1El arte contemporáneo ha sido objeto de debate en múltiples esferas culturales, sociales y económicas debido a su capacidad para desafiar normas establecidas y generar reflexiones profundas. La exposición Don Quixote de Ai Weiwei, presentada en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), España, entre noviembre de 2024 y mayo de 2025, representa un ejemplo significativo de cómo el arte puede actuar como un catalizador para el cambio social y cultural. Este estudio tiene como objetivo analizar el impacto de esta exposición desde múltiples perspectivas: la experiencia del visitante, el valor percibido, la fidelización y el impacto económico generado en la ciudad de León.
2La exposición Don Quixote no solo celebra la obra literaria de Miguel de Cervantes, sino que también explora temas universales como la libertad, la resistencia y la humanidad, a través de la lente crítica y provocadora de Ai Weiwei, artista, arquitecto, activista y disidente chino nacido en 1957 en Pekín. Es conocido internacionalmente por su obra artística conceptual, su crítica abierta al gobierno chino y su defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión y la transparencia política.
3Así, esta combinación de arte, historia y mensaje ético plantea dos preguntas fundamentales sobre el papel del arte contemporáneo en la sociedad moderna. ¿Cómo perciben las personas este tipo de exposiciones a realizar su visita? ¿Qué impacto tienen en términos de satisfacción, recomendación y desarrollo económico local?
4Este artículo se basa en un estudio exhaustivo realizado durante el período de la exposición, en el que participaron 1.839 personas encuestadas (Rueda López et al. 2025). Los resultados revelan patrones interesantes en cuanto a la composición demográfica del público, sus motivaciones para visitar el museo y su percepción general de la experiencia. Además, el estudio destaca la importancia de integrar tecnologías interactivas y narrativas emocionales para crear conexiones más profundas con los visitantes. Este trabajo contribuye al campo de la gestión cultural al proporcionar un modelo replicable para evaluar el impacto de exposiciones similares en otros museos y espacios culturales ya que explorar aspectos tanto cualitativos como cuantitativos.
5Históricamente, los museos han sido reconocidos como custodios de la cultura y el arte, desempeñando roles fundamentales en la preservación del patrimonio cultural y artístico y educación de la sociedad. Sin embargo, en tiempos recientes, estas instituciones han ampliado sus funciones más allá de la mera conservación y exhibición de colecciones. En la actualidad, los museos fomentan la participación comunitaria, promueven el diálogo intercultural y actúan como plataformas para el debate sobre temas sociales urgentes, como la justicia social o la sostenibilidad medioambiental (Ayala et al. 2021; Hernández Hernández 2023).
6En una sociedad multicultural, los museos asumen un compromiso con la inclusividad, convirtiéndose en espacios seguros donde diferentes grupos pueden interactuar y compartir perspectivas. Este enfoque va más allá de la exposición de artefactos; incluye iniciativas educativas que democratizan el acceso al arte y aseguran que todos los sectores de la población puedan beneficiarse de estas experiencias culturales. Para González-Herrera et al. (2023), los museos son instituciones clave para mitigar disparidades sociales y fomentar una mayor apreciación cultural.
7Además, los museos de arte contemporáneo desempeñan un papel crucial en la construcción, consolidación y transmisión de valores, también en la configuración de la opinión pública. Sus exposiciones no solo preservan objetos históricos, sino que también generan memoria colectiva y promueven reflexiones críticas sobre temas actuales. Por ejemplo, las exposiciones pueden abordar cuestiones como la identidad, la globalización y los desafíos ambientales, invitando al público a participar activamente en el discurso cultural.
8El concepto de valor público es central para entender cómo los museos crean impacto más allá de las métricas convencionales de asistencia e ingresos. Vakharia y Poole (2023) destacan la importancia de optimizar el desempeño organizativo de los museos mediante la implementación de prácticas de gestión del conocimiento y la generación de un valor compartido con la comunidad. Esto implica integrar las operaciones museales con las necesidades y expectativas locales, fomentando una sinergia entre el museo y su entorno social.
9Para lograr este objetivo, los museos deben adoptar metodologías participativas que involucren a públicos diferentes. Šveb Dragija y Jelincic (2022) argumentan que las experiencias meticulosamente diseñadas, como visitas guiadas o actividades interactivas, pueden mejorar significativamente la comprensión del arte contemporáneo. Estas iniciativas no solo permiten una mayor implicación con las colecciones, sino que también proporcionan contextos, conocimientos y perspectivas únicas que facilitan una inmersión profunda en el arte, la historia y la cultura.
