Luces argentinas en París. El aporte de la pinacología a Francia en la conservación de su patrimonio
Résumés
Basé sur deux hommages (1934 et 1938) du Dr. Carlos Mainini à son ami le Dr. Fernando Pérez, et leurs chemins professionnels croisés, l’article explore le transfert classique de la compétence scientifique et la circulation des connaissances de l'Europe vers l'Argentine, mais aborde également la contribution de l'Argentine – beaucoup plus inhabituelle et rarement exposée – à la France. Cet échange transatlantique bidirectionnel révèle le sentiment d'un patrimoine commun qui doit être protégé sans distinction culturelle ni géographique, et d'une nouvelle science, la pinacologie.
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“¡Tal es la obra de Fernando Perez!
¡Merece bien de la Patria quien la exalta con tanta sabiduría, talento, abnegación y amor!”.
Mainini (1934)
- 1 Se respeta la ortografía del nombre Pérez (con acento) empleado en los artículos (español) que tra (...)
- 2 Mainini, Carlos, “La obra de Fernando Pérez y el Instituto Carlos Mainini del Louvre”, Boletín del (...)
- 3 Gotta, César, Buroni, José Raúl, Buzzi, Alfredo Eugenio, Otaño Sahores, Arturo y Sanguina Caballer (...)
- 4 Este artículo es continuación del publicado Péquignot, Amandine, “La pinacologie de Fernando Perez (...)
1El 25 octubre de 1934 en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, el Dr Carlos Mainini rindió homenaje al trabajo científico de su amigo Dr. Fernando Pérez1 en el Instituto Mainini del Louvre [Fig.1], como lo hará de nuevo durante una conferencia extraordinaria el 28 de octubre de 1938 en la Academia Nacional2. Dos lugares prestigiosos elegidos en la capital argentina, dos disciplinas (arte y ciencia) y dos comunidades (curadores y científicos) convocadas en un mismo mes: octubre que no fue una casualidad. Fue en este mismo mes, en pleno encanto del otoño de París, por iniciativa y voluntad de estos dos médicos argentinos que se inauguró el 14 de octubre de 1931 el primer laboratorio científico francés para estudiar las obras en el Museo de Louvre. El estudio de estos homenajes y de los caminos cruzados de estos dos médicos ilustra la transferencia de competencia científica y la circulación de conocimientos desde Europa a Argentina, pero permite también de poner a la luz la contribución de Argentina – mucha más rara vez expuesta y destacada – a Francia3. En un contexto médico y político argentino particular de las décadas de 1920 y 1930, veremos que este intercambio bidireccional transatlántico revela el sentimiento de un patrimonio común que debe protegerse sin distinción cultural y geográfica, y una nueva ciencia -la pinacología- ahora firmemente arraigada en las prácticas contemporáneas del patrimonio internacional, la de la ciencia de la conservación-restauración4.
Figura 1– Anuncio en Caras y Caretas (n°1885, 17-XI-1934) de la Conferencia del Dr. Carlos Mainini en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires (1934).
© Biblioteca Nacional de España
Carlos Mainini, un médico patrocinador
Desde una juventud marplatense a un médico porteño reconocido
- 5 Michans, Juan, “Académico Doctor Carlos Mainini”, Boletín de l’Academia Nacional de Medicina, 57, (...)
- 6 Expediente administrativo de Carlos Mainini, n° 36979, Archivos Universidad de Buenos Aires (UBA).
- 7 Uballes fue en su época una de las más grandes figuras médicas y universitarias. Fue Presidente de (...)
- 8 Mainini, Carlos, La Vallesia glabra (Cav.) Link, vulgarmente Llamada Ancoche: Estudio botánico, qu (...)
- 9 Caras y Caretas, 305, 6 de augusto, 1905, p. 32.
- 10 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas de Bs Aires, Dr. D. Eugenio Uballes, Buen (...)
- 11 Lemius, Jorge Daniel, Historia y crónica de la segunda cátedra de medicina interna – Primera parte (...)
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- 13 Esta experiencia lo llevó en 1926 a diseňar el “aparato de bolsillo para el neumotórax artificial” (...)
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- 15 Mainini, Carlos, “L’action du vaccin gonococcique sur les arthrites à gonocoques”, La Presse Médic (...)
2Hijo de Tulio Mainini y Teresa Gabaglia, Carlos Mainini nació el 19 de Agosto de 1879 en Gallarate, cercanías de la ciudad de Milán (Italia). Allí mismo, en aquella atmósfera finisecular, culta y refinada, cursó el gimnasio y el liceo5. Aún niño Carlos se mudó con su familia a Argentina, Mar del Plata, donde su padre tuvo un hotel familiar “El Confortable Hotel” abierto el 1° de diciembre de 1899. Gracias a los archivos de la Facultad de Medicina de Universidad de Buenos Aires (UBA)6, podemos reconstruir su trayectoria universitaria y profesional. Para su inscripción al curso preparatorio al estudio de medicina en la Facultad de Medicina (febrero de 1897), Carlos Mainini sometió al Dr. Leopoldo Montes de Oca, decano de la Facultad, su candidatura: un certificado de buena salud y de buena conducta, y sus resultados de estudios secundarios (1894-1896) para obtener el Bachillerato al Colegio nacional de La Plata. Las notas nos revelan sus dificultades con los idiomas castellano e inglés, pero un excelente nivel en francés, y su disposición por las materias científicas, la filosofía y las instrucciones cívicas y militares. En la Facultad, tuvo la fortuna de iniciar su aprendizaje al lado de maestros como los doctores Valentino De Grandis (fisiología y bacteriología), Silvio Dessy (bacteriología), César Milone (anatomía) y Héctor Baistrocchi (anatomía patológica). Bajo la dirección del Dr. Eufemio Uballes7, Mainini focalizó su tesis de doctorado sobre la planta Vallesia glabra (Cav.), conocida en América del Sur con el nombre de Ancoche, de la que realizó una investigación botánica y química, y un estudió farmacodinámico8. Aislando y estudiando la acción de su alcaloide (vallesina) sobre los animales, demostró su alto coeficiente tóxico que conduce a la parálisis de los centros nerviosos. El estudiante cumplió a la perfección su compromiso y se graduó en el año 1904 con Diploma de Honor y laureado con el Premio Facultad. Será una oportunidad para Mainini de aparecer por primera vez -y no la última- en la revista muy famosa “Caras y Caretas” (CyC) en la galería de 84 retratos fotográficos de los nuevos médicos9. En junio de 1905, se matriculó en la Cátedra de terapéutica y materia médica de Uballes. En noviembre de 1905, en la tradición del viaje de estudio a Europa, Mainini reveló su deseo de “perfeccionar [sus] estudios y [su] preparación téorico-práctico de materia médica, terapéutica y de clínica terapéutica, y cre[a] necesario de trasladar[se] a Europea para llevar a cabo tal proyecto en los laboratorios y clínicas de allá”10. Ocupando el puesto de Jefe de trabajos prácticos de terapéutico, solicitó un alivio de la Escuela de Medicina y una persona para reemplazarlo. Así libre del puesto, viajó para frecuentar los más prestigiosos clínicos europeos como Fernand Widal (París), Carlo Forlanini (Pavía) y Augusto Murri (Boloña). Después tres años de su experiencia europea, regresó al país poseedor de importantes conocimientos científicos y técnicos, y llegó a ser una autoridad en Tisiología. Tenía entonces títulos suficientes como para desempeñar el cargo de auxiliar y después jefe de la 2da Clínica médica (1907-1910) del Prof. Ignacio Allende. Allende no fue solamente médico y “expositor brillante, que enseñaba deleitando, con verbo rico en color y en imágenes”11, era también artista y poeta. La asistencia de este último influyó y enriqueció al joven Carlos. Al fin del año 1910, Mainini le escribió para informarle de su renuncia al puesto por motivos de salud12, que lo obligó a pasar una larga estadía en los sanatorios en las montañas de Suiza. Desde allí se encamino a Pavía, donde Forlanini dio a conocer en el año 1882, un procedimiento original para el tratamiento de ciertas formas anatomo-clinicas de la tuberculosis pulmonar, el llamado “neuromatorax artificial”13. Con esto, Forlanini trató personalmente al colega argentino que evolucionó muy favorablemente. Convencido por su propia experiencia como enfermo y por lo que veía en su entorno el paciente se convirtió en discípulo y amigo de su “salvador”14. En consecuencia, tomó la decisión de orientarse hacia la tisiología al lado de su maestro durante tres años: recuperó la salud y entre todo adquirió conocimientos invalorables en neumología. Antes de regresar a Buenos Aires, Mainini se detuvo nuevamente en París en la clínica de Widal, obviamente muy interesado en su investigación sobre las opsoninas15. En mayo de 1917 se reintegró a la Cátedra Allende y, el año siguiente, empezó a dar clases en el servicio de Clínica médica (Sala VII) en el Hospital Teodoro Álvarez. Como resultado de sus varios viajes de especialización a Europa, Mainini se convirtió en un actor importante en el campo de la medicina en Argentina, como lo demuestran sus numerosas publicaciones científicas y los puestos: Profesor Suplente de Clínica Médica (1920-1934), Profesor extraordinario de la misma materia (1935), Jefe de Servicio de Clínica Médica de los Hospitales Teodoro Álvarez (1917-1926), en el Hospital Alvear médico agregado de la Sala VII (desde 1917) y luego Jefe de Servicio de la Sala XI (desde 1926).
