Anath Ariel de Vidas, Combinar para convivir. Etnografía de un pueblo nahua de la Huasteca veracruzana en tiempos de modernización
Anath Ariel de Vidas, Combinar para convivir. Etnografía de un pueblo nahua de la Huasteca veracruzana en tiempos de modernización, México, CEMCA, CIES, Colegio de San Luis, 499 p.
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1Anath de Vidas ha dedicado gran parte de su vida al estudio de una comunidad indígena de la baja Huasteca (Méjico). En este último trabajo, la autora enfoca la modernización de esa comunidad rural y la manera de conciliar la vida social con la naturaleza y los ritos seculares en tiempos del “despertar de la gente”. Para decirlo de otro modo, ¿qué significa “vivir en comunidad” en el mundo globalizado de hoy? Este estudio minucioso se funda en una etnografía muy precisa que dio lugar a una película excelente que el público pudo apreciar en mayo de 2023, en el festival del film etnográfico organizado en Paris por el Museo del Quai Branly.
2Saludemos, ante todo, la calidad de las observaciones de la autora. Sin etnografía, los datos se diluyen en la ideología de la época, generalmente breve.
3Como todos sabemos, en estos tiempos dominados por la obsesión de consultar las redes sociales, la observación y el interés por lo que nos rodea se ha perdido. De ahí la importancia de este estudio. La compilación precisa de datos, palabras y actitudes resiste al tiempo y a las modas y documenta la vida de pueblos agrícolas y como tales, ignorados de los centros urbanos y del poder.
4Desde luego, la modernidad y la globalización también han llegado a La Esperanza (Tantoyuca, Veracruz), y los niños, para ir a la escuela, abandonan los signos étnicos - como en los Estados Unidos y también en Francia. Pero los adultos, aunque ya se han olvidado de los rituales antiguos porque se consideran "nuevos", siguen siendo campesinos para quienes el maíz no es una mera planta que se come. Para que esta planta (y otras que la acompañan) pueda crecer se necesitan lluvias regulares, un imperativo "categórico" para todos los campesinos desde hace siglos, y ahora amenazado por la crisis climática que afecta no sólo México sino el mundo entero. De ahí que, en la Esperanza y su región, es imprescindible "pedir" al cerro, según un ritual milenario siempre en pie y adaptado al siglo XXI. Los campesinos comentaron con la antropóloga la larguísima sequía que sufrieron durante siete años, hasta que cayó por fin la lluvia "de 7 Flor", nombre del espíritu del maíz. Un rito que surgió como una necesidad en 1944, un año de fuerte sequía. Y probablemente un poco antes, en los años "cristeros" (1926-1934). Aprovechemos para recordar que la historia concreta de un pueblo está marcada por rupturas y reparaciones.
5Los ritos antiguos (o partes de ellos) se combinan fácilmente con el catolicismo, como ya lo había notado y escrito en el siglo XVI el cronista Diego Durán, que prefirió hablar de "costumbre", un concepto que todos los pueblos del mundo poseen y no de idolatría. Como bien dice Anath de Vidas, el hecho que encontrar esa palabra sobre todo declinada en masculino, y en lugares distintos, sugiere un origen colonial. "El costumbre" es también una expresión que me llamó la atención en los años 1970, cuando hacía trabajo de campo en Pindilig (Ecuador). En la Esperanza, la tierra sigue estando habitada por seres telúricos, los Tepas, antepasados, seres "oscuros" (p. 134-135), anteriores a los seres humanos.
6No podemos entrar aquí en los detalles rituales, sacrificios diversos a entidades antiguas o reconstruidas. Las combinaciones de colores, olores y sabores de las ofrendas son a la vez estéticas, sociales y religiosas. Las flores ocupan un lugar fundamental en la vida ritual de la Esperanza, en los textiles, raíces pre-hispánicas. Anath de Vidas nos recuerda que xochitl, en la lengua nahuatl, es un concepto muy rico que abarca lo precioso, lo delicado, lo delicioso también, un concepto vinculado también con "canto, poema", según el difrasismo típico de la lengua nahuatl. Agreguemos que los campesinos se entusiasmaron con la idea de Anath de escribir un libro, y rescatar de ese modo el sentido de su existencia (una actitud semejante fue la de los campesinos indígenas de Pindilig ante mis esfuerzos de escribir su historia).
7El interés de este estudio no puede ser resumido en breves líneas. El trabajo minucioso y sensible de Anath de Vidas no concierne exclusivamente a los especialistas de los pueblos mesoamericanos, sino también a todos los que se interesan por el mundo rural de los descendientes de pueblos antiguos. Es también un libro "bon à penser" (parafraseando a Claude Lévi-Strauss) el mundo rural y agrícola, hoy amenazado, para el cual solo el rito compartido y el conocimiento empírico de las plantas, pueden aportar un alivio a la catástrofe anunciada.
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Référence électronique
Carmen Bernand, « Anath Ariel de Vidas, Combinar para convivir. Etnografía de un pueblo nahua de la Huasteca veracruzana en tiempos de modernización », Nuevo Mundo Mundos Nuevos [En ligne], Comptes rendus et essais historiographiques, mis en ligne le 13 octobre 2023, consulté le 09 août 2026. URL : http://journals.openedition.org/nuevomundo/94485 ; DOI : https://doi.org/10.4000/nuevomundo.94485
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