10Los museos también tienen un impacto económico significativo, tanto directo como indirecto. La inversión en estas instituciones genera retornos económicos considerables, con ratios de rentabilidad que oscilan entre uno y tres euros por cada euro invertido museos (Greffe 2011; Guggenheim Bilbao 2012; Llop y Arauzo-Carod 2012; Rausell-Köster et al. 2013; Parga Dans y Alonso González 2018; EY 2021). Gorman (2019) y Rausell-Köster, Marco Serrano, y Montagut Marqués (2011-2012) destacan cómo los museos impulsan economías locales al atraer a turistas, lo que beneficia a empresas locales y mejora el panorama socioeconómico general. Un ejemplo emblemático es el “efecto Bilbao”, asociado al Museo Guggenheim Bilbao, que catalizó la regeneración urbana y aumentó el turismo internacional (Lorente 2024).
11Además, los museos facilitan patrones de gasto que crean oportunidades económicas. Festivales y eventos organizados por estas instituciones atraen grandes multitudes, lo que se traduce en una mayor actividad económica para comerciantes y proveedores de servicios locales. Ganga et al. (2025) subrayan la relación sinérgica entre las instituciones culturales y el desarrollo económico local, proponiendo que una programación cultural exitosa puede mejorar el bienestar de la comunidad a través del estímulo económico.
12El MUSAC es un ejemplo destacado de cómo un museo puede combinar funciones culturales, educativas y económicas. Inaugurado en 2005, el MUSAC fue concebido como un “museo-laboratorio” dedicado al arte contemporáneo, coleccionando obras desde la caída del Muro de Berlín (1989) y promoviendo prácticas artísticas emergentes. Su arquitectura, diseñada por Mansilla + Tuñón Arquitectos, fue reconocida con el Premio Mies van der Rohe en 2007 (Gray 2007), destacándose por su integración armónica con el entorno urbano (Massad y Guerrero Yeste 2005).
13El MUSAC implementa una programación ambiciosa que incluye exposiciones temporales, actividades educativas, talleres y conferencias. Estas iniciativas buscan democratizar el acceso al arte contemporáneo y fomentar la participación activa de la ciudadanía. Además, el museo establece colaboraciones periódicas con instituciones culturales, universidades y centros de investigación, consolidando su función como un espacio de intercambio intelectual y creativo.
14Desde una perspectiva económica y social, el MUSAC ha revitalizado la región de Castilla y León en general y la ciudad de León en particular, atrayendo a personas interesadas por el arte contemporáneo y generando impactos económicos directos e indirectos en sectores como el comercio, la hostelería y el transporte. Su presencia también ejerce una función mediadora entre lo tradicional y lo innovador, reforzando su papel como agente catalizador de la transformación social, cultural y económica.
15La exposición Don Quixote del artista chino Ai Weiwei constituye una de las iniciativas expositivas más ambiciosas del artista. La muestra incluye más de cuarenta obras, entre instalaciones, vídeos y cuadros realizados con ladrillos de juguete, explorando temas como la vida, la muerte, la identidad cultural, el activismo político o la crisis humanitaria global.
16El título de la exposición alude a la infancia del artista en los desiertos de Xinjiang (China), donde un ejemplar ilustrado de Don Quijote despertó su imaginación y le permitió acceder a un sistema de pensamiento distinto al materialismo dialéctico en el que creció. La simbología de Don Quijote, quien lucha idealistamente contra molinos de viento, refleja las batallas perdidas por aquellos que desafían estructuras de poder establecidas, desafíos que Ai Weiwei utiliza para explorar sus propias experiencias de conflicto político y de defensa de los derechos humanos.
17La exposición no solo resalta la dimensión estética y conceptual de la obra de Ai Weiwei, sino que también pone de manifiesto su relevancia sociopolítica actual. Al adoptar el espíritu quijotesco de luchar contra sistemas opresivos, Ai Weiwei reafirma su posición como uno de los artistas contemporáneos más influyentes y comprometidos del siglo XXI.
18El objetivo general del estudio es analizar sistemáticamente los efectos multidimensionales generados por la exposición Don Quixote de Ai Weiwei, tanto en el ámbito socio-cultural como en el tejido económico. Este análisis busca validar la contribución real de la exposición más allá de lo artístico, optimizar futuras decisiones curatoriales y de gestión, y demostrar el valor público de la inversión institucional.
19El estudio se realizó mediante un cuestionario diseñado específicamente para evaluar diversas variables relacionadas con la experiencia del visitante, la satisfacción, la fidelización y el impacto económico. El cuestionario incluyó preguntas cerradas, escalas de valoración tipo Likert (convertidas a una escala de 1 a 10 para facilitar la interpretación) y preguntas abiertas para capturar respuestas cualitativas.