La tuberculosis, su batalla – El paludismo, el encuentro
- 16 Rossi, Lucia A., “Argentina: profilaxis social en la década de los veinte”, Revista de Historia de (...)
- 17 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Julio Iribarne. Buenos Aires, Octu (...)
- 18 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Dr. Daniel J. Cranwell. Buenos Air (...)
- 19 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Dr. Daniel J. Cranwell, Paris 1º N (...)
3A principios del siglo XX con el contexto urbano (ritmo de urbanización, desarrollo industrial, mejoras de los transportes y los servicios públicos), demográfico (crecimiento de la población con la llegada de inmigrantes europeos) y científico (ascendente positivismo, triunfo de la ciencia en América latina, profilaxis), la comunidad médica tuvo que enfrentar el flagelo de enfermedades (fiebre amarilla, paludismo y tuberculosis) que afectó a Europa, pero también a América Latina incluida Argentina16. En este periodo prosperaron muchos congresos científicos, entre ellos en medicina sobre las enfermedades contagiosas. Además, se fortalecieron los contactos entre los médicos a nivel nacional e internacional (sudamericanos y europeos). Por ejemplo, el caso de la Liga Latinoamericana contra la Tuberculosis (1901) que diera los primeros pasos de la Liga Argentina contra la Tuberculosis de la cual Mainini era un miembro activo. De hecho, viajó a Europa en diferentes ocasiones “con el objeto de acrecectar (sic) [su] caudal de conocimientos científicos, en beneficio de la enseñanza en general y particularmente para ver de cerca los últimos adelantos en tema de tuberculosis” en noviembre de 1922-abril de 192317 y en mayo-diciembre de 192518, para presentar varias comunicaciones en congresos en entre otros al Asociación de los Médicos de los Hospitales de París o el Congreso de Paludismo en Roma19. Fue durante este último que se encontró con el Dr. Fernando Pérez quien devendrá su compañero en el proyecto científico del Instituto Mainini, desarrollando luego una fiel amistad. Ambos asistieron oficialmente a este Congreso como parte de la delegación argentina. Mainini, como jefe de la clínica médica en Buenos Aires y delegado oficial de la ciudad, presentó sus estudios sobre el asma lacustre. Pérez participó como ministro plenipotenciario de Argentina en Italia y como patrocinador del primer viaje de médicos argentinos a Italia para estudiar el paludismo y sus profilaxis.
- 20 Mainini, Carlos, “Asthme et paludisme”, séance du 27 novembre 1925, Bulletin et mémoire (Soc. Méd. (...)
- 21 Carta al Señor Secretario de la Facultad de Ciencias Médicas, Dr. Raúl Vaccarezza, B. Aires Julio (...)
4Mainini con su vasto conocimiento sobre la tuberculosis en todos sus aspectos, tanto medicinales como sociales, comenzó a publicar20 e dar clase sobre el tema. Por ejemplo, desarrolló un curso de veinte clases sobre “Tuberculosis viscerales desde el punto de vista clínico y general” en el Hospital Nacional de Clínicas (1927)21. Participó también de la VII Conferencia de la Unión Internacional contra la tuberculosis en Oslo (1930) durante la cual presentó un proyecto de colaboración internacional tendiente a perfeccionar la enseñanza de la tuberculosis a los estudiantes y a los médicos:
- 22 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Profesor Dr. Julio Iribarne, Paris 1º de (...)
“Consideré que se imponía como medida fundamental y necesaria para afrontar tan arduo problema, la revisión completa de nuestros conocimientos sobre tuberculosis, abordando ante todo, el muy urgente de su nomenclatura que por ser hoy muy imperfecta, origina no pocas confusiones y malentendidos que, al final, repercuten sobre le eficiencia en la preparación de los Hombres llamados a intervenir directamente en la lucha contra la terrible enfermedad”22.
- 23 Carta del Professeur Léon Bernard, Secretaire Géneral de l’Union Nationale contre la Tuberculose, (...)
- 24 Op. Cit. (22)
5Mainini integró en agosto de 1930 el Consejo Directorio de la Unión Internacional contra la Tuberculosis establecida en París23. En la Unión, propongo diferentes propuestas con objetivos de : 1° unificar las nomenclaturas utilizadas en tisiología, 2° establecer un plan para el control de la tuberculosis, 3° facilitar el intercambio de información, visitas y estudios entre científicos de diferentes países y, 4º contrarrestar la falta de conocimiento del trabajo que se estaba realizando en diferentes países. Con esta nueva responsabilidad, Mainini pido “un licencia por tiempo indeterminado”24.
- 25 Dr. Alberto J. Soubrié, “El pH en la enfermedad amiliodea en los Tuberculosis pulmonares”.
- 26 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Dr. Rafael A. Bullrich, Buenos Aire (...)
- 27 Carta a Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas Prof. Dr. José Arce, Buenos Aires, Mayo 6 (...)
- 28 Tres períodos: 1936-1938, 1938-1940, y 1940-1942.
- 29 Micans, Juan, “Homenaje al Dr. Carlos Mainini”, Boleto Anual de Medicina, 57, 2e sem., 1979, p. 26 (...)
- 30 La hidatidosis es una enfermedad parasitaria grave provocada por los gusanos. La Ley Nacional Nº 1 (...)
- 31 Caras y Caretas, 2047, 25 de diciembre, 1937, p. 76-77.
- 32 Este edificio es más conocido sobre el nombre del “Elefante Blanco” (Villa Lugano). El objetivo era (...)
6A su regreso en el país (1932), se insertó nuevamente en la enseñanza con el dictado de doce conferencias sobre clínica del aparato respiratorio, un curso “Interpretación radiológica de las afecciones del aparato respiratorio” (1933-1935), dirigió estudiante sobre el tema25 y representó la Facultad con colegas al III Congreso Panamericano de Tuberculosis (Montevideo, 1934)26. Profesor honorario, fue nombrado Profesor Extraordinario de Clínica Médica (diciembre de 1935) pero renunció el 9 de mayo de 1936 al cargo por límite legal de edad27. Libre de su cargo universitario, se dedicó en el desarrollo de redes científicas y de numerosas asociaciones médicas con importantes puestos como secretario de la Academia Nacional de Medicina (1940), miembro fundador y Presidente de la Asociación Médica Argentina (AMA)28, Presidente de la Sociedad Argentina de Tisiología, de la Sociedad Científica Argentina, de la Comisión Nacional Consultiva Honoraria para la profilaxis contra la hidatidosis29 participando en la elaboración de la Ley Nacional 12.73230. Además, como Vicepresidente de la Liga Argentina contra la Tuberculosis, formó parte del proyecto destinado a realizar un Instituto de la Tuberculosis, edificio “monobloque” de los arquitectos Antonio Cárrega Gayán y Raúl Mihanovich31. Los fondos para esta obra procedieron de la “Gran Cruzada contra la Tuberculosis” realizada en 1935 (más de medio millón de pesos). Sin embargo, la obra comenzó en 1938, pero quedaría inconclusa32.
Un argentino en la escena parisina
- 33 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Dr. Alfredo Lanari, Buenos Aires, (...)
- 34 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Dr. Prof. Julio Iribarne, Paris 1º de en (...)
7En enero de 1929, solicitó a las autoridades de la Facultad un año sabático: “debiéndome ausentar para Europa en misión científica por nombramiento del Superior Gobierno de la Nación”33. De hecho, fue nombrado agregado científico de la Embajada de la República Argentina en París (1929-1931). Así, aprovechó su puesto para seguir con su investigación científica y participar en diferentes congresos en Europa. Por esto, requirió al Decano de la Facultad de Medicina en Buenos Aires prolongar un año su licencia34.
