverso, E., 2011) desde los talleres, oficinas, fábricas y empresas, esos lugares donde el trabajo se organiza y se autoorganiza en los años setenta y frente a los cuales el capital se endurece y termina optando por la vía del golpe de Estado. Martín Mangiantini ofrece un panorama general de este ascenso social y político entre 1969 y 1976. Andrea Andújar y Juliana Torres cartografían las luchas obreras y las experiencias de trabajadoras y empleadas durante este ciclo. A partir del caso emblemático de Córdoba y de sus fábricas automotrices. Carlos Mignon traza el retrato conflictivo de la planta Renault de Santa Isabel, la “Billancourt de Argentina”. En el terreno empresarial, precisamente, Victoria Basualdo analiza los vínculos y complicidades entre el mundo patronal y los militares, así como la batalla historiográfica y judicial para que sean reconocidos. Finalmente, en conclusión, Gabriel Piro Mittelman investiga las principales coordenadas del terreno minado en el que se desarrollan los debates sobre los cincuenta años del golpe de Estado y sobre la década de 1970, en un momento en que la extrema derecha pretende escribir una “memoria completa” del período.
6En el marco del seminario SETEnTAS, apoyado por el Institut des Amériques, así como de un coloquio internacional sobre estas mismas temáticas celebrado en el Campus Condorcet (París-Aubervilliers) los días 9 y 10 de febrero de 2026, hemos optado por no centrar exclusivamente la atención en el “después del 24 de marzo de 1976”, esa dictadura brutal responsable de crímenes contra la Humanidad, con el fin de comprender lo que se juega en los años anteriores y lo que, “desde abajo”, las clases populares, la juventud y la clase trabajadora reivindican y ponen en práctica en los años setenta: no solo un horizonte realmente democrático de existencia, sino también una transformación social a la altura de sus aspiraciones. A cincuenta años de un golpe de Estado que truncó de raíz esas esperanzas, en el contexto político particular que viven Argentina y muchos otros países de las Américas, este dossier quiere ser también una invitación a reflexionar y a recomenzar.