20La recopilación de datos se llevó a cabo entre el 5 de febrero y el 18 de mayo de 2025, utilizando un procedimiento autoadministrado. A cada persona que adquirió una entrada en la taquilla del museo se le proporcionó un código QR que permitía acceder al cuestionario en línea. Se garantizó la anonimidad de los participantes y se cumplió con todas las normativas éticas y legales aplicables, incluidas las del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). El tamaño muestral final fue de 1.839 respuestas válidas.
21La exposición logró atraer a un público heterogéneo, con una representación más elevada entre las mujeres y con una fuerte presencia de personas con estudios universitarios, aunque también consiguió trascender barreras sociales y educativas, atrayendo a visitantes de diversos niveles formativos. El 40% de las 100.442 personas que asistieron a la exposición residían en el municipio de León, según los datos de público de la exposición recogidos por el museo, lo que demuestra un sólido vínculo con la ciudad, mientras que el 60% procedía de otras partes de España, consolidando al MUSAC como un destino cultural de alcance regional y nacional.
22La exposición Don Quixote generó un impacto cultural significativo, evidenciado tanto por la alta satisfacción del público como por la amplia cobertura mediática recibida. Según los datos recogidos, la valoración global de la visita al MUSAC alcanzó una puntuación de 9,10 sobre 10, mientras que la satisfacción específica con la exposición fue aún mayor: 9,47. Estos resultados reflejan que la experiencia superó ampliamente las expectativas del público, consolidando al MUSAC como un referente cultural de calidad.
23Uno de los aspectos más destacados fue la temática de la exposición, valorada con 9,40 puntos, y el interés que despertó, con una puntuación de 9,56. Esto indica que la propuesta artística logró conectar con el público tanto intelectual como emocionalmente. Además, elementos como la comodidad del recorrido (9,07), la variedad de obras (9,03) y la posibilidad de adquirir una nueva experiencia (9,01) fueron altamente valorados. En el ámbito educativo, los visitantes reconocieron haber incrementado sus conocimientos sobre arte contemporáneo (8,81) y haber aprendido de forma significativa durante la visita (9,11). Asimismo, la exposición generó una fuerte carga emocional, con un 8,87 en la afirmación «la exposición me ha emocionado», y una clara satisfacción de la curiosidad personal (9,13).
24El análisis por género reveló diferencias notables: las mujeres mostraron los niveles más altos de satisfacción (9,23 en la valoración global y 9,59 en la experiencia con la exposición), seguidas por los hombres (8,91 y 9,31, respectivamente). Las personas no binarias, aunque también satisfechas, obtuvieron las puntuaciones más bajas (8,40 y 8,84), especialmente en aspectos como la facilidad para entender el recorrido (7,86) o la intención de recomendar el museo (8,57). Estos datos sugieren que ciertos elementos de la experiencia museística podrían no estar plenamente adaptados a todas las identidades de género, lo que plantea la necesidad de políticas inclusivas en señalética, diseño expositivo, programas educativos y otros discursos artísticos y curatoriales.
25Por edades, se observó una tendencia ascendente: las generaciones más adultas valoraron más positivamente la experiencia. La generación baby boomers obtuvo la puntuación más alta (9,19 en satisfacción global y 9,47 en temática), seguida por la generación X (9,14), los millennials (9,07) y la generación Z (8,74). Este último grupo, aunque satisfecho, mostró mayores dificultades para comprender el recorrido (7,81) y una menor conexión emocional (7,84). Estos hallazgos indican que, si bien la exposición fue exitosa en todos los segmentos, podría beneficiarse de estrategias específicas para atraer y conectar con audiencias jóvenes, como el uso de tecnologías interactivas o de narrativas más accesibles.
26En cuanto a la fidelización, los resultados son igualmente sobresalientes. El 94,3 % de los visitantes consideró acertada su decisión de asistir, y un 94,1 % afirmó que recomendaría la visita. Además, un 92,9 % expresó su intención de regresar al MUSAC. Estos indicadores reflejan no solo una experiencia positiva, sino también un alto nivel de compromiso y lealtad hacia el museo. Nuevamente, las mujeres lideran en todos los ítems de fidelización, mientras que la generación Z muestra el menor compromiso, especialmente en la intención de volver.
27Por otro lado, en cuanto a los comentarios de las personas encuestadas destacan términos positivos como “emocionante”, “educativa”, “inspiradora”, “original” y “enriquecedora”, que describen una experiencia multifacética, tanto emocional como intelectual. También se mencionan aspectos críticos, como “confusa” o “aburrida”, aunque de forma minoritaria, lo que sugiere que el arte conceptual de Ai Weiwei no fue accesible para todos. Además, palabras como “desgarradora” o “perturbadora” reflejan la intensidad emocional de obras que abordan temas como los derechos humanos o las crisis migratorias, reforzando el rol activista del artista.