- 35 Blanc, Brigitte, “La constitution du domaine de la Cité internationale universitaire de Paris”, In (...)
- 36 La Embajada de la República Argentina tuvo desde cinco personas (1913-1921) hasta catorce (1929-19 (...)
- 37 Caras y Caretas, 1677, 22 de noviembre de 1930, p. 85-86.
- 38 (de) Tully, Baron, Annuaire des grands cercles : Cercle de l'Union, Jockey-Club, Cercle agricole, (...)
- 39 Cora Kavanagh se casó en Londres en 1912 con el inglés Guillermo Ham, quien murió en París (20-IV- (...)
- 40 Acto de Matrimonio (9 de agosto de 1929), Paris - Mairie du XVIe. El matrimonio obviamente nunca s (...)
- 41 Micans, Op. Cit., p. 266.
8En ese momento, las relaciones franco-argentinas eran muy estrechas, primero con el vínculo entre Gaston Doumergue, el Presidente de la República Francesa (1924-1931), y la representación argentina con Marcelo Torcuato de Alvear, Embajador de Argentina en Francia (1917-1922) y Presidente de la República Argentina (1922-1928), y su sucesor en la embajada Federico Álvarez de Toledo (1922-1930). Además se fortaleció un intercambio bilateral político, comercial, cultural y científico. Ejemplos de esto fueron la organización por la Cámara del Comercio Argentino (París) de una misión económica de treinta personalidades de la industria y del comercio franceses a Argentina; la invitación de un grupo de médicos argentinos a visitar los balnearios de Francia; la presencia de la “Casa Argentina” en la Cité Universitaire (1928)35. Entre 1914 y 1930, Argentina fortaleció su presencia consular en París triplicando su membrecía36. El perfil de sus representantes cambio desde políticos y militares por personalidades literarias y científicas, para quienes esta nominación constituía un cambio social y político, o la coronación de una carrera. En el caso específico de Mainini, el nombramiento como agregado científico en la Embajada le permitirá, como veremos, involucrarse científicamente en un nuevo campo, el del arte y, personalmente, evolucionar socialmente en la burguesía de París. Se vinculó cercanamente al agregado artístico, Dr. Rodolfo Alcorta. Este último, conocido por su amistad con el escultor Antoine Bourdelle, abandonó la medicina para satisfacer su pasión por la pintura, y asumió el papel de mecenas para conseguir obras de arte en nombre de Argentina y promover los artistas argentinos en Francia. Con Alcorta, Mainini se afianzó en la aristocracia intelectual franco-argentina como lo muestra el artículo “Argentinos en el escenario de París” de CyC37, donde apareció compatriotas: los escultores Alberto Lagos y Gonzalo Leguizamón Pondal, los pintores Cesáreo Bernaldo de Quirós y Roberto Ramaugé, y el poeta Oliverio Girondo. Como en Argentina, Mainini se involucró en diferentes clubes privados en Francia, como por ejemplo el St Cloud Country Club, el Polo de Bagatelle, el Golf de Paris o el Comité France-Argentine38. Podemos suponer que fue durante una de estas recepciones mundanas o cenas parisinas que Mainini (49) conoció a su futura esposa, Corina Kavanagh (39), más conocida en Argentina como Cora Kavanagh39. Se casaron en 192940 confirmando a Mainini en la alta clase argentina. Con una fortuna consecuente y su rango diplomático, la pareja fue invitada a muchos eventos sociales parisinos o inauguraciones de muestras. Gracias a su relación con Alcorta y a su interacción con el mundo artístico parisino, Mainini fue muy sencillo a la conservación de las pinturas y a su estudio científico desarrollado por su amigo Fernando Pérez. “La pintura ejerció en el Doctor una fuerte atracción, pero, médico al fin, la consideró como arte fisiológico. A lado de su mentor en la materia, el Doctor Fernando Pérez médico y diplomático que residía en París y que era “amateur” de jerarquía, aprendió la técnica de la “pinacología” (…)”41.
La conferencia de Fernando Pérez y el origen del Instituto Mainini
- 42 Usamos el término "conservadores" como se definió en los discursos y textos de la época, a saber c (...)
- 43 “Contribución al estudio científico de las pinturas. Investigación pinacológica realizada en los p (...)
- 44 Péquignot, 2016, Op. Cit.
- 45 Anonyme, 1930, p. 191.
- 46 Péquignot, 2016, Op. Cit.
- 47 “La lumière rasante et les antiquités ont fait, hier, se remplir le Louvre”, Comoedia, 15 octobre (...)
- 48 Poulain, Gaston, “Le docteur Perez et le Professeur Mainini mettent la dernière main au laboratoir (...)
9El 4 de junio de 1930, Jacques Delarüe-Caron de Beaumarchais, embajador de Francia en Italia, informó por carta a Aristide Briand, ministro de relaciones exteriores de Francia, y Henri Verne, director de los Museos Nacionales y de la Escuela del Louvre, sobre la conferencia del Dr. Fernando Pérez, intitulada Les Recherches pinacologiques, dictada en la Accademia di San Luca. En los días siguientes, Pérez fue invitado a París por Eugène Lautier, Subsecretario de Bellas Artes. Verne aprovechó la estadía del colega argentino para organizar una conferencia en la Sorbona. Además de los científicos, conservadores42 e historiadores del arte, se invitó a la delegación argentina para escuchar, el 18 de junio de 1930 en el anfiteatro Richelieu, la Contribution à l’étude scientifique des Tableaux. Recherches pinacologiques réalisée dans les principaux Musées d’Italie. Etude de la structure de l’empâtement des tableaux43. Pérez presentó su investigación sobre miles de pinturas, y el uso de su ultra-microscopio para estudiarlas. El conocimiento que había acumulado fue lo que él definió como la “pinacología artística”44. Al final de su conferencia, Pérez anunció al público la oferta de la pareja Mainini para financiar un instituto de pinacología en el Museo del Louvre. “Una calurosa ovación de todo el público, de pie, saludó estos dos gestos generosos”45. El 14 de octubre de 1931, Maurice Petsche, Subsecretario de Bellas Artes, inauguró el Instituto Mainini y agradeció a los dos médicos y la patria Argentina. Luego de la inauguración siguió un discurso de Mainini con “una voz que vibra solo cuando habla de Francia, […] el generoso donador del laboratorio, ofrece a los museos nacionales esta admirable institución llamada a cumplirlos tantos servicios. Y los franceses que están allí le muestran su gratitud por los aplausos que bordean la ovación”46. Los invitados -políticos y diplomáticos, eruditos y conservadores, historiados y “¡jóvenes y lindas mujeres de las que no se espera que vean alguno interés en un trabajo tan austero!” notó un periodista47-descubrieron las salas del laboratorio ubicadas en el ala de las Tullerías. Fotógrafos y periodistas estaban ansiosos por grabar en mármol este momento sin precedentes en el que se anuncia que el laboratorio estará abierto al público durante todo el día [Fig.2]. Pérez cerró su entrevista diciendo: “estoy, como pueden imaginar, extremadamente feliz de poder aplicar mi métodos, gracias a la generosidad de mi querido amigo Mainini, un notable erudito, y al entendimiento y amabilidad de M. Henri Verne, el eminente director de los Museos Nacionales”48.
Figura 2 – Fotografía de Mainini y Pérez en el Laboratorio del artículo “Un nouveau laboratoire au Musée du Louvre” publicado en el periódico Le Populaire (26-I-1932).
© Gallica.bnf.fr / Bibliothèque nationale de France.
Fernando Pérez, el padre de la pinacología
Un médico en el mundo del arte
- 49 Pérez, Fernando, Exploration des uretères, Steinheil, Paris, 1888.
- 50 Pérez, Fernando, “Recherches sur la bactériologie de l’ozène”, Annales de l’Institut Pasteur, XIII (...)
- 51 Ward, Herbert, “Coccobacillus (Foetidus) Ozaenae of Perez”, The Journal of Infectious Diseases, 21 (...)
- 52 Rizzi, Milton, “Historia de la laringectomía total: Sus comienzos en Uruguay”, Revista Médica del (...)
- 53 Jackson-Menaldi, Maria Cristina A., La voz patológica, Médica Panamericana, 2002, p. 83.
- 54 Pérez, Fernando, L’oreille et l’encéphale. Etude d’anatomie chirurgicale, Coni Frères, Buenos Aire (...)
- 55 En 1929, expusó en el Palacio de las exposiciones de Roma, bajo el patrocinio del embajador Fernan (...)
10Hijo de un argentino, Fernando Pérez, y una vasca francesa, Marie Bidart, Fernando nació en Buenos Aires el 6 de febrero de 1863. Estudió medicina en París, en el Departamento del Prof. Félix Guyon a quien le transmitió su conocimiento sobre la patología urinaria. Se doctoró con una tesis sobre l’exploration des uretères (1888)49. Entre 1899 y 1901, focalizó sus trabajos científicos en la patología de la ocena o rinitis crónica atrófica50, más tarde conocida como el “Cocobacillus podrido de Pérez” o el “ozène de Pérez”51. Médico interno de los hospitales de París, Pérez fue un brillante otorrinolaringólogo y bacteriólogo; practicó también en el Hospital Infantil y en el Hospital Francés de Buenos Aires. En este último establecimiento, realizó en 1893, la primera laringectomía total en Argentina y la segunda en América Latina52. Hoy en día, Pérez está considerando como el “pionero del cáncer laríngeo”53. En el laboratorio de neurología y psiquiatría del Prof. Alfons Jakob estudió durante tres años la cirugía anatómica de la oreja y del cerebro (1905) que dedicó al Dr. Luis Güemes, Profesor de la clínica médica de la Facultad de Medicina de Buenos Aires54. Gracias a su carrera se incorporó en 1922 a la Academia Nacional de Medicina Argentina, pero renunció para seguir su carrera diplomática. Fue nombrado Ministro Plenipotenciario de la Legación Argentina en Austria-Hungría (1909-1913) y luego en Italia (1922-1930). Debido a su esmerada educación, exquisito don de gente y espíritu cultísimo, sirvieron con altura su extraordinaria vocación artística con inclinación a la música (piano) y la pintura, como embajador en Roma, Fernando Pérez organizó eventos culturales y artísticos para promover a sus compatriotas, como el arquitecto Martín Noel o el pintor Benito Quinquela Martín55 que dijó:
- 56 Munoz, Andrès, Vida novelesca de Quinquela Martin, 1949, p. 212.
“El embajador argentino en Roma, doctor Fernando Pérez, tomó a su cargo el padrinazgo de mi exposición, que adquirió así cierto carácter oficial. Pero, sobre todo, yo era un artista argentino, y ya se sabe lo que la Argentina significa en Italia”56.
11De su vida personal sabemos muy poco; sus tímidas apariciones en los periódicos permiten imaginar indirectamente su vida en la red política, diplomática y cultural. Sin embargo, a pesar de esto, Pérez apareció durante la Semaine Argentine en París (1927), donde exponen dieciocho artistas argentinos, entre ellos la Sra. Pérez Bosch, quien se describe como parte del Ménage d’Artistes [pareja de artistas]:
“La hija de un ministro argentino en Francia que tuvo una hija y un embajador argentino en Roma que tuvo un hijo; los dos jóvenes amaban pintar y se amaban. Así fue la encantadora casa de la señorita Bosch con el señor Pérez Sucre”.
- 57 Milagro Lloréns Casani, Antuña Lloréns Sonia y Antuña Lloréns, Astrid, Genealogía de familias vene (...)
- 58 El Bosch Alvear, mansión neoclásica francesa, fue encargado por Elisa y Ernesto Bosch (1910). La p (...)
- 59 La boda se celebró el 5-V-1926 en Roma y fue titular de Caras y Caretas (1394, p. 81-82; 1675, p. (...)
- 60 “Mme Pérez Bosch à la Galerie d’Art Pleyel”, Supplément Illustré de la Revue de l’Amérique Latine, (...)
- 61 Raza española, VI(12), 1930, p. 16.
- 62 El Museo nacional de Bellas Artes (Buenos Aires, Argentina) tiene en colección por ejemplo: E. Ber (...)
- 63 Boletín del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la Nación Argentina, 1945, n° 65, Juli (...)
12Fernando Pérez se casó en Viena con Doña Santos Sucre Urbaneja, pariente del Mariscal Sucre57; tuvieron un solo hijo, Fernando Pérez Sucre. Este mismo se casó en Roma con Elisa Bosch Alvear (1896-1972), hija de Elisa de Alvear y de Ernesto Bosch que fue entre otro embajador argentino en Francia (1889-1894 y 1905-1910)58. Los conocidos diplomáticos promovieron la unión de nombres ilustres, “Una aristocrática boda argentina en Roma. Perez-Sucre/Bosch-Alvear”59, y, de hecho, participaron en el desarrollo de una red de alianzas políticas e intelectuales entre Argentina, Francia e Italia. La nuera de Fernando Pérez fue reconocida por sus retratos de mujeres desnudas60, y exhibirá en distintas exposiciones franceses: Salon des Indépendants (1928, 1929, 1930), Salon d'Automne (1928), Galerie d’Art Pleyel (1930), Salon des Tuileries (1936). Y entre las “mujer[es] argentina[s] en la pintura”61, Elisa Bosch de Pérez era asociada a otras artistas plásticas y retratistas como María Obligado de Soto y Calvo, Emilia Bertolé y Ana Weis de Rossi62. Mainini y Pérez se dedicaron a defender las bellas artes, y apoyar la cultura argentina. Entusiastas y diplomáticos adinerados, ambos serán patrocinadores de la adquisición de obras por el Museo nacional de bellas artes de Buenos Aires, como otros compañeros como Alcorta y de Alvear63.
La pinacología desde Roma a París
- 64 Péquignot, 2016, Op. Cit.
- 65 Mainini, 1934, Op. Cit.
13Con particular sensibilidad por las artes, y la pintura en particular, Pérez se preocupó por las revelaciones en la prensa mundial sobre el crecimiento industrial de las falsificaciones y fraudes, organizado en gran escala por mercaderes sin escrúpulos, con grave perjuicio por un lado del honorable comercio de pinturas, y las colecciones públicas y privadas por el otro64. A fines de 1928 se intrigó por el número extraordinario de cuadros de San Jerónimo firmados por José de Ribera (1591-1652), y dudó que este maestro no pudiera limitar su genio artístico a ese solo sujeto. En consecuencia, buscó algún procedimiento que permitiría diferenciar originales de copias, es decir, autentificar de manera objetiva cualquier pintura. Durante una visita a las fábricas de acero de Terni, cerca de Roma, observó que para estudiar y reconocer la estructura y la calidad de los aceros, los técnicos se valían del ultramiscroscopio, iluminando la superficie pulida del metal con luz rasante. Se le ocurrió entonces aplicar el mismo principio al estudio de la superficie de los cuadros, para revelar marcas características y discriminantes65. Primero, aplicó esta metodología en Roma, para luego proseguir en Nápoles, en donde, a fines de enero de 1929, Mainini tuvo oportunidad de acompañarlo y, juntos examinaron los primeros resultados obtenidos con la nueva técnica. Según Mainini, del sin número de ensayos practicados sobre centenares de cuadros de las principales galerías italianas: Pinacotecas (Bologna, Nápoles), Academias (Bologna, Siena, Venecia), Galería Arte Moderna, Galería Boghese y Palacio Corsini (Roma), Palacio Pitti y Galería Uffizi (Florencia); Pérez comprendió que ese conjunto de trazos, de líneas, de pinceladas y de capas de color que cada pintor coloca sobre la tela, era “de orden completamente personal, característico de cada uno y posible, por consiguiente, de ser diferenciado”.
- 66 Entre otros Giovani Bellini, Cima de Conegliano, Bocaccio Bocaccini, Bartolomeo Suardi, Pseudo Boc (...)
14Gracias a su cargo diplomático, Pérez estudió cerca de 3 000 obras desde el Domenico Beccafumi, Michelangelo Buonarroti, Lorenzo Lotto, Tintoretto, Gorge Romney, Giovani Segantini hasta Quinquela Martín. Demostró así que los beneficios de la luz rasante en la “dactiloscopia artística” – el estudio de las huellas –, sobre unos cuarenta pintores activos entre 1400 y 150066, cuyas huellas dactilares casi siempre incompletas, podían ser accesibles a los críticos de arte y ser pruebas irrefutables para asegurar las atribuciones de las obras. El “descubierto de un nuevo método para investigar la autenticidad de los cuadros” como lo reveló en CyC como “figuras de actualidad” a los ojos de los argentinos. Estos provocaron mucha agitación en la comunidad de los museos. Eurípides Foundoukidis, Secretario general de la Oficina Internacional de los Museos (OIM), contactó en julio de 1929 a Attílio Rossi, director de la Real Calcografía (Roma), por el trabajo del argentino revelado por un artículo en la prensa Empreintes digitales de peintres célèbres y transcribió el comunicado de la presa:
- 67 OIM. VI-2: Identification des œuvres d’art – enquête technique – généralité, G.XXII-I. 9-07-1929. (...)