28En conjunto, la exposición Don Quixote logró un impacto cultural profundo y diverso. Combinó satisfacción, aprendizaje, emoción y compromiso social, atrayendo a públicos de distintas edades y géneros, aunque con matices que invitan a una mayor inclusión. Su éxito no solo se mide en cifras, sino en la capacidad de generar reflexión, inspiración y deseo de retorno, consolidando al MUSAC como un espacio cultural dinámico, relevante y comprometido con los grandes debates contemporáneos.
29La exposición Don Quixote generó un impacto económico total de 33,22 millones de euros, con un retorno de 19,02 euros por cada euro invertido. Este resultado subraya la eficiencia de la inversión pública en cultura, especialmente relevante en una provincia como León, afectada por desafíos demográficos.
30El impacto se desglosa en 13,1 millones de euros directos (39,66% del total) y 20,1 millones de euros indirectos (60,34%). El motor principal fue el turismo: de los 78.680 visitantes totales que adquirieron una entrada en la taquilla del museo, 42.205 eran no residentes en la ciudad de León (53,67%), siendo su gasto medio diario de 99,92 euros durante una estancia promedio de 2,9 días, lo que generó 12,22 millones de euros en gasto turístico directo. Este perfil corresponde mayoritariamente a personas con estudios superiores, rentas medias-altas y procedentes de otras zonas de España, con una clara predominancia femenina (58,49%) y una mayor representación de la Generación X (44,17%).
31El impacto indirecto se calculó aplicando multiplicadores sectoriales (1,78 para gastos del museo y 1,5 para turismo) a partir de la Matriz Input-Output de Castilla y León. Destaca que el turismo aportó el 92,03% del impacto económico total, impulsando sectores como la hostelería, el comercio o el transporte.
32En conjunto, la exposición demuestra que el arte contemporáneo, bien articulado con estrategias turísticas, puede actuar como un potente vector de desarrollo económico local, generando empleo, dinamizando la economía regional y reforzando la identidad cultural, todo ello con una alta rentabilidad social y financiera.
33La exposición Don Quixote de Ai Weiwei en el MUSAC cumplió con las expectativas del público, ofreciendo una experiencia integral que combinó elementos educativos, emocionales y estéticos. La obtención de una puntuación cercana a 10 en satisfacción global evidencia que el museo ha sabido optimizar el potencial de la obra de Ai Weiwei, consolidándose como un espacio cultural relevante y valorado por su audiencia. Este éxito se debe, en gran parte, a la capacidad del museo para equilibrar entretenimiento y educación, generando experiencias memorables que tienen un impacto significativo en el público.
34Una de las conclusiones fundamentales del estudio es la relevancia de la conexión emocional en la experiencia del visitante. La frase «visitar el MUSAC me ha emocionado» obtuvo una calificación de 8,51, lo que subraya la capacidad de Ai Weiwei para transmitir mensajes universales con una fuerte carga ética. Este fenómeno no solo trasciende la mera contemplación visual, sino que también genera reflexiones personales y sentimientos profundos en el público. Esta capacidad para conectar emocionalmente con los visitantes es un factor clave para el éxito de cualquier exposición cultural.
35El informe (Rueda López et al. 2025) proporciona una serie de recomendaciones destinadas a optimizar la gestión del MUSAC y futuras exposiciones. En primer lugar, se subraya la importancia de continuar invirtiendo en exposiciones que integren excelencia artística con relevancia social y política. Además, se sugiere implementar tecnologías interactivas y narrativas inmersivas para fortalecer la conexión con el público. Estos enfoques no solo mejoran la experiencia del visitante, sino que también aumentan la probabilidad de fidelización y recomendación.
36Desde una perspectiva económica, los resultados confirman que los eventos culturales pueden actuar como motores de desarrollo regional. La exposición Don Quixote atrajo a un número significativo de visitantes no residentes, quienes contribuyeron al desarrollo económico local a través de sus gastos. Este impacto económico subraya la importancia de los museos como espacios que no solo promueven la cultura, sino que también generan beneficios tangibles para sus comunidades.
37A pesar de los resultados positivos, el estudio también identifica algunas limitaciones. Por ejemplo, ciertos aspectos del diseño expositivo, como la facilidad para entender el sentido del recorrido, recibieron puntuaciones más bajas, lo que sugiere que hay margen para mejorar la accesibilidad y claridad del mensaje. Futuras investigaciones podrían explorar cómo optimizar estos aspectos para maximizar el impacto en el público.
38En conclusión, la exposición Don Quixote de Ai Weiwei en el MUSAC demostró ser un éxito tanto desde una perspectiva cultural como económica. Al abordar cuestiones universales con una fuerte carga ética, esta exposición no solo generó experiencias memorables, sino que también consolidó al MUSAC como un espacio cultural relevante en el contexto contemporáneo español.