“El Sr. Fernando Pérez, Embajador de Argentina en Roma, continuando sus estudios sobre la técnica de los grandes pintores italianos, acaba de descubrir en dos pinturas de Giovanni Bellini, en otras dos de Cima de Conegliano y en una tela de Francesco Bissolo, impresiones digitales de estos pintores. Estas pinturas están en la Galería Real de Venecia. Las huellas dactilares de los dos Bellini son idénticas. La policía de Venecia ha confirmado este descubrimiento, cuyo interés y utilidad son considerables. Pérez continúa su investigación con apoyo del gobierno” [traducción del autor]67.
- 68 Muñoz-Viñas, Salvador, Teoría contemporánea de la Restauración, Madrid, Síntesis, 2003; Marantate, (...)
- 69 OIM. VI-1: Conservation des œuvres d’art. Conférence de Rome, G.XXIII.16, Archives de l’Unesco.
- 70 Pinacoscopio. Instrumenti microscopici per l’esame dui quadri. Fernando Pérez. Registro 39322, 15 (...)
15Durante un año, una correspondencia diplomática empezó entre cuatro protagonistas: Foundoukidis, Joaquín de Vedia, delegado de la República Argentina a el Instituto Internacional de Cooperación Intelectual (IICI), Álvarez de Toledo, embajador de Argentina en Francia, y Pérez, con el fin de invitar a este último a la Conferencia Internacional para el Estudio de Métodos Científicos Aplicados al Examen y la Conservación de las Obras de Arte, organizada por el OIM en octubre de 1930 en Roma. Inicialmente Argentina, y Pérez, no estaban incluidos en la primera lista de invitados en marzo de 1930. No nominal, esta lista era geopolítica, basada en la importancia del arte en los respectivos países o por la actividad científica innovadora. Gracias a sus dos conferencias notables en junio del mismo año, la presencia de Pérez en la conferencia de Roma se convirtió ineludible. Considerada hoy en día por algunos autores68 como el primer acto de nacimiento de la ciencia de la conservación, esta conferencia reunió a una cincuenta de expertos “seleccionados entre los más calificados en este campo” para presentar sus procesos técnicos a la asamblea internacional de directores de museos, curadores, historiadores del arte, y científicos especializados69. Consciente de su innovación técnica, Pérez colocó una patente en Italia de este microscopio particular que llamó “pinacoscopio”70 [Fig.3].
Figura 3 – El pinacoscopio de Pérez con el dispositivo de luz (a.), el objetivo del ultramicroscopio desde abajo (b.) y Pérez usando el pinacoscopio sobre la superficie de una pintura (c.), tomados de Planche XIII Mouseion (17-18, 1932) y Le Populaire (20-I-1930).
© Gallica.bnf.fr / Bibliothèque nationale de France.
- 71 “Mouvement diplomatique”, Supplément Illustré de la Revue de l’Amérique Latine, 1er août, 1930, p. (...)
16Prolífico en todas estas conferencias científicas, el año 1930 anunció también una nueva perspectiva de investigación gracias a la donación de la pareja Mainini. Fernando Pérez pidió así, en agosto, su renuncia al cargo de embajador para dedicarse completamente a sus actividades pinacológicas y a desarrollar el Institut Carlos Mainini con el título de director71.
La Pinacología de Pérez a través de la voz de Mainini
El empaste sobre la luz
17A lo largo de sus dos homenajes (1934 y 1938), Mainini expuso el trabajo de Pérez desde sus comienzos en Italia hasta su llegada al Institut pour l’étude scientifique de la peinture en Paris, que por voluntad del Gobierno de Francia llevó el nombre de su fundador. Al frente de la audiencia, justificó su homenaje:
- 72 Mainini, 1938, Op. Cit., p. 593-594. yp. 632.
“yo haya sido el íntimo colaborador de Fernando Pérez, […] muchos de los datos y conceptos vertidos en este relato son originales de Fernando Pérez; datos y conceptos de gran parte inéditos, sacados de cartas que me escribiera o de largas e interesantísimas conversaciones sostenidas durante nuestra labor en común. […] Consciente de mi responsabilidad, emprendo esta difícil jornada con el ánimo en tumulto por el agolparse de los recuerdos; pero me estimula el convencimiento de cumplir un acto de justicia que ha de ser debidamente apreciado por quien se preocupa de los valores de nuestro país”72.
- 73 Pérez Fernando, “La Pinacoradiologie”, Bulletin de l'art ancien et moderne, 782, novembre, 1931, p (...)
18De hecho, su conferencia de 1938 que tiene muchos detalles y en la cual nos basaremos, retomó en gran parte el artículo de su amigo73. El examen de los empastes con el pinacoscopio de Pérez permitió observar con mucho detalle las características técnicas de los diferentes pintores que hasta ahora eran insospechadas. Pérez comprendió que ese conjunto de líneas, trazos, pinceladas y capas de color que cada pintor coloca sobre el suporte (tela, madera, cartón) es de orden totalmente personal, característico de cada uno. Con este postulado, la obra fue pensada por Pérez como el resultado de una expresión gráfica, hecha por diferentes elementos puestos en sinergia por la naturaleza fisiológica del pintor, como lo explicara Mainini:
- 74 Mainini, 1938, Op. Cit., p. 597-598.
“La biología para interpretar las leyes de la vida, se vale del concurso de numerosas ciencias auxiliares (física, química, anatomía, psicología, etc.) y del conjunto de conocimientos aportados por cada una de ellas, la biología interpreta la vida, desde lo más genérico hasta lo estrictamente individual. Por ello es que ningún método aislado que no sea el biólogo podría desempeñar un papel absoluto en el juicio interpretativo de la obra de un artista. Partiendo del principio de que el cuadro es la expresión gráfica de un pensamiento, conviene admitir que para realizarlo deban intervenir elementos que forman la naturaleza fisiológica del pintor. Esos elementos unidos de manera indisoluble en sus funciones, son tres: el cerebro, el ojo y la mano. […] Colocados en el plano superior del concepto biológico aplicado al estudio de la pintura, concepto absolutamente nuevo en materia de crítica de arte, el horizonte de la pinacología dilatase de manera considerable y se vislumbran posibilidades hasta ahora insospechadas”74.
- 75 Perez, 1931, Op. Cit., p. 407.
19A lo largo de su conferencia, Mainini demostró sus habilidades de docente y orador para exponer el deseo de Pérez de ofrecer algunas claves de determinación y una lectura científicamente sólida de una pintura, para limitar las interpretaciones hasta ahora subjetivas de los conservadores. Los dos médicos disecaron el acto de creación del artista en tres momentos distintos que traducen, a su vez, tres etapas de la evolución del pensamiento que Pérez denominó75: I°, el conjunto de pinceladas que fijan el tono local; II°, el momento en que distribuyen topográficamente las luces y las sombras; y III°, el momento en que iluminan la obra. Pérez tuvó la idea que estas capas cromáticas fueron dispuestas en capas estratificadas que se revelan gracias a la luz radiante. Por consiguiente, el I° es la zona de los tintes regionales, y el II° de la de los tonos, de los valores, que él denomina claro-obscuro. El I° y el II° constituyen las zonas de la luz disociada, absorbida y reflejada parcialmente bajo forma de colores, establecidos con colores espectrales, a los que se agregan las diferentes tonalidades de la gama de la claridad (blanco, negro, gris). Pérez notó que el empaste presentaba aspectos muy distintos bien diferente en su aplicación. Esta técnica consiste en aplicar espesas pinceladas de pintura sobre el soporte, de modo que el volumen y la forma de las mismas quedan visibles y generan un efecto tridimensional y una textura añadida. Mainini mostró al público que el trazo o la pincelada pueden diferir en el sentido del ancho o del largo. Cuando se hace en el sentido del largo, el trazo forma pequeños cuadrados, comas o puntos, y lo ilustró con el cuadro de Baitesotto la neve de Giovanni Segantini; contrariamente, en el sentido del ancho es una característica propia de los empastes de los neo-impresionistas (Bartolomeo Vivarini, Pietro di Domenico o de Sano di Pietro). Asimismo, la luz rasante ofreció la posibilidad de estudiar la superficie del empaste, a veces lisa, a veces irregular o blandamente pintada, otras veces vigorosamente estriada por el pincel, como lo mostró Mainini en los toques de Guido Reni y Caravagio (“superficie lisa”), del autorretrato de Rembrandt (“magníficamente estriado de pequeños toques”) o los de Ribera (“vigorosamente estriados”).
20El polimorfismo del empaste no se limita a la superficie, se extiende también en el espesor y sobre la extensión relativa de las tres capas, es decir la aplicación de una cierta cantidad de masa de materia colorante sobre el soporte por medio de un pincel o de una espátula, con grados diferentes de aglutinación en formas distintas: sea por yuxtaposición de pequeños bloques de color que caracteriza la escuela impresionista, sea por superposición en capas de la materia como se observa en las obras de los maestros clásicos o sea por una mezcla de los dos, como se observa en Delacroix.
21Sea cual fuera la audiencia de las dos conferencias, Mainini tomó la metáfora de la música desarrollada originalmente por Pérez, su otra pasión. Evocó la memoria de los compositores Bach, Massenet, Pucinini y Wagner, e invitó la audiencia a imaginar que ellos por un momento volvieron a la vida con el deseo de pintar. El doctor preguntó al público:
- 76 Mainini, 1938, Op. Cit., p. 603.
“¿Creen ustedes acaso, que el genio que ha dado a la fuga su fuerza perfecta y que creó la polifonía, entremezclando los leit-motivs en forma alterna por las diversas secciones orquestales, creen ustedes, repito, que podría pintar a la manera de Carlo Dolci, o de del Sole, o aún de Guido Reni? Seguramente que no. Pintería disociado (sic) como Tintoretto, Veronese, Velázquez, Rubens y como los más grandes pintores modernos.”76
22Pero como en música, Pérez fue consciente que “el empaste, la lengua de los pintores, no es una creación inmutable, sufre como todos los fenómenos de la vida, continúas transformaciones”, con por ejemplo: el cambio de soportes, las variaciones de los pigmentos y la evolución estética.
Un apoyo para cuidar y restaurar los cuadros
- 77 Péquignot, 2016, Op. Cit.
23La pinacología participó también en el diagnóstico del estado de salud de la obra – su estado de conservación – , enfoque que demuestra como los dos médicos se aproximaron a las obras con la misma perspectiva profiláctica de la medicina argentina de la época77. Sobre 70 cuadros del Museo Nacional de Nápoles, Pérez pudo demostrar que algunas lesiones locales dependen de cada color, mientras que otras que cruzan todo el cuadro, prescinden de la naturaleza química de la masa cromática; a las primeras denomina requesbrajaduras y a las segundas fisuras [Fig.4]. Mainini presentó las definiciones de Pérez:
- 78 En la cita respetamos las letras cursivas originales del artículo, Mainini, 1938, Op. Cit., p. 620
“La requesbrajadura es una lesión del pigmento y obedece a movimientos moleculares que se producen en el seno aglutinante antes de transformarse por oxidación de un oleato líquido en un oleato sólido. Las fisuras son una lesión del empaste, de la masa cromática: no dependen de la estructura química del color; son verdadera fracturas. Están relacionadas con la reparación del subyectil (sic); depende de la fractura de ejecución y son evitables”78.
Figura 4 – Ejemplos de un retrato con luz apenas rasante (ángulo de 60°) mostrando una huella digital (parte inferior derecha), y una fisura con luz muy rasante, tomados de Pérez (1931) y Mainini (1938).
24Asimismo, Mainini recordó que en el momento de su inauguración oficial (14-X-1931) el Instituto se hallaba ya en plena tarea y, que sus archivos, contaba con la considerable donación de Pérez, consistente en una colección de 1900 pinacografías obtenidas en los principales museos de Italia, además de 1100 diapositivas 18/24 y 1900 diapositivas para proyecciones. Todos los estudios y exámenes realizados, los resultados obtenidos y las informaciones recopiladas fueron centralizados en un archivo de obra, en analogía con el historial clínico de un enfermo, que Mainini detalló precisamente:
“Los elementos pinacológicos contenidos en cada carpeta son clasificados en el siguiente orden:
- Datos biográficos del pintor
- Datos iconográficos (composición y dibujo; perspectiva lineal, de color y artística; etc.
- Datos históricos del cuadro
- Estudio tectónico (pinacografía y pinacoradiografía)
- Estudio cromático y colorimétrico (composición y descomposición de la luz, su percepción fisiológica; química y física de los colores, etc.)
- Estudio estético (forma, color, idea-sensibilidad, etc.)
- Estudio de estado (patología de las lesiones)
- Datos de utilidad para los restauradores (lista de las restauraciones ya efectuadas, colores empleados con el nombre de su fabricante; subyectil (sic), aceites y barnices, etc.)
- Bibliografía completa referente al cuadro”79
25Así, para cada obra, Pérez y Mainini hicieron un diagnóstico médico, es decir: la recolección de las informaciones/datos de la pintura (anamnesis), la (historia clínica), realizaron numerosos exámenes (exploración física y complementaria) y registraron los datos en hojas de trabajo para proponer tratamientos adecuados. Con este enfoque médico de las obras, un enfoque muy particular para la época, Pérez fue en la cabecera de las pinturas: “Tuvimos el doctor de las almas, ahora tenemos el doctor de las obras maestras” [Fig.5]. La pinacología fue para algunos anecdótica, una moda de científicos, para otros un estudio tan fecundo y necesario para los trabajos de restauración (revelando zonas repintadas, estado de conservación, etc.) y de documentación (identificación, informaciones sobre la técnica, material colorante etc.). Hoy en día, el término pinacología es remoto y obsoleto; el enfoque, por su parte, está el corazón de las actividades de los profesionales de la conservación-restauración.
Figura 5 – Último retrato de Fernando Pérez en la cabecera de una obra, tomado de la Conferencia de Mainini (1938).
A los médicos agradecidos
- 80 Acto de fallecimiento, Paris Mairie du XVIIe.
- 81 “Le Docteur Fernando Perez, ambassadeur et biologiste, Directeur du Laboratoire du Louvre vient de (...)
- 82 L’Express du Midi (27 juillet 1935), Comoedia (28 juillet 1935), Le Petit Parisien (30 juillet 193 (...)
- 83 “Doctor Carlos Mainini”, La Semana Médica, 1° semestre, 1944, p. 94-95.
- 84 “Doctor Carlos Mainini”, Revista Médica Latino-América, XXVIII(337/38/39), 1943, p. 628.
- 85 Su denominación original fue “Cementerio del Oeste”, hasta que el 5 de marzo de 1949 se establece (...)
26En la mañana del 26 julio de 193580, Pérez fue víctima de una embolia81. Su funeral se celebró tres días después en la iglesia de San Francisco de Sales (Paris XVIIe). El ataúd fue depositado en las bóvedas de la iglesia y recibió los honores del 5º Regimiento de Infantería y de una delegación del mundo científico, diplomático y artístico. Su muerte se anunció en diarios franceses, revistas médicas francesas y argentinas82. Como lo fue también la muerte de su amigo Mainini, que falleció el 26 de diciembre de 1943 en Argentina; desapareció “un distinguido clínico tisiólogo”83 y “pierde la ciencia médica argentina una de sus figuras más nobles y destacadas por su actuación brillante y fecunda, no solo como hombre de ciencia, sino también como humanista y cultor del arte, que su hombría de bien unía un espíritu selecto, sensible y generoso”84. Su sepelio se efectuó en el cementerio del Oeste (Buenos Aires). La elección para la morada final del médico no fue trivial con respecto a la historia de su creación85.
- 86 Comunicación personal; Carta de la grande chancellerie de la Légion d’honneur (Paris), 31-05-2015.
27Francia agradeció la inmensa contribución de los dos argentinos en sus vidas con las distinciones más conocidas e importantes del país, la Orden Nacional de la Legión de Honor86 con orden ascendente: Mainini fue nombrado Chevalier (1933) y Pérez como Commandeur (1921), y luego Grand-Officier (1933).
Notes
1 Se respeta la ortografía del nombre Pérez (con acento) empleado en los artículos (español) que transcribieron las conferencias de Carlos Mainini (1934 y 1938)
2 Mainini, Carlos, “La obra de Fernando Pérez y el Instituto Carlos Mainini del Louvre”, Boletín del Museo Nacional de Bellas Artes, año 1, n° 0, noviembre, 1934, p. 4-12; “Biología y Pintura. La obra científico-artística de Fernando Pérez”, Boletín de la Academia nacional de Buenos Aires, octubre, 1938, p. 594-632.
3 Gotta, César, Buroni, José Raúl, Buzzi, Alfredo Eugenio, Otaño Sahores, Arturo y Sanguina Caballero, Mario Ruben, Apoyo de sanidad de los argentinos a los franceses en la Primera Guerra, EAB Editorial Alfredo Buzzi, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2017.
4 Este artículo es continuación del publicado Péquignot, Amandine, “La pinacologie de Fernando Perez et l’Institut Mainini: quand la science de la conservation s’implante au musée”, Cahiers des Amériques latines, 83, 2016, p. 133-150. Ver también el artículo de Menu, Michel, “Natural sciences inside museums. The development of the Research Laboratory for the French Museums from its origin and into the future”, Anuario TAREA, 3, 2016.
5 Michans, Juan, “Académico Doctor Carlos Mainini”, Boletín de l’Academia Nacional de Medicina, 57, 1979, p. 261-266.
6 Expediente administrativo de Carlos Mainini, n° 36979, Archivos Universidad de Buenos Aires (UBA).
7 Uballes fue en su época una de las más grandes figuras médicas y universitarias. Fue Presidente de la Asociación Médica Argentina (AMA) (1893-1894), nombrado Decano de la Facultad de Medicina (1902-1906) y luego Rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA) (1906-1922).
8 Mainini, Carlos, La Vallesia glabra (Cav.) Link, vulgarmente Llamada Ancoche: Estudio botánico, químico y farmacodinámico de su alcalóide. La Vallesina, Tesis. Buenos Aires. Facultad de ciencias médicas, Trabajos del Museo de Farmacología, 9, 1904.
9 Caras y Caretas, 305, 6 de augusto, 1905, p. 32.
10 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas de Bs Aires, Dr. D. Eugenio Uballes, Buenos Aires 21 noviembre 1905, 36979. N21/905. Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
11 Lemius, Jorge Daniel, Historia y crónica de la segunda cátedra de medicina interna – Primera parte, Fundación Dr. Juan A. Fernández, Buenos Aires, 2012, p. 14.
12 Carta al Señor Doctor Prof. Ignacio Allende, B. Aires, Diciembre 1º de 1910, Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
13 Esta experiencia lo llevó en 1926 a diseňar el “aparato de bolsillo para el neumotórax artificial” conocido como el “Aparato de Mainini”. Esto demostrando su capacidad creativa e innovadora. Ver. “Museo de Historia de la Medicina y de la Cirugía "Vicente A. Risolía"”, Revista DMMD- Ciencia y Cultura Médica, Año 8, no 24 Agosto, 2014, p. 147.
14 Por iniciativa de Mainini se erigió un busto del Dr. Forlanini en la Facultad de Medicina (UBA) Ver. Nécrologica, “La Prensa Médica Argentina“, 1944, XX(1), p. 82-83.
15 Mainini, Carlos, “L’action du vaccin gonococcique sur les arthrites à gonocoques”, La Presse Médicale, n° 5, 16 janvier 1909, p. 40-42.
16 Rossi, Lucia A., “Argentina: profilaxis social en la década de los veinte”, Revista de Historia de la Psicologia, 27(1), 2006, p. 95-108; Herrero, María Belén y Carbonetti, Adrián, “La mortalidad por tuberculosis en Argentina a lo largo del siglo XX”, História, Ciências, Saúde – Manguinhos, 20(2), abr.-jun, 2013, p. 521-536.
17 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Julio Iribarne. Buenos Aires, Octubre 10 de 1922. M.107. C.13-11 varios. Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
18 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Dr. Daniel J. Cranwell. Buenos Aires, Mayo 14 de 1925. 13 nº 11 varios. Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
19 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Dr. Daniel J. Cranwell, Paris 1º Novembre 1925, C13-11 varios. Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
20 Mainini, Carlos, “Asthme et paludisme”, séance du 27 novembre 1925, Bulletin et mémoire (Soc. Méd. des hôp. ), XLIC, p. 1514-1518.
21 Carta al Señor Secretario de la Facultad de Ciencias Médicas, Dr. Raúl Vaccarezza, B. Aires Julio 27 de 1927, nº 326, Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
22 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Profesor Dr. Julio Iribarne, Paris 1º de diciembre de 1930, M.578, Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
23 Carta del Professeur Léon Bernard, Secretaire Géneral de l’Union Nationale contre la Tuberculose, Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
24 Op. Cit. (22)
25 Dr. Alberto J. Soubrié, “El pH en la enfermedad amiliodea en los Tuberculosis pulmonares”.
26 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Dr. Rafael A. Bullrich, Buenos Aires, Diciembre 10 de 1934, M. 800, Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
27 Carta a Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas Prof. Dr. José Arce, Buenos Aires, Mayo 6 de 1936, M. 4030, Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
28 Tres períodos: 1936-1938, 1938-1940, y 1940-1942.
29 Micans, Juan, “Homenaje al Dr. Carlos Mainini”, Boleto Anual de Medicina, 57, 2e sem., 1979, p. 261-266.
30 La hidatidosis es una enfermedad parasitaria grave provocada por los gusanos. La Ley Nacional Nº 12.732 del 29 de septiembre de 1941, sobre profilaxis de la hidatidosis, establece que esta zoonosis debe ser combatida por el Estado.
31 Caras y Caretas, 2047, 25 de diciembre, 1937, p. 76-77.
32 Este edificio es más conocido sobre el nombre del “Elefante Blanco” (Villa Lugano). El objetivo era ser el hospital más grande de Latinoamérica, pero nunca llegó a alcanzarlo. Fue totalmente demolido en octubre de 2018.
33 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Prof. Dr. Alfredo Lanari, Buenos Aires, 2 de enero de 1929, Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit.
34 Carta al Señor Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Dr. Prof. Julio Iribarne, Paris 1º de enero 1930, Exp. adm. de Carlos Mainini, Op. Cit. A notar, esta carta tiene como papel membrete: “Conseiller scientifique. Attaché l’Ambassade Argentine en France”.
35 Blanc, Brigitte, “La constitution du domaine de la Cité internationale universitaire de Paris”, In Situ, 17, 2011, En linea el 24 de noviembre de 2011. Consultado el 19 abril de 2019. URL : http://journals.openedition.org/insitu/855 ; Lima, Nino, “L’occupation de la Maison de l’Argentine à la Cité internationale”, Matériaux pour l’histoire de notre temps, 127-128(1), 2018, p. 61-66.
36 La Embajada de la República Argentina tuvo desde cinco personas (1913-1921) hasta catorce (1929-1930), Listes de MM. les Membres du corps diplomatiques dans l’ordre de la remise des lettres de créances, Ministère des affaires étrangères de la République Française (1588-2007).
37 Caras y Caretas, 1677, 22 de noviembre de 1930, p. 85-86.
38 (de) Tully, Baron, Annuaire des grands cercles : Cercle de l'Union, Jockey-Club, Cercle agricole, Cercle de la rue Royale, Cercle des chemins de fer, Cercle de l'Union artistique, Sporting-Club, A. Lahure, (Paris), 1930, p. 473.
39 Cora Kavanagh se casó en Londres en 1912 con el inglés Guillermo Ham, quien murió en París (20-IV-1928). Se hizo famosa en Argentina por su amor perdido, que construyó uno de los edificios emblemáticos de Buenos Aires: « El Kavanagh » (1936) ubicado en Florida 1065, clasificado como Monumento Histórico Nacional (1999).
40 Acto de Matrimonio (9 de agosto de 1929), Paris - Mairie du XVIe. El matrimonio obviamente nunca se declaró en Argentina porque no aparece en ninguna genealogía o biografía de Cora Kavanagh. El matrimonio se disuelve mediante sentencia el 23-XI-1935 en la corte de París.
41 Micans, Op. Cit., p. 266.
42 Usamos el término "conservadores" como se definió en los discursos y textos de la época, a saber curador.
43 “Contribución al estudio científico de las pinturas. Investigación pinacológica realizada en los principales museos de Italia”. Estudio de la estructura del impasto de pinturas”, PL21 (1930), Archives de Musées Nationaux (AMN).
44 Péquignot, 2016, Op. Cit.
45 Anonyme, 1930, p. 191.
46 Péquignot, 2016, Op. Cit.
47 “La lumière rasante et les antiquités ont fait, hier, se remplir le Louvre”, Comoedia, 15 octobre 1931.
48 Poulain, Gaston, “Le docteur Perez et le Professeur Mainini mettent la dernière main au laboratoire que M. Mainini offre au Louvre”, Comoedia, 7 octobre, 1931.
49 Pérez, Fernando, Exploration des uretères, Steinheil, Paris, 1888.
50 Pérez, Fernando, “Recherches sur la bactériologie de l’ozène”, Annales de l’Institut Pasteur, XIII, 1899, p. 937-950; “Bactériologie de l’ozène. Etiologie et prophylaxie”, Annales de l’Institut Pasteur, XV, 1901, p. 409-416 ; L'ozène (rhino-sinusite atrophique fétide) bactériologie, étiologie, prophylaxie, Coni Frères, Buenos Aires, 1901.
51 Ward, Herbert, “Coccobacillus (Foetidus) Ozaenae of Perez”, The Journal of Infectious Diseases, 21(4), 1917, p. 338-340.
52 Rizzi, Milton, “Historia de la laringectomía total: Sus comienzos en Uruguay”, Revista Médica del Uruguay, 21(1), 2005, p. 4-14.
53 Jackson-Menaldi, Maria Cristina A., La voz patológica, Médica Panamericana, 2002, p. 83.
54 Pérez, Fernando, L’oreille et l’encéphale. Etude d’anatomie chirurgicale, Coni Frères, Buenos Aires, 1905.
55 En 1929, expusó en el Palacio de las exposiciones de Roma, bajo el patrocinio del embajador Fernando Pérez. En esta ocasión, este último adquirió la pintura “Día del Sol”.
56 Munoz, Andrès, Vida novelesca de Quinquela Martin, 1949, p. 212.
57 Milagro Lloréns Casani, Antuña Lloréns Sonia y Antuña Lloréns, Astrid, Genealogía de familias venezolanas, M. Lloréns Casani, 2001, p. 100 y p. 103.
58 El Bosch Alvear, mansión neoclásica francesa, fue encargado por Elisa y Ernesto Bosch (1910). La pareja deseaba evocar sus años en París. Para ello contrataron a franceses: el arquitecto René Sergent, el diseñador de interiores parisino André Carlhian, y a los diseñadores de paisajes Achille Duchêne y Charles Thays.
59 La boda se celebró el 5-V-1926 en Roma y fue titular de Caras y Caretas (1394, p. 81-82; 1675, p. 76). El matrimonio será cancelado por la Santa Sede, porque no se consume.
60 “Mme Pérez Bosch à la Galerie d’Art Pleyel”, Supplément Illustré de la Revue de l’Amérique Latine, 1er juillet, 1930, p. X.
61 Raza española, VI(12), 1930, p. 16.
62 El Museo nacional de Bellas Artes (Buenos Aires, Argentina) tiene en colección por ejemplo: E. Bertolé: Desnudo (1919), Retrato del poeta Alfredo R. Bufano (ca.1921), Retrato de mi padre (ca.1925), y Autorretrato (s.d.); A. Weiss de Rossi: El Papa en la silla gestatoria (s.d.), Carlos E. Zuberbuhler (1919), Autrotetrato (1932), La abuelita (1939). El Museo de Arte del Tigre tiene de M. Obligado de Soto y Calvo: Tarea en el Rio (s.d.)
63 Boletín del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la Nación Argentina, 1945, n° 65, Julio, Ano VII, p. 1104-1106.
64 Péquignot, 2016, Op. Cit.
65 Mainini, 1934, Op. Cit.
66 Entre otros Giovani Bellini, Cima de Conegliano, Bocaccio Bocaccini, Bartolomeo Suardi, Pseudo Bocaccini, Giampietro, Andrea Solario, Bramante, Bissolo, Rosso Florentino, Fra Giorgione, Selima, Pinturiccio, Giacomo Chimanti, Sebastiano Mainardi.
67 OIM. VI-2: Identification des œuvres d’art – enquête technique – généralité, G.XXII-I. 9-07-1929. Archives de l’Unesco.
68 Muñoz-Viñas, Salvador, Teoría contemporánea de la Restauración, Madrid, Síntesis, 2003; Marantate, Jan, “La science au service de l’art : la transformation des principes de préservation du patrimoine artistique au musée, 1930-2004” in Florent Gaudez, Sociologie des arts, sociologie des sciences, Paris, Harmattan, 2007, p. 223-239.
69 OIM. VI-1: Conservation des œuvres d’art. Conférence de Rome, G.XXIII.16, Archives de l’Unesco.
70 Pinacoscopio. Instrumenti microscopici per l’esame dui quadri. Fernando Pérez. Registro 39322, 15 Giu 1930, Ufficio della Proprieta Intellettuale. Archivo Centrale dell ostato. Italia.
71 “Mouvement diplomatique”, Supplément Illustré de la Revue de l’Amérique Latine, 1er août, 1930, p. XIX.
72 Mainini, 1938, Op. Cit., p. 593-594. yp. 632.
73 Pérez Fernando, “La Pinacoradiologie”, Bulletin de l'art ancien et moderne, 782, novembre, 1931, p. 405-412.
74 Mainini, 1938, Op. Cit., p. 597-598.
75 Perez, 1931, Op. Cit., p. 407.
76 Mainini, 1938, Op. Cit., p. 603.
77 Péquignot, 2016, Op. Cit.
78 En la cita respetamos las letras cursivas originales del artículo, Mainini, 1938, Op. Cit., p. 620.
79 Ibid., p. 600-601.
80 Acto de fallecimiento, Paris Mairie du XVIIe.
81 “Le Docteur Fernando Perez, ambassadeur et biologiste, Directeur du Laboratoire du Louvre vient de mourir”, Comoedia, 28 juillet 1935.
82 L’Express du Midi (27 juillet 1935), Comoedia (28 juillet 1935), Le Petit Parisien (30 juillet 1935), La literatura argentina: revista bibliográfica, 7, 1935, p. 264 ; Le Progrès médical, 31, 3 août 1935, p. 1280.
83 “Doctor Carlos Mainini”, La Semana Médica, 1° semestre, 1944, p. 94-95.
84 “Doctor Carlos Mainini”, Revista Médica Latino-América, XXVIII(337/38/39), 1943, p. 628.
85 Su denominación original fue “Cementerio del Oeste”, hasta que el 5 de marzo de 1949 se establece el nombre de “Cementerio de la Chacarita”. Su creación estuvo vinculada a la epidemia de fiebre amarilla de 1871, cuando fue necesaria la construcción de más cementerios ya que los existentes no daban abasto. El Cementerio del Norte (Cementerio de la Recoleta) había prohibido que se inhumen allí a quienes habían muerto por la epidemia. Se destinaron entonces cinco hectáreas de tierra para los fallecidos por este nuevo flagelo.
86 Comunicación personal; Carta de la grande chancellerie de la Légion d’honneur (Paris), 31-05-2015.
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| Titre | Figura 1– Anuncio en Caras y Caretas (n°1885, 17-XI-1934) de la Conferencia del Dr. Carlos Mainini en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires (1934). |
| Crédits | © Biblioteca Nacional de España |
| URL | http://journals.openedition.org/nuevomundo/docannexe/image/81828/img-1.jpg |
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| Titre | Figura 2 – Fotografía de Mainini y Pérez en el Laboratorio del artículo “Un nouveau laboratoire au Musée du Louvre” publicado en el periódico Le Populaire (26-I-1932). |
| Crédits | © Gallica.bnf.fr / Bibliothèque nationale de France. |
| URL | http://journals.openedition.org/nuevomundo/docannexe/image/81828/img-2.jpg |
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| Titre | Figura 3 – El pinacoscopio de Pérez con el dispositivo de luz (a.), el objetivo del ultramicroscopio desde abajo (b.) y Pérez usando el pinacoscopio sobre la superficie de una pintura (c.), tomados de Planche XIII Mouseion (17-18, 1932) y Le Populaire (20-I-1930). |
| Crédits | © Gallica.bnf.fr / Bibliothèque nationale de France. |
| URL | http://journals.openedition.org/nuevomundo/docannexe/image/81828/img-3.jpg |
| Fichier | image/jpeg, 1,0M |
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| Titre | Figura 4 – Ejemplos de un retrato con luz apenas rasante (ángulo de 60°) mostrando una huella digital (parte inferior derecha), y una fisura con luz muy rasante, tomados de Pérez (1931) y Mainini (1938). |
| URL | http://journals.openedition.org/nuevomundo/docannexe/image/81828/img-4.jpg |
| Fichier | image/jpeg, 224k |
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| Titre | Figura 5 – Último retrato de Fernando Pérez en la cabecera de una obra, tomado de la Conferencia de Mainini (1938). |
| URL | http://journals.openedition.org/nuevomundo/docannexe/image/81828/img-5.jpg |
| Fichier | image/jpeg, 67k |
Pour citer cet article
Référence électronique
Amandine Péquignot, « Luces argentinas en París. El aporte de la pinacología a Francia en la conservación de su patrimonio », Nuevo Mundo Mundos Nuevos [En ligne], Images, mémoires et sons, mis en ligne le 08 octobre 2020, consulté le 12 septembre 2026. URL : http://journals.openedition.org/nuevomundo/81828 ; DOI : https://doi.org/10.4000/nuevomundo.81828
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